Palabras clave: medio ambiente

Some of the least polluted regions in the world

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La comida que no comemos

Alimentos que tiramos a la basura
Alimentos que tiramos a la basura. Fuente: Fotolia

¿Qué sabes sobre la pérdida y el desperdicio mundial de alimentos?

La Comisión Europea estima que cada año se desaprovechan en el mundo más de 1300 millones de toneladas de alimentos en buen estado, de los cuales 89 millones de toneladas corresponden a la Unión Europea.

Países industrializados y en desarrollo desperdician aproximadamente la misma cantidad de alimentos: 670 y 630 millones de toneladas, respectivamente. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), las tasas más altas de desechos se concentran en el grupo de frutas y hortalizas, así como en el de raíces y tubérculos (ambas registran un 45%).

Los hogares españoles tiran anualmente 1’5 millones de toneladas de alimentos que son válidos, cuyo despojo está relacionado con hábitos de compra y consumo no adecuados, así como con una inapropiada gestión y manipulación de los mismos.

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Los números de los alimentos en el tacho

La pérdida y el descarte de alimentos son más comunes de lo que crees. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) casi un tercio termina en la basura. Ya sea a nivel de la cadena de producción, post producción o incluso a nivel del comercio minorista y del consumidor, este desperdicio impacta no sólo en las poblaciones con menos acceso a los alimentos sino también en la economía, el medio ambiente y la diversidad biológica.

¿Sabías, por ejemplo, que la comida que se tira en América Latina por año podría alimentar a más de 300 millones de personas?

*Esta infografía ha sido elaborada en base a los reportes de FAO en la materia:
Global food losses and waste.
Food wastage footprint: impact on natural resources.
 

 

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2016 Año Internacional de las Legumbres

A finales del 2015, la FAO (Organización para la Alimentación y la Agricultura, de las Naciones Unidas) presentó el Año Internacional de las Legumbres 2016 con objeto de revalorizar las semilla secas de las leguminosas que tantos beneficios nutritivos, medioambientales y sociales poseen. Frente a la caída de la producción y el consumo mundiales, esta infografía resume las características de las legumbres y las oportunidades que su cultivo nos brinda bajo la sombra del cambio climático.

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Opinión

Frenemos la retro-intoxicación

El cambio climático que está experimentando el planeta puede ser debido a causas naturales o a actividades humanas como la deforestación, la emisión de CO2 y de otros gases que atrapan el calor proveniente de la quema de combustibles fósiles como el carbón, la gasolina, el gas natural y el petróleo. Todo esto provocado por nuestro comportamiento irresponsable y descuidado con el planeta.
Los cambios están incrementando el riesgo de padecer enfermedades infecciosas, viéndose más perjudicados los países en desarrollo, al disponer de menos recursos. El hielo de los polos se derrite por los gases de efecto invernadero y los rayos de sol al no poder incidir sobre ellos como antes, se retienen en la tierra provocando un aumento de la temperatura. Por este motivo se producen casos insólitos como el pasado mes de febrero en el que la temperatura fue 1,32ºC más elevada. Los animales anidan y emigran cuando quieren y se están perdiendo especies importantes para el ecosistema. A todo esto le sumamos el fenómeno del Niño, que además de inundaciones, ha ocasionado un incremento de la temperatura, que este año se ha disparado en relación al año 1880, cuando se empezaron a registrar datos de temperatura.
Los humanos hemos transformado la tierra para podernos adaptar a ella y los efectos producidos son ya evidentes. Se hace imprescindible una comunicación eficaz, de qué es lo que le está pasando al planeta y las consecuencias que acarrean nuestros actos. Tenemos que minimizar los efectos del cambio climático, tomando consciencia de que estamos inmersos en un circulo vicioso retroalimentado por nosotros mismos que nos intoxica.
Desgraciadamente los gobiernos apoyan proyectos muchas veces por beneficio económico como la extracción de combustibles fósiles, que perjudican al planeta pero benefician a las empresas, y aunque son conscientes del problema y de su perjudicial contribución, su visión egoísta les impulsa a buscar resultados a corto plazo con los que puedan sacar un provecho monetario. El caso es que se puede frenar o incluso llegar a revertir el cambio transformando el sistema energético. Indudablemente es técnicamente viable un modelo eficiente y renovable.
Trabajemos para que prevalezcan los buenos actos y los mayores esfuerzos para salvar el planeta y la biodiversidad. Si pensamos en el bien común no solo entre humanos sino entre especies animales y vegetales
y en el entorno, seremos capaces de construir un futuro mejor, en el que podamos vivir con equidad. Pero para eso debemos cooperar todos trabajando unidireccionalmente y poner gran empeño en conseguirlo. Sólo de esta manera podremos ayudar significativamente a nuestro planeta y a nosotros mismos.

