Palabras clave: arte y ciencia

Arte+Ciencia, disciplinas cómplices en la divulgación científica

¿De ciencias o humanidades? ¿médica o abogada? ¿artista o científica? ¿esto o aquello?. Desde que tengo uso de razón había que decidir por una disciplina: una profesión o un pasatiempo que intrínsecamente se excluían. Las sociedades de nuestros días han fomentado estructuras rígidas y sistemas de conocimiento y de educación que segmentan el saber.

La separación conceptual de ciencia y arte las han convertido en disciplinas incluso antagónicas, sin embargo, a pesar las evidentes diferencias, hay similitudes y una gran complementariedad, en las cuales el artista y científico se relacionan estrechamente. Así lo documenta muy bien Guillermo Fernández, en el artículo “En Cos y Ànima: una dècada d’art emergent”, que aparece en el libro que editó el Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya.

Artista y científico darán lugar a “algo nuevo”, algo que pasará a formar parte de la misma realidad a la que observaron. En el caso del científico, ese elemento busca ser un nuevo componente de la realidad que encaje en ella y armonice con ella (la teoría; o también el “invento”). En el caso del artista el elemento nuevo producirá una emoción en sus espectadores (la experiencia estética), espectadores que también son partícipes de la realidad que inspiró al autor. Estos dos propósitos, científico o artístico, comúnmente se entrecruzan o aparecen juntos o intercambiados, potenciando una idea de similitud fundamental entre estas dos disciplinas

Una mirada al mundo microscópico en el trabajo plástico de la artista Alejandra Tello Zamorano.  Fotografía por Daniela Diez
Una mirada al mundo microscópico en el trabajo plástico de la artista Alejandra Tello Zamorano.
Fotografía por Daniela Diez

Hoy en día la unión de Arte y Ciencia esta tomando fuerza y no solo es evidente en los Museos, sino que se está difundiendo en otras instituciones. En España, la Academia Arte y Ciencia ubicada en Madrid, a través de cursos basados en la confluencia, intercambio e integración de las ciencia, artes y humanidades estimula el conocimiento multidisciplinar. Desde Salamanca, Con-Ciencia-Con-Arte, una iniciativa de la Dra. Sandra Blanco Benavente y el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, promueven la comunicación intercultural de artistas y científicos con la finalidad de que converjan e integren en elementos divulgativos. Desde Chile, la Fundanción Arte + Ciencia, una organización que fomenta la incorporación de prácticas del arte en la investigación científica, realiza talleres, workshops y actividades de comunicación de la ciencia desde la mirada de Arte+Ciencia para favorecer la vinculación con la sociedad y el medio.

No solo quiero referirme a instituciones que promueven la unión del arte y las ciencias, sino a los propios artistas y/o científicos(as) que fusionan sus pasiones para difundir conocimientos. En la reciente versión de Congreso Futuro 2020 realizada en Santiago de Chile, evento orientado a la difusión de las ciencias y tecnologías más grande de Sudamérica, Andro Montoya, Guillermo Mardones, Silvana Zuñiga, entre otros realizaron murales científicos con realidad aumentada para transmitir conocimientos científicos de diferentes centros de investigación al alcance de la ciudadanía.

Por otro lado, aprovecho también de mencionar a “científicos(as)-artistas” que han logrado integrar ambas disciplinas en sus proyectos profesionales, Alexa Garin-Fernández, dibujante y microbióloga, Felipe Serrano, biólogo e ilustrador y Alejandra Tello, científica y artista visual. También quiero destacar a Magda Polo, filósofa, editora, poeta y profesora de la Universitat de Barcelona, quien trabaja en un proyecto para reforzar las terapias de identidad de género a través del arte.

Daniela Diez

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Alzheimer: más de un siglo de investigación y la esperanza de un tratamiento

Es considerada la epidemia del siglo XXI. Según la Organización Mundial de la Salud, se detecta un caso nuevo de Alzheimer cada tres segundos, lo que equivale a 10 millones de casos nuevos por año en el mundo. Fue descubierta entre 1901 y 1906, por el médico Aloysius Alois Alzheimer, pero aún queda mucho por investigar en prevención y tratamiento.

Cuando a William Utermolhen, artista plástico, le diagnosticaron la enfermedad de Alzheimer en 1995, tenía 61 años. Al contrario de lo que hacen muchas personas en esta situación, su respuesta fue seguir pintando y comenzar una serie de autorretratos.

El registro del olvidado

William Utermohlen: Art and Alzheimer’s from Urban Times on Vimeo.

