Palabras clave: ciencia

‘Big data’: cuando la tecnología salva vidas

 

Photo by John Middelkoop on Unsplash
Photo by John Middelkoop on Unsplash

Accedes a una página web y tu visita queda registrada. Compras on-line y la publicidad te seguirá sugiriendo productos similares. Hasta puedes conocer la frecuencia de vuelos y el perfil de los turistas que viajan a cualquier ciudad del mundo.

Es la revolución del ‘big data’. En la era de la inteligencia artificial, ‘big data’ (o datos masivos) hace referencia al conjunto de datos de gran tamaño y complejidad que son generados constantemente por nuevas fuentes. Son datos de una gran variedad (texto, imágenes, vídeo…) y se presentan en mayores volúmenes y a una velocidad superior respecto a hace tan sólo unos años. A estos rasgos se los conoce como las tres V (variabilidad, volumen y velocidad). En los últimos años se han añadido otras dos V: valor y veracidad.

Más allá del ámbito del consumo, muchos otros sectores generan constantemente datos a gran escala.

Photo by NASA on Unsplash
Photo by NASA on Unsplash

Es de sobras conocido el papel crucial del ‘big data’ en el mundo empresarial y de marketing. Pero más allá del ámbito del consumo, muchos otros sectores generan constantemente datos a gran escala. En el campo médico, por ejemplo, la digitalización del diagnóstico por imagen, el reemplazo del papel y el desarrollo de la biotecnología contribuyen de forma importante al aumento del volumen de información.

Pero identificar el valor de los datos pasa no sólo por analizarlos, sino por plantearse las preguntas correctas e identificar retos. La tecnología digital está cambiando la forma en que la sociedad se adelanta a los problemas. En los últimos años el ‘big data’ ha empezado a jugar un importante papel, por ejemplo, en la gestión de los desastres naturales.

Las nuevas tecnologías son un recurso imprescindible no sólo en la preparación ante una catástrofe sino también después de que haya ocurrido. Invertir en reducción y prevención de riesgos tiene un gran valor. Además del aumento de supervivientes, que es sin lugar a duda la prioridad, contar con tecnología digital ayuda a minimizar los costes económicos, ya que posibilita una mayor eficiencia y organización. Es decir, salvar más vidas con menos dinero.

La localización de zonas de inundaciones o de áreas propensas a sufrir desprendimientos utilizando nuevas tecnologías permite mapear los peligros a los que se exponen una ciudad y considerar sus puntos débiles. Con tan sólo un dron, una cámara en un coche y un ordenador es posible documentar en sólo unos días la totalidad de los edificios de una ciudad. Pueden entonces identificarse cuáles son vulnerables, por ejemplo, a un terremoto y qué estructuras deben mejorarse.

  Con tan sólo un dron, una cámara y un ordenador es posible documentar en sólo unos días la totalidad de edificios de una ciudad e identificar cuáles son vulnerables.

Se ha descubierto que la mayoría de las pérdidas tras un desastre natural son daños materiales en los hogares. Entre un 40 y un 90% de las pérdidas privadas son viviendas que por su construcción o situación en áreas de riesgo no soportaron el desastre. Así los programas de modernización de casas para hacerlas más resistentes son herramientas claves para evitar futuros daños.

Photo by NOAA on Unsplash
Photo by NOAA on Unsplash

Más allá de la prevención, la rapidez del uso del ‘big data’ tras una catástrofe permite tomar acción de inmediato sobre el terreno, permitiendo facilitar información fiable y de primera mano para la intervención humanitaria. Así es posible localizar a los afectados y gestionar el envío de equipos de rescate. Posteriormente, la tecnología digital permite documentarse para preparar los planes de reconstrucción en tiempo récord. Así, al aumento de supervivientes y la reducción de daños materiales se une una menor interrupción de las actividades económicas.

Utilizar las nuevas herramientas digitales será especialmente importante en los países menos desarrollados, que disponen de menos medios. La gestión del devastador terremoto de Haití en el año 2010 fue uno de los primeros casos en el que el procesamiento de los datos registrados sobre el empleo de los teléfonos móviles permitió estimar la movilidad de la población, y consecuentemente, distribuir apropiadamente la ayuda humanitaria.