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Ciencia y Twitter

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Cambiando el mundo con paCIENCIA

Nos enfrentamos a muchos problemas hoy en día: cambio climático, extinción de especies, contaminación… Sin duda alguna, la solución (o al menos gran parte de ella) reside en el ser humano. Es necesario que la ciencia llegue al hombre de a pie para que podamos ver ese cambio y mejorar nuestro planeta. Y ahí es donde entramos en juego nosotros, los divulgadores. Nosotros necesitamos usar nuestras herramientas para que le gente deje de ver la ciencia como eso aburrido que te obligan a estudiar en el colegio, y la vea como algo apasionante, que está en todo y, lo más importante, que puede solucionar los problemas con los que convivimos.

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Food Security o Seguridad alimentaria

En la actualidad habitamos nuestro planeta 7 mil millones de personas, pero no somos capaces de alimentar a todos.  Según la ONU, en 2050 alcanzaremos los 9 mil millones de habitantes ¿cuánta comida tendremos que producir para entonces?

¿Un 20% más? ¿un 30% más? Se calcula que las pérdidas de cultivos por el cambio climátido y la progresiva reducción de la superficie fértil, harán que tengamos que producir el DOBLE de comida. No va a ser un problema exclusivo de países en vías de desarrollo, ya que por ejemplo en España la desertización en el Sur y las inundaciones en el norte, hacen que ya estemos en la segunda categoría de riesgo de inseguridad alimentaria de la ONU

¿Cómo afrontaremos este reto? ¿Es en realidad un problema de distribución y no de cantidad? Si quieres saber un poco más del tema y las medidas que plantean el mundo científico, tecnológico y algún gobierno previsor, te propongo que ojees el Scoop it que he preparado. Más de 20 artículos, vídeos, infografías y mucho más para que estés informado. El primer paso es la concienciación.

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Medio ambiente y desarrollo

El éxodo a la ciudad es una de las causas del olvido al que se ha relegado la naturaleza en las sociedades occidentales. Sin embargo, para una gran parte de la población mundial el medio ambiente y sus recursos naturales es el sustento básico de vida.

En pleno cambio climático, muchas organizaciones y comunidades de todo el mundo ponen su granito de arena para frenar el impacto del hombre en el entorno natural que pone en riesgo la salud, la producción alimentaria y la economía mundiales. Estudios, noticias, instituciones informan sobre las consecuencias y proponen alternativas al abuso al que el medio ambiente ha sido y está siendo sometido. Ingeniería genética, bancos de germoplasma, producción agraria integrada, proyectos comunitarios ecologistas, el avance científico-tecnológico y redes sociales son medios y estrategias puestas en marcha para promover y ayudar al desarrollo sin olvidar y teniendo en cuenta la drástica situación ambiental de hoy día.

La siguiente es una lista heterogénea sobre estudios que alertan sobre las consecuencias ambientales antropogénicas e iniciativas, proyectos y trabajos científicos que luchan contra el cambio climático apostando por la preservación del medio ambiente y un desarrollo sostenible en el mundo entero.

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La carne que devora el mundo

Tus decisiones alimentarias tienen repercusiones globales y afectan al cambio climático

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Fuente: Flickr.com

Estamos acabando con el medio ambiente. A diario nos bombardea información apocalíptica sobre el ritmo al que la contaminación, el calentamiento global o la deforestación están destruyendo la naturaleza. Aunque es un tema muy mediático, las implicaciones directas por parte de los diferentes organismos son más bien escasas. A pesar de ello, no faltan las recomendaciones a la población sobre acciones individuales que sirvan para paliar el desastre inminente que, a este ritmo, se nos viene encima. La importancia del reciclaje, apagar las luces, ahorrar agua, evitar los combustibles fósiles… acciones que tienen, sin duda, un claro efecto en materia de sostenibilidad. Sin embargo, hay un hábito que apenas es mencionado: la dieta.

