Categoría: Medicina

El futuro de la medicina: ¿Aprovechamos bien los datos?

¿Te gustaría ir al médico y encontrarte con un tratamiento específico para ti? El concepto de medicina personalizada puede parecernos del futuro, pero la realidad es que está empezando a pisar fuerte en el contexto sanitario que nos rodea. La idea de plantear el estudio de las enfermedades a través de una observación más individualizada ya surgió con Hipócrates en la Antigua Grecia: “Es más importante saber qué tipo de persona tiene una enfermedad que el tipo de enfermedad que tiene una persona”. Recientemente su uso está en auge debido a la constante aparición de nuevos métodos informáticos. Las posibilidades de conseguir un mejor diagnóstico, una intervención más precoz y un tratamiento específico, son reales.

Imagen de TIMed Center

El hándicap emerge al plantearse el camino hasta estos objetivos a través del big data. Aprovechar el big data consiste en usar algoritmos que permitan analizar grandes sets de datos de distintas fuentes que, hasta el momento, no se habían estudiado en conjunto. Con este análisis computacional se pretenden revelar patrones, tendencias y asociaciones, especialmente relacionados con las interacciones entre elementos, las cuales pueden extrapolarse al estudio de enfermedades y tratamientos. Continuar leyendo

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Pasado, presente y futuro de la cardiología

 

La cardiología ha experimentado enormes avances en las últimas décadas con el desarrollo de terapias mínimamente invasivas. Actualmente la medicina regenerativa con el uso de la terapia celular está tomando un fuerte impulso.

Este nuevo campo de investigación permite el uso de células madre para la favorecer la regeneración celular cardíaca aunque existen casos de gran destrucción en lesiones isquémicas que dificultad la capacidad de reparación miocárdica. Aun así, se ha demostrado que la eficacia del tratamiento con células madre en pacientes con cardiopatía isquémica mejora la función del corazón y, por tanto, los síntomas derivados de dicha patología.

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Distintas terapias con propiedades curativas, ¿ciencia o pseudociencia?

El arte de curar y tratar dolencias y enfermedades para mantener la salud hace siglos que se practica. Desde su inicio a fecha de hoy no ha dejado de avanzar, descubrimientos científicos a lo largo de la historia han permitido diferenciar métodos eficaces y otros no tanto. De ritos espirituales a evidencias científicas. Sin embargo, en las terapias actuales, ¿son siempre claras estas evidencias científicas?

"La curación de las heridas de guerra impulsó el desarrollo de la medicina. En la imagen, Aquiles vendando las heridas de Patroclo durante la guerra de Troya. Copa de Sosias. Siglo V a.C."  National Geographic. Foto: Bpk / Scala.
“La curación de las heridas de guerra impulsó el desarrollo de la medicina. En la imagen, Aquiles vendando las heridas de Patroclo durante la guerra de Troya. Copa de Sosias. Siglo V a.C.”
National Geographic. Foto: Bpk / Scala.

 

Actualmente, para comprobar la eficacia y seguridad de un medicamento, se ha de someter a diversas pruebas experimentales. El ensayo clínico, es el procedimiento aceptado para la investigación clínica, permite identificar los efectos, la eficacia y las reacciones adversas de la sustancia estudiada. Es por eso, que un medicamento después de haber pasado estas pruebas se espera que sea eficaz y seguro.

No obstante, todas las sustancias ofrecidas cómo terapias no parecen ser estudiadas de la misma manera, ni ofrecer la misma información y fiabilidad. ¿Cuál nos da más confianza?

Medicamento homeopático . Fuente: pixaby
Medicamento homeopático . Fuente: pixaby

 

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Un futuro sin antibióticos

La perdida de eficacia de los antibióticos ante las infecciones es una de las principales amenazas para la salud mundial. La resistencia a antibióticos causa 700.000 muertes al año en  todo el mundo y se espera que esta cifra ascienda a más 10 millones en 2050.