Gracias a la ayuda de la tecnología seremos capaces de crear ciudades inteligentes. Además, deberíamos contar con las políticas correctas de evaluación y gestión de catástrofes naturales.

Vivimos en una era en la que el ‘big data’ y la inteligencia artificial avanzan a toda velocidad. El reto está en saber identificar su potencial y utilizar la tecnología para dar solución a los problemas existentes, empezando por los sociales y humanitarios. La tecnología al servicio de la sociedad. Y no al revés.

Image by Hermann Traub from Pixabay
Image by Hermann Traub from Pixabay
Share Button

Las extrañas Gemínidas iluminarán las noches del fin de semana

  •  La lluvia de estrellas será uno de los últimos eventos astronómicos del 2019.
  •  Se trata del único caso en que tal acontecimiento es provocado por un asteroide, no un cometa.
  • La noche se podrá seguir en streaming gracias al Instituto de Astrofísica de Canarias.
Lluvia de estrellas - Foto de John Moore en Unsplash
Lluvia de estrellas – Foto de John Moore en Unsplash

Continuar leyendo

Share Button

La impresión azul

En la actualidad es muy fácil captar grandes momentos para la posteridad con cualquier dispositivo tecnológico, ya sea una cámara, un smartphone, una tablet… Lo que sin duda nos aleja de interesantes técnicas como la cianotipia, una técnica fotográfica alternativa que se descubrió en 1842 y que fue usada en divulgación científica por primera vez por la botánica Anna Atkins. 

Si quieres aprender la base científica de este proceso y recrearlo en casa, en “La Química del Azul” encontrarás todo lo que necesitas saber. La química también puede ser divertida. ¿Y tú, te atreves?

 

La Química del Azul

 

Fuentes de información:

1. Alternative Photography

2.Chemistry and Light

3. The New York Public Library

Para compartir “La Química Azul” utilizar el siguiente enlace: https://spark.adobe.com/page/C2VGjJx8VPfrh/

Share Button

La luz: musa de la Física Cuántica

La Física es, probablemente, una de las disciplinas de la ciencia más difíciles de entender. En especial, la física o mecánica cuántica se antoja particularmente compleja incluso para aquellos que se dedican a ella. Sin embargo, entender qué es y de dónde viene es relativamente sencillo si desglosamos su historia y rescatamos los descubrimientos que dieron lugar a su nacimiento a principios del siglo XX.

La siguiente infografía pretende seguir, cronológicamente, los hallazgos que permitieron formular la Teoría Cuántica, una rama de la física cuyo objetivo es comprender la naturaleza de los fenómenos a escalas espaciales pequeñas.

Todo comenzó con la luz

 

Hoy en día, la mecánica cuántica nos ha permitido descubrir fenómenos increíbles como el teletransporte cuántico, y se está utilizando para desarrollar ordenadores cuánticos que permiten simular viajes hacia atrás en el tiempo, o incluso crear sistemas de cifrado “irrompibles”. Aunque esto, quizá, es mejor dejárselo a los iluminados

Si quieres compartir esta infografía, utiliza el siguiente enlace: https://bit.ly/2ubNYck

Share Button

El poder de parar: meditación versus medicación.

Vivimos en una sociedad paradójica. A pesar de disfrutar de enormes avances tecnológicos que contribuyen a mejorar la calidad de vida de las personas, tenemos que afrontar grandes retos en temas de salud.
La salud mental se ha convertido en uno de ellos.

Continuar leyendo

Share Button

El poder del lenguaje: Del origen a la era digital

El lenguaje humano es una de las particularidades de nuestra especie que más quebraderos de cabeza sigue dando a la ciencia. Desentrañar su origen y trazar su evolución ha llevado a investigadores de diversas disciplinas a un arduo debate. Sin embargo, a pesar de que todavía no comprendemos del todo de dónde viene ni cómo funciona, somos capaces de utilizarlo a diario, y es una de las herramientas más poderosas que tenemos y que condiciona nuestro comportamiento, nuestra supervivencia y nuestra forma de vida.