“A pesar de los muchos éxitos de la agricultura en las últimas tres décadas, es evidente que los sistemas alimentarios y las dietas no son sostenibles”, afirma Barbara Burlingame, asesora principal de la Dirección de Nutrición y Protección del Consumidor (FAO). Dentro de las dietas hay un alimento especialmente controvertido, y este es la carne.

¿Es sostenible comer carne?

Al menos al ritmo actual, la respuesta es no. Según datos de la FAOel sector ganadero genera más gases de efecto invernadero que el sector transporte (un 18% del total) y tiene otros efectos indirectos de enorme repercusión para el medio ambiente, uno de ellos es la deforestación.

El ganado necesita alimentarse de cereales y es por ello que se cortan árboles y se siembran grandes extensiones de cultivo en su lugar; necesitamos árboles para parar el cambio climático, sin embargo el 90% del Amazonas ya se ha deforestado debido a la agricultura para el ganado. Provocada por la destrucción de su hábitat, 100 especies se extinguen cada día, pues el 45% de la superficie de la Tierra ya está ocupada por cultivos para animales.

Por otra parte los purines, que son los residuos que generan estos animales, se producen en una cantidad mayor de la que el medio puede asimilar, contaminando el agua y favoreciendo las zonas muertas oceánicas. Este recurso vital también sufre los efectos de la ganadería en otro sentido, pues para producir 1kg de carne de ternera se necesitan más de 15000L.

waterfootprint.org

Comiendo carne por encima de nuestras posibilidades

Antiguamente comer carne era considerado un lujo, pero hoy en día raro es no comer al menos un plato al día que no tenga este elemento como ingrediente principal. Esto quiere decir que se ha conseguido un precio más reducido a cambio de externalizar costes. Pagamos un precio más barato por la carne por que ya está pagando por nosotros el rio que queda contaminado, el bosque que se tala o los animales que malviven en el sistema de la ganadería intensiva.

Sólo entre 1990 y 2012, según datos de la FAO, el número de gallinas en el mundo ha crecido un 104,2%, de 11.788 a 24.705 millones, y el ganado vacuno, muy contaminante para el medio ambiente, ha pasado de 1.445 a 1.684 millones (un 16,5%).

Según el informe anual sobre alimentación de 2014  del Ministerio de Agricultura, en España el consumo medio per cápita de carne es de 51 kilos al año. Es decir, 139 gramos al día. Es un nivel muy elevado, ya que por ejemplo la dieta mediterránea aconseja tomar como máximo raciones de unos 100 gramos, y no todos los días.

Este acusado exceso en algunos países abre una tremenda brecha con los países en vías de desarrollo, donde existe un consumo de carne por persona inferior a 10 kg, lo cual se considera insuficiente por la FAO y con frecuencia causa malnutrición. Mientras, en los países más ricos, el ritmo trepidante de consumo conlleva problemas de salud como los declarados en el último aviso de la OMS en 2015 respecto a las carnes procesadas.

El reparto de esta carne es profundamente desigual en el mundo.“En Occidente comemos carne a un precio asequible porque hay sitios en el mundo donde ni la prueban, es así de cruel. Si en China o la India empiezan a hacerlo, algo lógico dado que su nivel de vida va subiendo, el impacto ambiental será muy fuerte. De hecho, estos países ya están comprando extensiones brutales de tierra en África para alimentar a su ganado”, explica José Miguel Mulet, profesor titular de biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia.

Literalmente, el primer mundo se está comiendo a los países más desfavorecidos, pues la comida para el ganado es ingente: un tercio del total de la que consume el planeta, según el estudio Beneficios climáticos de un cambio de dieta. 

Los cereales que importamos para  alimentar a los animales que nos comemos nosotros, son en su mayor parte recursos que extraemos de los países más pobres. Si ese alimento en lugar de abastecer a nuestros animales se quedara en el país ¿a cuántas bocas podría alimentar? Ya lo dijo Gandhi, “el mundo puede satisfacer las necesidades de todos, pero no la avaricia de algunos”.

