Espacios azules: El agua y sus beneficios ocultos

El agua cubre más del 70% de la superficie de la Tierra (a la cual nos referimos afectuosamente como  ‘planeta azul’), constituye casi el 70% de nuestros cuerpos y no podemos vivir más de cuatro días sin ella. ¿Pero conocemos realmente la importancia e impacto que tiene el agua en nuestro día a día?

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Un hallazgo en particular ha intrigado a los científicos durante las últimas dos décadas: los ambientes acuáticos o “espacios azules”, tanto en el interior de las masas terrestres como en la costa, parecen atraer a la mente humana más que otros paisajes. De hecho, una encuesta realizada por el filósofo Denis Dutton en 1997 mostró que si se agrega agua a una escena natural, ya sea de manera directa a la vista o como un distante tono azulado que el ojo interpreta como una indicación del agua, el interés por ese paisaje aumenta. Esta investigación ha sido respaldada por múltiples investigaciones, incluido un estudio más reciente que, realizado en la Escuela de Medicina de la Universidad de Exeter (Reino Unido), confirmó la preferencia que tienen las personas por el agua al presentar varias imágenes de paisajes a un grupo de sujetos e introducir gradualmente más y más agua en las fotografías que se mostraban para evaluar el nivel de interés.

brain-962650_1920¿Por qué ocurre esto exactamente? Los principales expertos están de acuerdo en que nuestro afecto por el agua es el resultado de cuatro cosas. El hecho de que consideremos “hermoso” cualquier paisaje natural, incluídos los elementos de la naturaleza que ayudaron a asegurar nuestra supervivencia como especie (por ejemplo las praderas de caza, los bosques de refugio, una fuente cercana de agua, etc.) y – tal como nos explica Wallace Nichols en su libro Blue Mind (2014) – una creciente evidencia que apunta a la influencia del agua, e incluso su sonido, sobre la atención, la neuroplasticidad y la salud humana. Es decir, la capacidad del agua para (estemos ubicados en frente, encima o debajo de ella) sumergir nuestras mentes en un estado moderadamente meditativo caracterizado por la calma, la claridad y el aumento de la creatividad; su impacto positivo en el proceso de desarrollo de nuestro cerebro; y los beneficios a nivel de nuestra salud física y mental. Aunque por ahora, nadie lo sabe a ciencia cierta.

Hoteles con vista al agua. Diseño CanvaEn cualquier caso, los científicos no son los únicos que están al tanto de la situación. Los agentes inmobiliarios y los hoteleros, por ejemplo, son conscientes de que las personas están dispuestas a pagar más por las casas y habitaciones de hotel con vistas acuáticas, y de que aquellos que no pueden permitirse tales puntos de vista todavía buscan la cercanía a estos entornos en su tiempo libre. No es de extrañar que los centros turísticos costeros se encuentren entre los destinos turísticos más populares de la Unión Europea. Así mismo, los gobiernos y planificadores urbanos se encuentran actualmente buscando formas de poner este conocimiento en práctica y convertir el agua en una herramienta para promover la salud de la comunidad. Ejemplos claros de estos esfuerzos son el Proyecto Sea Change (2015) y la Iniciativa de investigación Blue Health  (2016-2020) – ambos financiados por Programa Marco de Investigación e Innovación de la Unión Europea (H2020).

Estas dos iniciativas pioneras tienen objetivos establecidos. Sea Change busca formas en las que se pueda alentar a las personas a proteger y conservar el mar a través de la educación interactiva, mientras que Blue Health se enfoca en investigar el impacto de los diferentes ambientes acuáticos sobre las enfermedades y la promoción de la salud. Al empoderar a los ciudadanos con un más profundo conocimiento de sus ríos, lagos, mares y otros cuerpos de agua (incluidos los artificiales en lugares urbanos) ambos proyectos apuntan a que las comunidades tomen medidas directas y sostenibles hacia sus “espacios azules”, lo cual se traduce en comunidades más responsables y, en última instancia, un planeta más saludable. ¿No es esto emocionante?

Dada la relativa novedad y complejidad del tema, todavía son muchas las cosas que la ciencia moderna no ha conseguido dar por hecho sobre el agua y sus beneficios. Sin embargo, la cantidad cada vez mayor de datos sugieren que es un asunto a considerar y explorar seriamente desde un punto de vista multidisciplinario e incluso a nivel internacional. No se descarta la posibilidad de que, siguiendo el ejemplo de la Unión Europea y respaldados por los resultados científicos, la economía y el inherente afecto humano por el agua, otras naciones del mundo emprendan proyectos similares en un futuro cercano.