Píldoras (Fuente: Pixabay)
Píldoras (Fuente: Pixabay)

Alexander Fleming descubrió el primer antibiótico, la penicilina, en 1928, lo que supuso una gran revolución en el mundo de la medicina. Hasta entonces las enfermedades infecciosas eran la primera causa de muerte en todo el mundo. Los antibióticos son medicamentos capaces de curar infecciones causadas por bacterias. No tienen efecto sobre otros microorganismos infecciosos como hongos o virus, por ejemplo el virus de la gripe, para los cuales deben utilizarse los tratamientos específicos adecuados. Además de tratar enfermedades producidas por bacterias, los antibióticos nos han permitido aplicar técnicas terapéuticas que sin su cobertura hubieran sido inviables debido a las complicaciones infecciosas, como una simple extracción de muelas.

Campaña de concienciación sobre el uso de los antibióticos (Fuente:OMS)
Campaña de concienciación sobre el uso de los antibióticos (Fuente:OMS)

Cada vez más antibióticos dejan de ser eficaces contra las infecciones. La resistencia a los antibióticos es un fenómeno natural; sin embargo, el uso indebido de estos fármacos lo está acelerando. La sobreexposición a antibióticos propicia que se mantengan formas bacterianas resistentes. Además, es especialmente importante completar los tratamientos, ya que al interrumpirlos no eliminamos todas las bacterias y a estas les será más fácil enfrentarse en el futuro a un antibiótico que ya conocen. Cuando las bacterias se hacen resistentes a un antibiótico, para acabar con ellas necesitamos principios activos más agresivos, qué también son más tóxicos para nosotros.

Encontrar nuevos antibióticos es difícil y, aunque lo consigamos, si no se modifica nuestro comportamiento también dejaran de funcionar pronto. Tomar antibióticos sin ser recetados por un médico, usarlos contra infecciones víricas como la gripe o no completar los tratamientos, incrementa la aparición de bacterias resistentes. La OMS alerta de que debemos hacer un uso más responsable  y tomar antibióticos sólo cuando sea necesario y siguiendo siempre las indicaciones de los profesionales sanitarios. También son necesarias otras acciones que eviten la propagación de las infecciones como la vacunación o mantener buenas practicas de higiene.

Los antibióticos dejan de ser eficaces cuando una bacteria muta y obtiene los mecanismos de resistencia para sobrevivir en presencia de este. Por tanto, son las bacterias y no nosotros quienes se vuelven resistentes. El principal problema es que las bacterias tienen una gran capacidad de adaptación al medio y, además, lo hacen de forma muy rápida. Una bacteria puede experimentar una mutación en su ADN que le aporte la información necesaria para sobrevivir a un determinado antibiótico. Al replicarse, lo cual puede suceder en tan solo media hora, tendremos dos bacterias resistentes. Cuando estas se repliquen serán cuatro, luego ocho y así sucesivamente, de forma que en pocas horas podemos tener cientos de bacterias resistentes a ese antibiótico.

Aparte de la herencia entre madres e hijas, las bacterias tienen la capacidad de intercambiar información genética. De esta forma, en una población de bacterias los mecanismos de resistencia a un antibiótico pueden ser diseminados entre ellas.

Cada vez más infecciones son difíciles de tratar debido a la perdida de eficiencia de los antibióticos, como la neumonía, la tuberculosis, la gonorrea o la salmonelosis. Los científicos llevan años alertando de este problema, que parece haber sido recogido ahora por los políticos, con medidas como la puesta en marcha del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN). A no ser que cambie nuestra conducta, llegaremos a un punto en el cual no dispondremos de antibióticos eficientes contra las bacterias y muchas infecciones comunes y lesiones menores volverán a ser causa de muerte.

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China retraza 25 años en su lucha contra la extición del tigre

El gobiernó chino anunció que legalizaría los cuernos de rinoceronte y los huesos de tigre para su uso en la medicina tradicional. Con esta medida el país asiático retrocede 25 años.

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cerebro encendido

Descubren por qué estás más torpe cuando duermes poco

Por Pilar Quijada

Cosas que te pasan cuando no duermes bien: no estás en lo que estás y no das una, mezclas el zumo con el café, el día se te hace largo, muy largo, te duermes en cualquier sitio, guardas el informe en la papelera, te equivocas de autobús, sufres percances tontos… Así lo contaba un conocido anuncio en clave de humor. Pero la realidad no anima a reírse.