Ilustración: Iván García
Ilustración: Iván García

De la información emerge el lenguaje:

La información, no obstante, es un concepto flexible, algunos hasta dirían promiscuo o incluso infiel, a veces, al lenguaje. Según cómo se definan los términos, no todo lo que entendemos por información es lenguaje. La información, en algunos contextos, puede ser un subproducto de nuestra conducta, una consecuencia involuntaria de nuestro comportamiento. En estudios sobre comunicación animal, esta idea se conoce como información social inadvertida y de ella parten algunas teorías actuales que aspiran a explicar la aparición de elementos clave en la evolución del lenguaje como son las señales comunicativas.

Los biólogos H. Martin Schaefer y Graeme Ruxton ilustran estas propuestas en su revisión de 2012, “By-product information can stabilize the reliability of communication”, con el ejemplo de “las marcas del tigre”. Los tigres suelen marcar su territorio rasgando la corteza de los árboles lo más alto que pueden: una demostración de su tamaño corporal cuya finalidad es mantener a raya a sus competidores. Sin embargo, los expertos sugieren que, originalmente, estos arañazos podrían haber sido resultado de otros comportamientos no relacionados con la comunicación intencional, como estirar la musculatura o afilar las garras. Es posible que los tigres comenzaran a extraer, indirectamente, información sobre la capacidad competitiva de sus rivales a partir de estas marcas involuntarias, lo que habría beneficiado a los individuos de mayor tamaño. La selección positiva de este comportamiento podría haber llevado a la ritualización de la conducta y, en consecuencia, a su evolución en una señal comunicativa que advierte de la fuerza relativa del emisor.

Las señales comunicativas y el cotilleo nos llevan al lenguaje hablado:

Con independencia de lo acotada (o no) que sea la definición de información empleada, los estudios comparativos entre humanos y animales no humanos se utilizan desde hace décadas para entender el origen y la evolución del lenguaje hablado. Nuestros parientes más cercanos (el resto de especies del orden de los primates) han resultado ser un modelo útil para plantear hipótesis sobre el tema. Dentro de este marco comparativo, existen tres enfoques principales que tratan de explicar cuáles son los elementos de partida y cómo ha sido su transición hasta el desarrollo del lenguaje humano: el primero sitúa el origen del habla en las vocalizaciones de los primates; el segundo considera la comunicación gestual de los grandes simios como la base de la comunicación humana; una tercera aproximación multimodal combina las dos anteriores. Por otro lado, las presiones ambientales que han moldeado las señales comunicativas a lo largo de nuestra evolución son varias, y entre ellas encontramos aspectos relacionados con la funcionalidad del lenguaje. Una de las teorías más famosas sobre la función del habla, que se ha postulado como potencial agente promotor de la evolución del lenguaje humano, es la teoría del cotilleo de Dunbar.

Robin Dunbar, antropólogo de la Universidad de Oxford, propuso, hace ya un par de décadas que, con el incremento del tamaño y la complejidad de las sociedades humanas, el desarrollo del lenguaje fue fundamental para mantener la estabilidad y la cohesión social. En el resto de sociedades primates, la conducta de grooming (acicalamiento) permite formar coaliciones, alianzas y mantener los lazos sociales con otros miembros del grupo. Este comportamiento, sin embargo, limita el número de individuos que pueden interactuar a la vez. En sociedades tan grandes como la humana, en las que cada persona puede mantener contacto regular con un máximo de 150 individuos (lo que llamaríamos “nuestro entorno de familiares y amigos”), el lenguaje resulta ser un mecanismo de cohesión social mucho más eficiente que el grooming.

Aunque podamos pensar que la función principal del lenguaje es la transmisión de conocimiento, los estudios sociológicos muestran que más del 50% de nuestras conversaciones está destinado al intercambio de información social. Comunicarnos mediante el habla nos permite, entre otras cosas, expandir nuestra red de contactos, intercambiar información sobre los cambios que ocurren en nuestro entorno, pedir consejo, discutir sobre situaciones hipotéticas, llamar la atención sobre nuestras cualidades para formar alianzas o encontrar pareja, engañar a los demás para sacar provecho de una situación evadiendo las consecuencias y controlar a quienes se saltan las normas. Este último punto es especialmente relevante, y aquí es donde entra en juego el cotilleo, que funciona como un medio de contención y de represalia para todos aquellos que intentan desestabilizar (y hackear) el sistema social.