Granjas industriales, uno de los mayores problemas éticos actuales

Si este ritmo de consumo de carne es posible es gracias a mejoras en los sistema de producción que los animales pagan con su sufrimiento. La agricultura tradicional a dado paso a la ganadería industrial, la cual no puede mantener a las gallinas picoteando libres en el campo.

Ahora hay que aumentar la producción y para ello los animales se hacinan y malviven en espacios muy reducidos; la industria cárnica ya no los ve como seres vivos sino como meros objetos en una cadena de producción.

Los avances en la ciencia moderna hace posible someter a los animales a unas condiciones de vida extrema con la ayuda de vacunas, medicamentos, hormonas, pesticidas, sistemas centrales de aire acondicionado y comederos automáticos. Esto permite apiñar decenas de miles de gallinas y pollos en gallineros y producir carne y huevos con una eficiencia sin precedentes.

Además la selección artificial que los humanos hemos hecho de los animales de granja los ha convertido en autenticas aberraciones de la naturaleza. Por ejemplo, para satisfacer la demanda de carne de pollo, los pollos actuales crecen tan rápido que en tan solo 40 días han alcanzado el peso adecuado para ser sacrificados, este crecimiento es el doble de rápido que hace 30 años. A consecuencia de ello sufren muchos problemas de corazón y dolores en sus patas debido a que tienen un cuerpo desarrollado por encima de sus posibilidades.

Según un artículo publicado por Igualdad animal y extraído del periódico The Guardian, la mayoría de animales del planeta vive en granjas industriales. Pensamos que nuestro planeta está poblado de leones, elefantes y jirafas, sin embargo, en el mundo hay 1 billón de cerdos domésticos en contraste con 40.000 leones africanos. Según estadísticas del 2009, en Europa había ese año 1,6 billones de aves salvajes, mientras que la industria de la carne y los huevos europea crió 1,9 billones de pollos.

Fuente: pixabay.com
Fuente: pixabay.com

Son cifras muy grandes y es por ello que nos enfrentamos a un problema de ética mayor. Estamos sometiendo a una gran mayoría de animales del planeta a una miseria y sufrimiento incomparable. ¿No es esto un abuso de poder por parte de una sociedad que explota a los más débiles? Que los animales sienten ya lo demostró la ciencia hace años, ellos sufren y pueden experimentar el miedo o la soledad, y como dijo Jane Goodall, experta en comportamiento de primates,“no somos los únicos seres en este planeta con mentes y personalidades.”

Surgen nuevos estilos de vida en la sociedad

En contraposición a toda esta vorágine de sufrimiento y dieta carnívora de dudosa sostenibilidad, algunas personas abogan por cambiar su estilo de vida adoptando medidas que suponen el rechazo de los alimentos cárnicos o de origen animal como el queso o la leche. Es el movimiento vegano, en auge en los últimos años y que surge como forma de protesta al sistema de producción cárnico actual.

Natalie Portman u Olivia Wilde son algunas de las personalidades famosas que se han unido al veganismo por razones éticas, incluso en países eminentemente carnívoros como EE.UU, donde Hollywood ha cumplido un papel clave en la difusión de una práctica no exenta de estereotipos y tabúes.

Sin duda, el veganismo una de las forma de actuar y manifestarse ante uno de los principales problemas que sufre el mundo actual. Cada uno es libre de elegir cómo intervenir, lo que sí es cierto es que nadie debería quedarse indiferente. “El momento de actuar es ahora. Es imperativo que lo hagamos”, anunció Leonardo DiCaprio en la rueda de prensa tras recibir el Óscar a mejor actor “Tengo la sensación de que hay un reloj que hace tic-tac, y que es muy urgente que seamos proactivos ante esta amenaza”.

En la última gala de los Oscars 2016, DiCaprio utilizó su discurso en el estrado para hablar del calentamiento global y de la necesidad de un cambio. Es una pequeña muestra de que la humanidad ya ha asumido que hay nuevas cuestiones que merecen nuestra atención. De lo que no cabe duda, es que no podemos esperar que alguien actúe por nosotros, pues todos los grandes cambios suceden gracias a la pasión de los individuos y sus pequeñas acciones individuales.

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