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¿Es realmente peligroso consumir leche cruda?

El consumo de leche cruda vuelve a ser noticia desde que el pasado mes de julio la Generalitat aprobase el decreto que autoriza la comercialización de la leche cruda a granel y se iniciase un debate social acerca de los riesgos y beneficios para el consumidor; hace unos pocos días, en Estados Unidos, se producía un brote de brucelosis cuyo origen parece ser el consumo de leche procedente de una granja en Pensilvania, EE.UU.. ¿Es entonces peligroso consumir leche cruda? Sin duda, el consumo de leche cruda, sea de vaca, oveja, o cabra, puede entrañar graves riesgos para la salud.

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Imagen: pxhere.com

¿Cuál es el origen del riesgo?

Efectivamente, la leche puede contaminarse con microorganismos patógenos durante el ordeño, durante la manipulación posterior o, incluso, aunque en menor medida, porque el propio animal ordeñado padezca una infección sistémica o localizada en la ubre que pueda llegar a la leche. Además, este alimento, debido a sus propiedades (elevado contenido de agua, gran variedad de nutrientes y un pH casi neutro), es un magnífico medio de cultivo para muchos agentes biológicos.

Dentro de los microorganismos vehiculados por la leche y que pueden producir enfermedades en animales y personas (las llamadas zoonosis), los más conocidos, probablemente, son los causantes de la tuberculosis y la brucelosis. Pero, a pesar de la difusión mediática que puedan tener los casos de consumidores afectados (y es que se trata de enfermedades graves), en la actualidad la incidencia en nuestro país es baja, tal como afirma un estudio realizado por el comité científico de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN). Sin duda, un gran logro obtenido de la aplicación de medidas de sanidad animal e higiene en la producción primaria y en el tratamiento de alimentos de origen animal.

Según la propia AECOSAN, los estudios demuestran que la mayoría de brotes relacionados con el consumo de leche cruda están causados por microorganismos patógenos externos, es decir, que contaminan la leche desde que sale al exterior y que pueden multiplicarse de manera muy activa en ella, incluso a bajas temperaturas. Se trata de agentes muy comunes y abundantes en el ambiente que pueden producir enfermedades de distinta gravedad, pudiendo ser muy peligrosos en población sensible. Estos son los más habituales:

-          Campylobacter. Produce una de las enfermedades transmitidas por los alimentos más comunes en el mundo, se estima que cada año la padecen 1 de cada 10 personas. Una de las fuentes de transmisión es el consumo de leche sin hervir o contaminada.

-          Salmonella. Es muy común tanto en animales domésticos como silvestres. Está presente a lo largo de toda la cadena alimentaria e incluso se han detectado algunos serotipos (variedades) resistentes a antimicrobianos. Por lo general, se contagia a partir de alimentos de origen animal contaminados.

-          Escherichia Coli. Se trata de una bacteria presente en el aparato digestivo de animales sanos que puede causar enfermedades graves en el ser humano, como la E. Coli productora de toxina Shiga. Esta variedad se transmite principalmente por el consumo de carne y leche crudas.

-          Listeria Monocytogenes. Este agente puede encontrarse en el suelo, en aguas residuales, en carnes, etc., es lo que llamamos un germen ubicuo. Según la AECOSAN, su presencia en leche cruda puede oscilar del 3-4% al 25% (en quesos elaborados a partir de leche cruda) de las muestras. 

¿Cómo podemos evitar el riesgo?

En lo que respecta al consumidor, la opción más segura para evitar consumir leche contaminada es elegir productos lácteos que hayan sido pasteurizados (indicado en la etiqueta), especialmente si nos encontramos dentro de los grupos de población susceptible. Así lo recomiendan numerosas organizaciones y asociaciones, como la FVE (Federation of Veterinarians of Europe). Además, existen otras precauciones que debemos considerar para minimizar posibles riesgos:

-          Mantener la cadena de frío, refrigerando preferiblemente por debajo de 5℃.

-          No almacenar leche más de 72h después de su compra.

-          Siempre, hervir la leche cruda antes de consumirla.

-          En general, cumplir con las 5 claves para la inocuidad de los alimentos.