Tiempo que dedicamos a diversos temas de conversación. Dunbar, R. I., Marriott, A., & Duncan, N. D. (1997). Human conversational behavior. Human nature, 8(3), 231-246. Ilustración: Iván García
Tiempo que dedicamos a diversos temas de conversación. Dunbar, R. I., Marriott, A., & Duncan, N. D. (1997). Human conversational behavior. Human nature, 8(3), 231-246. Ilustración: Iván García

¿Cómo hablar mal de otros se convierte en un procedimiento de castigo social?

Las normas sociales son un conjunto de estándares de conducta, basados en una serie de creencias compartidas culturalmente dentro de un grupo, que establecen cómo se han de comportar los miembros de la sociedad en una situación dada. Esta cultura común proporciona una identidad de grupo que se puede expresar en formas tan complejas como la religión o la moral, y es el pilar fundamental para que se establezcan relaciones de confianza. Para mantener la unidad social es necesaria la confianza, la cual, está mediada por el lenguaje. La confianza en los demás es lo que nos permite cooperar y establecer alianzas y relaciones afectivas.

Los humanos, al igual que la mayoría de primates, nos caracterizamos por ser extremadamente gregarios. Este, no es un rasgo arbitrario, sino más bien adaptativo: la vida en grupo presenta una serie de ventajas fundamentales para nuestra supervivencia, como la protección frente a depredadores (o enemigos) o el fácil acceso a potenciales parejas sexuales. Este sistema, sin embargo, no es perfecto, y tiene sus costes: la competencia por los recursos incrementa el estrés entre los miembros del grupo y, por ende, las probabilidades de conflicto. A pesar de ello, vivir en sociedad nos compensa y asumimos los riesgos que se derivan, pero siempre existen detractores del sistema que abusarán de la confianza para obtener los beneficios de la vida social sin pagar sus costes. Estos estafadores sociales se aprovechan de la predisposición de otros a la confianza para engañar. Por suerte, parece ser que los humanos somos muy sensibles a las opiniones de los demás, por lo que tendemos a modificar nuestra conducta para evitar que hablen mal de nosotros. El cotilleo, por tanto, entendido como crítica y desaprobación de ciertos comportamientos, previene que los individuos de una sociedad se conviertan en estafadores sociales, manteniendo así la estabilidad del grupo.

El lenguaje también es mediador en las relaciones de confianza que se establecen en la Red:

En la era de la información, las redes sociales se han convertido en el principal canal por el que se comparten contenidos digitales. Este tráfico de información se basa en la confianza que existe entre el usuario y sus seguidores. La selección que hagamos de esos contenidos que compartimos tendrá un gran impacto en las opiniones de todas aquellas personas que estén conectadas con nosotros a través de estas plataformas. Este intercambio de cultura virtual permite unificar los puntos de vista a nivel global e ir adaptándolos mediante la agregación de nuevas críticas, opiniones y creencias. Es el cotilleo a gran escala, en un mundo donde todos tenemos un papel activo en la información que se transmite.

La digitalización de la información nace y evoluciona a partir de la creación de nuevos lenguajes, como la programación en html o el lenguaje audiovisual, y a lo largo de las últimas décadas, ha ido cambiando nuestra manera de comunicarnos. Pero el lenguaje, además, tiene el poder de moldear nuestra forma de pensar. Esta idea del lenguaje como escultor del modo en el que percibimos el mundo, quedó maravillosamente representada en la oscarizada película de ciencia ficción de 2016 La llegada, del director canadiense Denis Villeneuve. En el siguiente video, la psicóloga Lera Boroditsky profundiza en este poder transformador del lenguaje con ejemplos reales de sus investigaciones.

 

¿Hasta qué punto la revolución digital será capaz de modificar cómo pensamos?

Share Button

Vacunar o no vacunar, esa es la cuestión

En los últimos años se ha cuestionado la eficacia y la seguridad de las vacunas. Esto ha originado una creciente desconfianza y confusión en la población, y ha planteado una serie de mitos que deberían desmentirse para conseguir una sociedad bien informada. Tal y como se plasma en el siguiente vídeo sobre Mitos y Verdades de las Vacunas.

