Palabras clave: espacio azul

Espacios azules: El agua y sus beneficios ocultos

El agua cubre más del 70% de la superficie de la Tierra (a la cual nos referimos afectuosamente como  ‘planeta azul’), constituye casi el 70% de nuestros cuerpos y no podemos vivir más de cuatro días sin ella. ¿Pero conocemos realmente la importancia e impacto que tiene el agua en nuestro día a día?

Mar_Wikicommons

Un hallazgo en particular ha intrigado a los científicos durante las últimas dos décadas: los ambientes acuáticos o “espacios azules”, tanto en el interior de las masas terrestres como en la costa, parecen atraer a la mente humana más que otros paisajes. De hecho, una encuesta realizada por el filósofo Denis Dutton en 1997 mostró que si se agrega agua a una escena natural, ya sea de manera directa a la vista o como un distante tono azulado que el ojo interpreta como una indicación del agua, el interés por ese paisaje aumenta. Esta investigación ha sido respaldada por múltiples investigaciones, incluido un estudio más reciente que, realizado en la Escuela de Medicina de la Universidad de Exeter (Reino Unido), confirmó la preferencia que tienen las personas por el agua al presentar varias imágenes de paisajes a un grupo de sujetos e introducir gradualmente más y más agua en las fotografías que se mostraban para evaluar el nivel de interés.

brain-962650_1920¿Por qué ocurre esto exactamente? Los principales expertos están de acuerdo en que nuestro afecto por el agua es el resultado de cuatro cosas. El hecho de que consideremos “hermoso” cualquier paisaje natural, incluídos los elementos de la naturaleza que ayudaron a asegurar nuestra supervivencia como especie (por ejemplo las praderas de caza, los bosques de refugio, una fuente cercana de agua, etc.) y – tal como nos explica Wallace Nichols en su libro Blue Mind (2014) – una creciente evidencia que apunta a la influencia del agua, e incluso su sonido, sobre la atención, la neuroplasticidad y la salud humana. Es decir, la capacidad del agua para (estemos ubicados en frente, encima o debajo de ella) sumergir nuestras mentes en un estado moderadamente meditativo caracterizado por la calma, la claridad y el aumento de la creatividad; su impacto positivo en el proceso de desarrollo de nuestro cerebro; y los beneficios a nivel de nuestra salud física y mental. Aunque por ahora, nadie lo sabe a ciencia cierta.

Hoteles con vista al agua. Diseño CanvaEn cualquier caso, los científicos no son los únicos que están al tanto de la situación. Los agentes inmobiliarios y los hoteleros, por ejemplo, son conscientes de que las personas están dispuestas a pagar más por las casas y habitaciones de hotel con vistas acuáticas, y de que aquellos que no pueden permitirse tales puntos de vista todavía buscan la cercanía a estos entornos en su tiempo libre. No es de extrañar que los centros turísticos costeros se encuentren entre los destinos turísticos más populares de la Unión Europea. Así mismo, los gobiernos y planificadores urbanos se encuentran actualmente buscando formas de poner este conocimiento en práctica y convertir el agua en una herramienta para promover la salud de la comunidad. Ejemplos claros de estos esfuerzos son el Proyecto Sea Change (2015) y la Iniciativa de investigación Blue Health  (2016-2020) – ambos financiados por Programa Marco de Investigación e Innovación de la Unión Europea (H2020).

Estas dos iniciativas pioneras tienen objetivos establecidos. Sea Change busca formas en las que se pueda alentar a las personas a proteger y conservar el mar a través de la educación interactiva, mientras que Blue Health se enfoca en investigar el impacto de los diferentes ambientes acuáticos sobre las enfermedades y la promoción de la salud. Al empoderar a los ciudadanos con un más profundo conocimiento de sus ríos, lagos, mares y otros cuerpos de agua (incluidos los artificiales en lugares urbanos) ambos proyectos apuntan a que las comunidades tomen medidas directas y sostenibles hacia sus “espacios azules”, lo cual se traduce en comunidades más responsables y, en última instancia, un planeta más saludable. ¿No es esto emocionante?

Dada la relativa novedad y complejidad del tema, todavía son muchas las cosas que la ciencia moderna no ha conseguido dar por hecho sobre el agua y sus beneficios. Sin embargo, la cantidad cada vez mayor de datos sugieren que es un asunto a considerar y explorar seriamente desde un punto de vista multidisciplinario e incluso a nivel internacional. No se descarta la posibilidad de que, siguiendo el ejemplo de la Unión Europea y respaldados por los resultados científicos, la economía y el inherente afecto humano por el agua, otras naciones del mundo emprendan proyectos similares en un futuro cercano.

Share Button