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El poder del lenguaje: Del origen a la era digital

El lenguaje humano es una de las particularidades de nuestra especie que más quebraderos de cabeza sigue dando a la ciencia. Desentrañar su origen y trazar su evolución ha llevado a investigadores de diversas disciplinas a un arduo debate. Sin embargo, a pesar de que todavía no comprendemos del todo de dónde viene ni cómo funciona, somos capaces de utilizarlo a diario, y es una de las herramientas más poderosas que tenemos y que condiciona nuestro comportamiento, nuestra supervivencia y nuestra forma de vida.

Ilustración: Iván García
Ilustración: Iván García

De la información emerge el lenguaje:

La información, no obstante, es un concepto flexible, algunos hasta dirían promiscuo o incluso infiel, a veces, al lenguaje. Según cómo se definan los términos, no todo lo que entendemos por información es lenguaje. La información, en algunos contextos, puede ser un subproducto de nuestra conducta, una consecuencia involuntaria de nuestro comportamiento. En estudios sobre comunicación animal, esta idea se conoce como información social inadvertida y de ella parten algunas teorías actuales que aspiran a explicar la aparición de elementos clave en la evolución del lenguaje como son las señales comunicativas.

Los biólogos H. Martin Schaefer y Graeme Ruxton ilustran estas propuestas en su revisión de 2012, “By-product information can stabilize the reliability of communication”, con el ejemplo de “las marcas del tigre”. Los tigres suelen marcar su territorio rasgando la corteza de los árboles lo más alto que pueden: una demostración de su tamaño corporal cuya finalidad es mantener a raya a sus competidores. Sin embargo, los expertos sugieren que, originalmente, estos arañazos podrían haber sido resultado de otros comportamientos no relacionados con la comunicación intencional, como estirar la musculatura o afilar las garras. Es posible que los tigres comenzaran a extraer, indirectamente, información sobre la capacidad competitiva de sus rivales a partir de estas marcas involuntarias, lo que habría beneficiado a los individuos de mayor tamaño. La selección positiva de este comportamiento podría haber llevado a la ritualización de la conducta y, en consecuencia, a su evolución en una señal comunicativa que advierte de la fuerza relativa del emisor.

Las señales comunicativas y el cotilleo nos llevan al lenguaje hablado:

Con independencia de lo acotada (o no) que sea la definición de información empleada, los estudios comparativos entre humanos y animales no humanos se utilizan desde hace décadas para entender el origen y la evolución del lenguaje hablado. Nuestros parientes más cercanos (el resto de especies del orden de los primates) han resultado ser un modelo útil para plantear hipótesis sobre el tema. Dentro de este marco comparativo, existen tres enfoques principales que tratan de explicar cuáles son los elementos de partida y cómo ha sido su transición hasta el desarrollo del lenguaje humano: el primero sitúa el origen del habla en las vocalizaciones de los primates; el segundo considera la comunicación gestual de los grandes simios como la base de la comunicación humana; una tercera aproximación multimodal combina las dos anteriores. Por otro lado, las presiones ambientales que han moldeado las señales comunicativas a lo largo de nuestra evolución son varias, y entre ellas encontramos aspectos relacionados con la funcionalidad del lenguaje. Una de las teorías más famosas sobre la función del habla, que se ha postulado como potencial agente promotor de la evolución del lenguaje humano, es la teoría del cotilleo de Dunbar.

Robin Dunbar, antropólogo de la Universidad de Oxford, propuso, hace ya un par de décadas que, con el incremento del tamaño y la complejidad de las sociedades humanas, el desarrollo del lenguaje fue fundamental para mantener la estabilidad y la cohesión social. En el resto de sociedades primates, la conducta de grooming (acicalamiento) permite formar coaliciones, alianzas y mantener los lazos sociales con otros miembros del grupo. Este comportamiento, sin embargo, limita el número de individuos que pueden interactuar a la vez. En sociedades tan grandes como la humana, en las que cada persona puede mantener contacto regular con un máximo de 150 individuos (lo que llamaríamos “nuestro entorno de familiares y amigos”), el lenguaje resulta ser un mecanismo de cohesión social mucho más eficiente que el grooming.

