Las extrañas Gemínidas iluminarán las noches del fin de semana

  •  La lluvia de estrellas será uno de los últimos eventos astronómicos del 2019.
  •  Se trata del único caso en que tal acontecimiento es provocado por un asteroide, no un cometa.
  • La noche se podrá seguir en streaming gracias al Instituto de Astrofísica de Canarias.
Lluvia de estrellas - Foto de John Moore en Unsplash
Lluvia de estrellas – Foto de John Moore en Unsplash

Este próximo fin de semana del 14 y 15 de diciembre tendremos ocasión de observar uno de los últimos fenómenos astronómicos del año 2019. La lluvia de estrellas de las Gemínidas, tras las cuales sólo quedarán las Úrsidas para cerrar el calendario en la última quincena de mes, vivirá su pico de actividad a finales de la presente semana, si bien es cierto que sus efectos empezaron a poder observarse el pasado 4 de diciembre.

Generalmente, dichos acontecimientos astronómicos se dan a consecuencia del paso de un cometa por la órbita terrestre. Éste, al acercarse al Sol, va perdiendo el hielo de su núcleo en forma de vapor, liberando así el polvo que contenía el agua sólida y dejando la clásica cola a medida que avanza el cometa. Posteriormente, cuando la Tierra atraviesa la zona en cuestión, las partículas entran en la atmósfera y se produce el fenómeno conocido como estrella fugaz.

Pero esta lluvia, una de las más intensas del año, no es como las demás. El culpable de las Gemínidas no es un cometa, sino un asteroide. De hecho, el (3200) Faetón es el único asteroide conocido que provoca una lluvia de estrellas, cosa que no deja de desconcertar a los científicos, ya que un asteroide carece de ese núcleo helado y, por lo tanto, de cola.

Entonces, ¿cómo puede Faetón ser el culpable de las Gemínidas? No son pocos los que han intentado explicar este fenómeno, pero todavía no se ha logrado un consenso. Algunos científicos hablan de que nuestro protagonista sí deja un rastro de polvo al acercarse en demasía al Sol. Otros, alegan que en su pasado fue un cometa cuyo núcleo se quedó sin materiales volátiles y que las lluvias que observamos corresponden a los restos de polvo que dejó en su pasado.

Más adelante, surgió otra teoría que es la más aceptada en la actualidad a raíz de unas observaciones en el año 2009. En ellas se comprobó que el astro liberaba polvo y se propuso el nombre provisional de cometa rocoso. Finalmente, otra observación  realizada el año 2017 con motivo de la proximidad del astro, no pudo definir nada, de modo que la NASA (Agencia Espacial Norteamericana) lo tiene claro: el origen de las Gemínidas no es el común ni sencillo de comprender.

Un cuerpo peligroso

Con motivo de la última observación comentada en el año 2017, se aprovechó para realizar unas medidas de las dimensiones del asteroide. Se actualizó la base de datos disponible de nuestro protagonista dándole un diámetro de 6 kilómetros, uno más que las medidas anteriormente tomadas.

Es por ello que, tras esta última actualización, Faetón es el segundo asteroide más grande de los clasificados como potencialmente peligrosos. El líder de la tabla, de nombre impronunciable ((53319) 1999 JM8) tiene asociado un diámetro de 7 kilómetros.

Los asteroides miembros de la selecta lista mencionada son aquellos cuyas órbitas son tremendamente cercanas en términos astronómicos: es decir, que el punto más cercano posible sea inferior a una vigésima parte de la distancia entre la Tierra y el Sol.

¿Cómo verlas?

Las Gemínidas deben su nombre a la constelación de la cual parece que vengan las estrellas fugaces. Cástor y Pólux son los astros más brillantes de la constelación de Géminis (gemelos), y sus nombres también son los de los gemelos mitológicos.

En cualquier caso, las luces brillantes que iluminarán las noches del próximo fin de semana no vendrán realmente del punto que aparentan. Este hecho no es más que el producto de una ilusión óptica: los meteoros que entran en la atmósfera terrestre lo hacen realmente en paralelo.

Ahora bien, ¿cómo podremos verlas? La luna no nos facilitará demasiado la tarea al encontrarse en una fase bastante brillante, si bien es cierto que nos servirá de guía para encontrar la aparente fuente de las Gemínidas. Durante la noche del sábado 14 de diciembre, nuestro satélite se encontrará plantado en medio de la constelación de los gemelos, marcando por tanto ese falso punto de origen de la lluvia.

No obstante, como el brillo de la luna ya dificultará suficientemente la observación del fenómeno, lo mejor que podemos hacer para tratar de observar la mayor cantidad posible de estrellas fugaces es alejarnos al máximo de cualquier gran ciudad. Como más oscuro sea el cielo que observamos, mayor detalle tendremos en nuestras observaciones.

Lo bueno de este evento espacial es que la infraestructura necesaria para disfrutar del espectáculo será mínima: ni telescopio, ni gafas especiales, ni prismáticos. Con salir al aire libre y mirar al cielo será más que suficiente. Y, en caso de no tener esa posibilidad, el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ofrecerá el acontecimiento por streaming desde el Observatorio del Teide a través del siguiente enlace.

Marc Masip (@MasipMarc)

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