Es un caso reconocido, comentado y, hasta, ampliamente publicado en medios relacionados con el arte pero también con la salud. Porque a medida que avanzaba la enfermedad, el pintor exploraba nuevas técnicas y formas de expresión.

self portrait with mug

Fuente: https://www.williamutermohlen.org/

Incluso, muchos creen que alcanzó una nueva dimensión artística, menos figurativa y más expresiva. Pero la pregunta es: ¿cuánto de Utermolhen quedó en esas obras que realizó y cuánto fue producto del otro Utermolhen, del que tenía Alzheimer?

William falleció en 2007, siempre acompañado de su mujer e historiadora de Arte, Patricia, quien además se ocupó de difundir y dar a conocer aún más la vida y obra del artista.

Alzheimer en números 

Fue descubierto por el psiquiatra y neurólogo alemán Aloysius Alois Alzheimer entre los años 1901 y 1906, cuando identificó y publicó, por primera vez, los síntomas de la patología que luego llevaría su apellido.

Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define al Alzheimer como la forma más común de demencia, caracterizado por el deterioro de la función cognitiva. Se calcula que representa entre un 60% y un 70% de los casos de demencia en el mundo y que hay un nuevo caso de Alzheimer cada tres segundos. El equivalente a 10 millones de casos nuevos cada año.

Los síntomas que se presentan pueden ser diversos pero todos relacionados con la neurodegeneración. Y tal como indica el Hospital Clinic de Barcelona en su sitio web: “es incurable y no hay tratamientos que puedan evitar su avance”.

Según las previsiones de la OMS: en el año 2050 habrá más de 150 millones de personas con enfermedad de Alzheimer en el mundo. El coste asociado a esta enfermedad y otras demencias equivale al 1% del PIB mundial. Por todo esto, muchos la consideran la epidemia del siglo XXI. Otros, el precio que estamos pagando por la prolongación de la esperanza de vida. A menos que se encuentre el tratamiento efectivo que permita curarla. Algo que aún está pendiente.

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Hibridación de arte y ciencia

Nanocaedre es un proyecto único, donde el mundo del arte y el mundo de la ciencia encuentran un punto de unión, en las profundidades de la materia. El proyecto quiere ser un punto de intersección entre arte y ciencia que haga posible acercarse de una forma distinta y original al mundo de la (nano)ciencia y la (nano)tecnología a través del fresco contemporáneo y otras disciplinas artísticas.

El nanocaedre es una figura simbólica compuesta por 7 pentágonos que representan de una forma visual y diferente la multidisciplinariedad de la nanotecnología a través de 7 propuestas diferentes. El proyecto quiere ser la puerta de entrada a la nanociencia, hidridando las disciplinas de arte y ciencia, marcando una diferencia entre el exterior y el interior de la estructura, una diferencia que podemos encontrar entre el mundo visible e invisible a nuestros ojos.

Hibridación de arte y ciencia
Hibridación de arte y ciencia. Fotografía tomada de enciclopedia.cat

El proyecto está liderado por el Institut de Nanociència i Nanotecnologia de la UB (IN2UB) i la Associació Catalana de Comunicació Científica (ACCC). Participan el Institut de Ciències Fotòniques (ICFO), el Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia (ICN2), l’Institut de Ciència de Materials de Barcelona (ICMAB-CSIC), l’Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC), el King’s College de Londres, la Universidad de Oxford, la Academia de Bellas Artes Francisco Valderrama i la Fundación Épica. En el proyecto Nanocaedre también participan SMATH del Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona.

La primera obra está basada en una interpretación desde la perspectiva de la nanotecnología del pasaje del Éxodo 32:20 del Antiguo Testamento, que ha dado lugar a la pieza artística Nanoéxodo, que se presentó el pasado 10 de diciembre del 2019.

La segunda parte del proyecto se basa en una serie de diálogos sobre arte y ciencia en diferentes espacios singulares. La idea es hablar de la hibridación entre ciencia y arte a partir de la relación de la primera con distintas disciplinas artísticas (música, danza, …). Esta parte del proyecto se realizará en colaboración con la Fundación Épica (Fura dels Baus) y Enrique Conches (Punk Design).

Os dejamos un recopilatorio de tweets desde la concepción del proyecto hasta la presentación del día 10 de diciembre:

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La flexibilidad del lenguaje digital

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Si nos dan a elegir, tuiteamos esto

Durante más de 10 días alumnos de la Maestría en Comunicación Científica, Médica y Ambiental de la Universidad Pompeu Fabra tuitearon con el hashtag #mccol3 lo que ellos consideraban lo más interesante de la jornada en esa temática. O lo que más les gustaba.

 

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