Aunque podamos pensar que la función principal del lenguaje es la transmisión de conocimiento, los estudios sociológicos muestran que más del 50% de nuestras conversaciones está destinado al intercambio de información social. Comunicarnos mediante el habla nos permite, entre otras cosas, expandir nuestra red de contactos, intercambiar información sobre los cambios que ocurren en nuestro entorno, pedir consejo, discutir sobre situaciones hipotéticas, llamar la atención sobre nuestras cualidades para formar alianzas o encontrar pareja, engañar a los demás para sacar provecho de una situación evadiendo las consecuencias y controlar a quienes se saltan las normas. Este último punto es especialmente relevante, y aquí es donde entra en juego el cotilleo, que funciona como un medio de contención y de represalia para todos aquellos que intentan desestabilizar (y hackear) el sistema social.

Tiempo que dedicamos a diversos temas de conversación. Dunbar, R. I., Marriott, A., & Duncan, N. D. (1997). Human conversational behavior. Human nature, 8(3), 231-246. Ilustración: Iván García
Tiempo que dedicamos a diversos temas de conversación. Dunbar, R. I., Marriott, A., & Duncan, N. D. (1997). Human conversational behavior. Human nature, 8(3), 231-246. Ilustración: Iván García

¿Cómo hablar mal de otros se convierte en un procedimiento de castigo social?

Las normas sociales son un conjunto de estándares de conducta, basados en una serie de creencias compartidas culturalmente dentro de un grupo, que establecen cómo se han de comportar los miembros de la sociedad en una situación dada. Esta cultura común proporciona una identidad de grupo que se puede expresar en formas tan complejas como la religión o la moral, y es el pilar fundamental para que se establezcan relaciones de confianza. Para mantener la unidad social es necesaria la confianza, la cual, está mediada por el lenguaje. La confianza en los demás es lo que nos permite cooperar y establecer alianzas y relaciones afectivas.

Los humanos, al igual que la mayoría de primates, nos caracterizamos por ser extremadamente gregarios. Este, no es un rasgo arbitrario, sino más bien adaptativo: la vida en grupo presenta una serie de ventajas fundamentales para nuestra supervivencia, como la protección frente a depredadores (o enemigos) o el fácil acceso a potenciales parejas sexuales. Este sistema, sin embargo, no es perfecto, y tiene sus costes: la competencia por los recursos incrementa el estrés entre los miembros del grupo y, por ende, las probabilidades de conflicto. A pesar de ello, vivir en sociedad nos compensa y asumimos los riesgos que se derivan, pero siempre existen detractores del sistema que abusarán de la confianza para obtener los beneficios de la vida social sin pagar sus costes. Estos estafadores sociales se aprovechan de la predisposición de otros a la confianza para engañar. Por suerte, parece ser que los humanos somos muy sensibles a las opiniones de los demás, por lo que tendemos a modificar nuestra conducta para evitar que hablen mal de nosotros. El cotilleo, por tanto, entendido como crítica y desaprobación de ciertos comportamientos, previene que los individuos de una sociedad se conviertan en estafadores sociales, manteniendo así la estabilidad del grupo.

El lenguaje también es mediador en las relaciones de confianza que se establecen en la Red:

En la era de la información, las redes sociales se han convertido en el principal canal por el que se comparten contenidos digitales. Este tráfico de información se basa en la confianza que existe entre el usuario y sus seguidores. La selección que hagamos de esos contenidos que compartimos tendrá un gran impacto en las opiniones de todas aquellas personas que estén conectadas con nosotros a través de estas plataformas. Este intercambio de cultura virtual permite unificar los puntos de vista a nivel global e ir adaptándolos mediante la agregación de nuevas críticas, opiniones y creencias. Es el cotilleo a gran escala, en un mundo donde todos tenemos un papel activo en la información que se transmite.

La digitalización de la información nace y evoluciona a partir de la creación de nuevos lenguajes, como la programación en html o el lenguaje audiovisual, y a lo largo de las últimas décadas, ha ido cambiando nuestra manera de comunicarnos. Pero el lenguaje, además, tiene el poder de moldear nuestra forma de pensar. Esta idea del lenguaje como escultor del modo en el que percibimos el mundo, quedó maravillosamente representada en la oscarizada película de ciencia ficción de 2016 La llegada, del director canadiense Denis Villeneuve. En el siguiente video, la psicóloga Lera Boroditsky profundiza en este poder transformador del lenguaje con ejemplos reales de sus investigaciones.

 

¿Hasta qué punto la revolución digital será capaz de modificar cómo pensamos?