Investigadores de la Universidad de California, en Los Ángelesacaban de descubrir por qué cometemos todos esos fallos cuando andamos escasos de sueño. Al parecer, dormir pocinterrumpe la capacidad de las neuronas para comunicarse entre sí, lo que lleva a lapsus mentales temporales que afectan no solo a la memoria, sino también a la percepción visual. Lo publicaba recientemente la revista Nature Medicine.

“Nos fascinó observar cómo la privación del sueño amortiguaba la actividad de las células cerebrales”, explica el autor principal del estudio, Yuval Nir, de la Universidad de Tel-Aviv. “A diferencia de la reacción rápida habitual, [con falta de sueño] las neuronas respondían lentamente, disparaban más débilmente y sus transmisiones se prolongaban más de lo habitual”.

Esta investigación muestra cómo en la vida real, a diferencia de lo que contaba el anuncio, dormir poco no tiene gracia. En realidad, pone en serio peligro la salud. La tuya y la de los demás. ¿Y si el sueño te asalta al volante, y si no lo puedes vencer, y sufres un accidente en el que se ven implicados otros?

Lo que pasa en tu cerebro

Según el estudio, la falta de sueño interfiere con la capacidad de las neuronas para codificar la información que llega al cerebro y hacerla consciente. Esto puede ocurrir cuando un conductor privado de sueño ve un paso de peatones frente a su automóvil, resalta la investigación: “El acto de ver al peatón se ralentiza en el cerebro cansado del conductor. Le lleva más tiempo a su cerebro registrar lo que está percibiendo“, advierte Yuval Nir.

Pero hay más: un segundo hallazgo mostraba que había ondas cerebrales lentas que acompañaban a la actividad de las neuronas. Esas ondas son características del sueño, pero aparecen durante la vigilia cuando dormimos poco, “Las ondas lentas del sueño interrumpieron la actividad cerebral y la realización de tareas”, señala otro de los investigadores. “Este fenómeno sugiere que hay determinadas regiones del cerebro que están dormitandocausando lapsus mentales, mientras el resto del cerebro esta despierto y funcionando como de costumbre”.

Estos hallazgos hacen reflexionar a los investigadores sobre cómo ve la sociedad la privación del sueño. “El sueño inadecuado ejerce una influencia similar en nuestro cerebro a la de beber demasiado. Sin embargo, no existen estándares legales o médicos para identificar a los conductores cansados por dormir poco, como ocurre con los conductores ebrios”, reclaman.


La punta del iceberg

Los hallazgos del estudio publicado en Nature Medicine es sólo la punta del iceberg. Estudios previos han relacionado la falta de sueño con un mayor riesgo de depresión, obesidad, diabetes, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, errores médicos o en otros terrenos profesionales.


Epidemia de falta de sueño

Según las estadísticas, en la sociedad occidental, la mayoría dormimos menos de lo aconsejable, alrededor de ocho horas. Algunos expertos han llegado a calificar esta mala costumbre, que arrastramos desde la llegada de la luz eléctrica, como una “epidemia catastrófica de pérdida de sueño” cuyas consecuencias son mucho más graves de lo que cualquiera de nosotros podría imaginar.

Janet Mullington, de la Universidad de Harvard, que investiga los efectos de la pérdida de sueño para la salud y es miembro del consejo editorial de la prestigiosa revista “Sleep”, advierte que “aunque subjetivamente puedes sentirte bien después de dormir menos horas varias noches, se cometen muchos más errores. Además, disminuyen la sociabilidad y el optimismo y aumentan la fatiga, el cansancio, la agresividad y el disconfort”. Algo especialmente peligroso cuando estamos al volante o desempeñando un trabajo que afecta a la seguridad de otras personas.

Lo detallaba en julio del año pasado en el curso de verano de la UIMP “Sueño: neurociencia, salud y hábitos sociales”, patrocinado por la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno y dirigido por los catedráticos de la Universidad Autónoma de Madrid Carmen Cavada y Miguel Garzón.