Vacunar o no vacunar: esa es la cuestión

Las vacunas, como cualquier otro fármaco, requieren un largo proceso de desarrollo y aprobación y se siguen sometiendo a estudios de seguridad durante su comercialización. Si bien es cierto que no están exentas de efectos adversos, el beneficio que aportan supera los riesgos asociados.  Algunos de los efectos secundarios más frecuentes son:

-Enrojecimiento de la zona de inyección

-Fiebre

-Dolor de Cabeza

-Vómitos

La aparición de efectos secundarios más graves es infrecuente y de menor importancia que la severidad de las infecciones de las cuales previenen.

 

No obstante, existen voces, asociaciones e incluso medios de comunicación que defienden la falsa creencia que las vacunas, en especial la vacuna trivalente del Sarampión, Rubeola y las Paperas provoca Autismo o Trastornos del Espectro del Autismo. Este mito en el que muchos se resguardan, se ha desmentido por parte de múltiples estudios, tal y como reafirma la Confederación de Autismo de España en un comunicado de 2017. El vínculo entre el autismo y las vacunas se remonta a 1998 cuando se publicó un estudio en la revista The Lancet cuyo autor es el Dr. Andrew Wakefield que relacionaba la administración de la vacuna triple vírica con la aparición de Autismo en niños. La revista se retractó parcialmente debido a que era un estudio falseado y carecía de evidencia científica, desafortunadamente sigue encontrándose en la literatura.

 

¿Pero, qué es exactamente una vacuna y para qué sirve?

Tal y como define la Asociación Española de Vacunología, “una vacuna es un producto biológico compuesto por microorganismos muertos o atenuados, o parte­­ de ellos que se administra para prevenir enfermedades infecciosas en personas susceptibles de padecerlas”. La administración provoca la estimulación del sistema inmunitario para lograr el desarrollo de defensas en caso de entrar en contacto con el microorganismo. El proceso puede observarse en el siguiente vídeo, una animación de la plataforma E-bug que contiene múltiples recursos educativos sobre vacunas y antibióticos.

 

Al contrario de lo que da a entender la creencia popular, las vacunas no debilitan el sistema inmunitario, si no que lo preparan para poder actuar, permiten la formación de anticuerpos que realizan la función de vigilantes y ante cualquier exposición al microorganismo son capaces de erradicarlo.  Por este motivo las vacunas son más seguras que contraer infecciones que pueden poner en riesgo nuestra vida.

 

Muchos creen erróneamente que no es necesario vacunarse de enfermedades que no son frecuentes en nuestro medio, lo que desconocen es que todos somos susceptibles de contraer una enfermedad infecciosa y que, si son tan infrecuentes en nuestro entorno, es gracias a la inmunización generada por la vacuna. Ya saben el “más vale prevenir que curar” se cumple firmemente. Además, con la inmunización no solamente nos protegemos a nosotros mismos, sino que protegemos a los demás evitando que los microorganismos puedan propagarse de un ser humano a otro, es lo que se conoce como efecto rebaño.

 

Por todos estos motivos existen los Calendarios Vacunales Pediátricos que son herramientas para la administración sistemática de vacunas en un período de tiempo determinado que permite inmunizar a los niños frente a enfermedades que les podrían afectar en el periodo de la vida en el que son más vulnerables. La obligatoriedad de dichos calendario es un tema candente en la actualidad, tal y como se publicó en El País en este artículo, en Francia la vacunación es de obligatorio cumplimiento desde 2017 debido a una insuficiente cobertura. No obstante, existen otros países, como España o Canadá, donde son los padres quienes deciden si vacunar o no a sus hijos. Es por esto, que suceden casos como el publicado recientemente en El País que nos habla sobre un adolescente criado en una familia antivacunas y que ha decidido a su mayoría de edad vacunarse.

 

Vacunar o no vacunar: un debate existencial al mismísimo estilo de Hamlet que tiene por única respuesta la adecuada información de la población.

 

Ilustración original de Ariadna Roca Fernández.

 

Share Button

11 de febrero: Mujeres y Niñas en la Ciencia

En 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas instauró el “Día Internacional de la Mujer y Niña en la Ciencia” con la finalidad de lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia y lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas.

Aquí te cuento un poco más sobre la situación actual de las mujeres y niñas en la ciencia:

La Mujer y la Niña en la Ciencia

Share Button

El canto de los pájaros

Loading...

Loading…

Share Button

¡La química esta de fiesta!

Share Button