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Último bastión para el tiburón ángel

Hace unos años se puso de manifiesto que las poblaciones de tiburones en el mundo estaban disminuyendo, y uno de los hitos que ayudó a que todos fuéramos conscientes de ellos, como sociedad, fue la película de 2006 Sharkwater. Ganadora de múltiples premios internacionales, esta película tenía como uno de sus grandes desafíos acercar los tiburones a las personas, que empezáramos a verlos con otros ojos y quedara atrás la imagen creada por la película de Spielberg del despiadado come-hombres.

Como efecto de la decadencia puesta de manifiesto en sus poblaciones, y como suele ocurrirle al ser humano, que es más reactivo que pro activo, es que se disparó el número de difusiones de imágenes más amables de los tiburones y por otro lado aumentó el número y visibilidad de investigaciones sobre estos animales incomprendidos. Una de ellas está siendo llevada a cabo en nuestro territorio insular canario a manos de un grupo de investigadores que conforma la “Asociación Tonina”. Ellos han descubierto en las islas la primera área de cría de uno de los tiburones más amenazados del mundo, el angelote o tiburón ángel.

Antiguamente abundante, el angelote se encuentra en la actualidad en la lista de animales amenazados de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) clasificado como “en peligro crítico de extinción”. Los peligros para este animal, como suele ocurrir con el resto de especies de tiburón, somos nosotros: la pesca, la reducción de lugares adecuados, la contaminación, etc. En concreto, para el angelote, se ha visto que la pesca de arrastre de fondo ha producido extinciones locales en buena parte de su distribución natural. De hecho, originalmente se encontraba desde el norte de Noruega hasta las Islas Canarias, pasando por todos los mares europeos, y en la actualidad la única población sana y estable del mundo se encuentra en nuestro archipiélago más austral. En este archipiélago está prohibida la pesca de arrastre desde hace años, de forma que el vínculo puede establecerse fácilmente.

Fotografía: Jaime Ezequiel Rodríguez Riesco
Fotografía: Jaime Ezequiel Rodríguez Riesco

Hasta el momento tan solo se ha visto un área que se pueda asegurar sea zona de cría, es la playa de las Teresitas, donde las condiciones son ideales para que estos animales puedan procrear, pero es una de las playas más turísticas en la Isla de Tenerife. Por suerte, gracias a la insistencia de varias organizaciones, entre las que se encuentra la Asociación Tonina, existen ahora numerosas regulaciones en el lugar para impedir mayores molestias a estos animales; sin embargo estas siguen ocurriendo de forma eventual, como son las capturas furtivas de adultos y juveniles, la acumulación de basuras en la playa e incluso se han visto algunos casos de escoliosis en los animales (en estos casos una de las principales causas propuestas, aunque no se puedan descartar otros, es que los animales sufren deformaciones en la columna al ser pisados por los bañistas).

Fotografía: Asociación Tonina
Fotografía: Asociación Tonina

Podríamos considerar al angelote uno de tantos animales que estamos perdiendo por malas prácticas, pero ¿y si consiguiéramos evitarlo? La comunidad científica sabe que estos animales son muy importantes para la estabilidad de los mares y la vida que contienen. Incluso quedó claro en un estudio en el 2011 que los tiburones pueden tener un muchísimo mayor valor económico para la sociedad vivo que cuando es pescado, ya que entre otras cosas puede atraer al turismo. En el caso de Tenerife y la playa de las Teresitas, las regulaciones se han conseguido, e incluso hay leyes que prohíben estrictamente la captura de estos individuos en toda Europa, pero queda la parte más importante, nos toca ahora apreciar y cuidar nuestros recursos. Al fin y al cabo, no somos más que invitados en su maravilloso mundo, ¡seamos unos invitados responsables!