Restar horas al sueño pone en serio riesgo al organismo, advertía Mullington. Hay una relación muy clara entre dormir menos horas de las aconsejadas y el aumento de la presión arterial, que está sometida a cambios asociados al ciclo sueño-vigilia, como ha demostrado la propia Mullington y publicado en un artículo de junio 2017 en el “Journal of hypertension”.


  • En cualquier persona, la presión arterial está sujeta a considerables cambios durante el día y la noche, pero la fuente más importante de variación son los cambios asociados con el ciclo sueño-vigilia, que siguen un ritmo circadiano.
  • Durante el sueño hay una sustancial caída de la presión arterial, mayor del 10% con respecto a la diurna. Por el contrario, el despertar se asocia con un rápido incremento en los valores de presión arterial sistólica y diastólica, junto con un marcado incremento en la variabilidad de la frecuencia cardíaca y en la agregabilidad plaquetaria.

Está demostrado que la falta de este descenso nocturno de la presión arterial en personas hipertensas tienen valor pronóstico de determinadas patologías. Los pacientes en los que no se produce la caída de tensión arterial nocturna presentan mayor prevalencia de hipertrofia del ventrículo izquierdo del corazón, infartos cerebrales y de enfermedad renal precoz.

El tercer pilar de la salud

Y es que el sueño es el tercer pilar de la salud, junto con la dieta y la actividad física. Los tres influyen decisivamente en salud del corazón y el control óptimo de la presión arterial, dos variables muy relacionadas también con la salud vascular del cerebro (relacionada con algunos tipos de demencias).

La falta de sueño se ha asociado también con mayor riesgo de desarrollar diabetes, que a su vez es un factor de riesgo para el desarrollo de patologías neurodegenerativas como el Alzheimer, al que algunos expertos califican como diabetes tipo III.

Como conclusión, podría decirse que dormir poco de forma continuada resta años de vida porque aumenta el riesgo de muerte en personas obesas, con hipertensión, niveles altos de glucosa en sangre y dislipemias (colesterol y triglicéridos altos). Circunstancias todas ellas que se dan cada vez con más frecuencia en nuestra sociedad, a edades cada vez más tempranas, por el incremento de los hábitos sedentarios y la mala alimentación.

 

Mientras dormimos

El cerebro y el corazón se coordinan durante el sueño para garantizar un despertar rápido en caso de amenazas del entorno y un sueño profundo que permita llevar a cabo tareas tan importantes como la consolidación de la memoria. Esto se consigue, pasan de un estado a otro cada 25 segundos. Este intervalo de tiempo se determina por un ritmo cerebral específico que oscila en sintonía con el latido del corazón”. Lo descubrieron recientemente investigadores de la Universidad de Lausana (Suiza). Las doctoras Anita Luthi y Laura Férnadez lo explican detalladamente en este vídeo.

Coordinated infraslow neural and cardiac oscillations mark fragility and offline periods in mammalian sleep. Science Advances,  08 Feb 2017:Vol. 3, no. 2, e1602026. DOI: 10.1126/sciadv.1602026

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Tecnología para luchar contra la malaria… y cómo tu también puedes contribuir a esta causa

La malaria es una enfermedad que se puede prevenir y curar. A pesar de ello casi medio millón de personas, en su mayoría niños y niñas, mueren por malaria cada año. En este post vemos como la gamificación y el crowdsourcing se combinan para mejorar el diagnóstico. Cada uno de nosotros podemos ayudar jugando, así de simple. Hoy hablamos de malaria, pero este post ilustra el potencial de las herramientas tecnológicas (gamificación, smartphones, análisis de imagen, inteligencia artificial,…) para contribuir a resolver retos de salud global.

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La “silenciosa” hipertensión

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Diabetes gestacional

Qué és la diabetes gestacional, cómo se diagnostica y cuáles son los tratamientos existentes. Aquí teneis un poco de información para principiantes.

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¿Los europeos somos lo que comemos? ; )

portada ¿Cómo vamos los europeos de salud y dieta? Sigue leyendo y ¡averígualo!

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