Fotografía: Asociación Tonina
Fotografía: Asociación Tonina
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Cáncer, desinformación, fake news y falsas esperanzas

En los países con mayores ingresos medios por el rendimiento del trabajo, analizando la tasa bruta de mortalidad por 100.000 habitantes el cáncer ya aparece en cuarto lugar según datos de la OMS, y en España es la segunda causa de mortalidad agrupando todos los tipos de cáncer. El infome IPSOS 2018 concluyó que el cáncer es el problema de salud que más preocupa a la población a nivel mundial, y también en España. “La palabra cáncer es un término muy amplio que abarca más de 200 tipos”, según define la Asociación Española Contra el Cáncer. En su página web ofrecen información asequible y completa sobre algunos de los más frecuentes.  Sin embargo, el término, para la población en general, se percibe como una enfermedad terrible que lleva consigo un enorme padecimiento y de difícil tratamiento, que a su vez causa efectos secundarios durísimos y se suman el miedo y la incertidumbre a no saber si cada caso producirá dolor, malestar, sufrimiento extremo, la curación o la muerte. Actualmente los avances científicos de las últimas décadas permiten que los oncólogos se muestren optimistas ante gran cantidad de casos diagnosticados, pero por desgracia todavía son muchos los casos y los tipos de cáncer que aún son complicados y no tienen tratamientos eficaces, especialmente aquellos que presentan metástasis, y la mortalidad o la probabilidad de recidivas sigue siendo alta.

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Estos escenarios hacen que el cáncer sea una de las enfermedades sobre la que más se consulta en internet como muestran algunos estudios, no solo para buscar información general, sino para contrastar lesiones o síntomas que se están experimentando, o la misma información que se han recibido de un médico; este es el fenómeno que se llama “Doctor Google”. Además de este fenómeno, nos encontramos con que al ser el cáncer un tema de máximo interés, hay muchos medios digitales que tratan de publicar el máximo posible de noticias relacionadas con este tema, que no siempre están bien documentadas, que en ocasiones no son ciertas o al menos no del todo, o que directamente tienden al sensacionalismo y entonces se comparten de forma masiva en las redes sociales convirtiéndose en una fake news. Aquí hay un ejemplo de uno de los orígenes o porqués de la aparición de ciertas fake news.  En otras ocasiones son otro tipo de medios digitales que no están vinculados a la ciencia pero que al viralizarse consiguen mayores índices de impacto, pero al final el hecho de que no exista un control sobre la veracidad del contenido que publican trae consigo graves consecuencias, que pueden ir desde que los pacientes recurran a tratamientos que no están científicamente probados y contrastados, poniendo en peligro su salud y su vida, hasta frustrar las ilusiones y esperanzas de los pacientes que están en tratamientos de casos graves, que pueden aferrarse a supuestos avances médicos que no están aún disponibles, o que no se aplican exactamente como se describe en el artículo; es una manera terrible de diseminar información sobre temas tan delicados que pueden afectar a personas y sus familiares en situaciones de extrema vulnerabilidad, además de confundir a la población sobre qué tratamientos o medidas preventivas son las que realmente están disponibles y funcionan de verdad, contrastadas por el método científico y aprobadas por las autoridades competentes. Veamos algunos ejemplos:

Este artículo, de un medio nacional y probada experiencia, publica una noticia sobre un tratamiento revolucionario que en breve llegará a nuestro país y permitirá curar “los tumores más escondidos” y difíciles de tratar. Toda una esperanza para cualquiera que padezca esta situación, es una excelente noticia de la que todos nos alegraríamos. En este otro artículo, de tirada local, se habla de la experiencia de una paciente que tuvo que irse a otro país para tratarse un cáncer que en España no estaba logrando curarse, logrando una remisión total. Este tratamiento está todavía en sus estadios iniciales para poder aplicarse. ¿Debemos deducir que en algunos casos complicados tenemos que ir a tratarnos al extranjero? En esta otra noticia nos hablan de la historia de una paciente que accedió a un tratamiento experimental y se curó de un cáncer de mama avanzado. ¿Qué pasa entonces con las pacientes que lean artículos como este y estén en un tratamiento con un protocolo estándar al que estén siendo refractarias? ¿Qué pueden pensar, que en alguna parte del mundo existe una cura a la que ellas no tienen acceso? ¿Existe ese tratamiento “milagroso”, o no existe? Y en este enlace las esperanzas para el tratamiento del cáncer ya son mucho más optimistas: en breve la cura para el cáncer llegará pronto para todos, esperanza similar que podemos sentir al leer este otro artículo. Es decir, ¿no tenemos que preocuparnos más porque la tecnología está ya tan avanzada que el cáncer no es un problema? Pero, ¿por qué esta tecnología no está disponible todavía en nuestros hospitales?

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Otro ejemplo: un vídeo similar al que se ofrece en este post, a partir del minuto 1:16, circuló en las redes sociales bajo multitud de formas, desde una célula inmunológica que fagocitaba un virus del VIH hasta otra que fagocitaba una célula cancerígena. ¿Quién hizo ese vídeo, quién lo manipuló después, y quién controló que la información que se compartió entre millones de personas era verídico? El que comparto aquí es un vídeo desarrollado por la Universidad de Harvard, pero el fragmento que circuló por las redes sociales era muy parecido.

Podríamos seguir así hasta el infinito; todos los días se comparten en las redes sociales infinidad de “noticias milagro”, y en la prensa nacional de vez en cuando se publican otras como esta posiblemente con algo más de credibilidad, pero al final, para alguien que tenga interés y la más mínima inquietud por el cáncer, lo más lógico es que se plantee esta cuestión: ¿cuáles son las fuentes más fiables donde puedo informarme? ¿Cómo puedo distinguir si lo que estoy leyendo es una fake news?

En el primer caso, es difícil que el público sepa que hay asociaciones científicas y sociedades médicas que tienen apartados especialmente dedicados a informar a pacientes o a cualquier persona interesada; ya hemos mencionado la Asociación Española Contra el Cáncer, pero también merece la pena nombrar la página de la Sociedad Española de Oncología Médica, que dedica una sección a proporcionar información general sobre el cáncer al público, como en este enlace. También, para orientar a las personas frente a las fake news y la confusión que generan, los médicos han tomado la iniciativa en los últimos años de prescribir a sus pacientes páginas web, aconsejándoles sobre los sitios que pueden visitar para obtener información fiable y comprensible para obtener datos adicionales sobre su enfermedad si quieren ampliar conocimientos, sin caer en la confusión y el engaño e incluso falsas esperanzas que puedan producirles otras fuentes.

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Vacunar o no vacunar, esa es la cuestión

En los últimos años se ha cuestionado la eficacia y la seguridad de las vacunas. Esto ha originado una creciente desconfianza y confusión en la población, y ha planteado una serie de mitos que deberían desmentirse para conseguir una sociedad bien informada. Tal y como se plasma en el siguiente vídeo sobre Mitos y Verdades de las Vacunas.

Vacunar o no vacunar: esa es la cuestión

Las vacunas, como cualquier otro fármaco, requieren un largo proceso de desarrollo y aprobación y se siguen sometiendo a estudios de seguridad durante su comercialización. Si bien es cierto que no están exentas de efectos adversos, el beneficio que aportan supera los riesgos asociados.  Algunos de los efectos secundarios más frecuentes son:

-Enrojecimiento de la zona de inyección

-Fiebre

-Dolor de Cabeza

-Vómitos

La aparición de efectos secundarios más graves es infrecuente y de menor importancia que la severidad de las infecciones de las cuales previenen.

 

No obstante, existen voces, asociaciones e incluso medios de comunicación que defienden la falsa creencia que las vacunas, en especial la vacuna trivalente del Sarampión, Rubeola y las Paperas provoca Autismo o Trastornos del Espectro del Autismo. Este mito en el que muchos se resguardan, se ha desmentido por parte de múltiples estudios, tal y como reafirma la Confederación de Autismo de España en un comunicado de 2017. El vínculo entre el autismo y las vacunas se remonta a 1998 cuando se publicó un estudio en la revista The Lancet cuyo autor es el Dr. Andrew Wakefield que relacionaba la administración de la vacuna triple vírica con la aparición de Autismo en niños. La revista se retractó parcialmente debido a que era un estudio falseado y carecía de evidencia científica, desafortunadamente sigue encontrándose en la literatura.

 

¿Pero, qué es exactamente una vacuna y para qué sirve?

Tal y como define la Asociación Española de Vacunología, “una vacuna es un producto biológico compuesto por microorganismos muertos o atenuados, o parte­­ de ellos que se administra para prevenir enfermedades infecciosas en personas susceptibles de padecerlas”. La administración provoca la estimulación del sistema inmunitario para lograr el desarrollo de defensas en caso de entrar en contacto con el microorganismo. El proceso puede observarse en el siguiente vídeo, una animación de la plataforma E-bug que contiene múltiples recursos educativos sobre vacunas y antibióticos.

 

Al contrario de lo que da a entender la creencia popular, las vacunas no debilitan el sistema inmunitario, si no que lo preparan para poder actuar, permiten la formación de anticuerpos que realizan la función de vigilantes y ante cualquier exposición al microorganismo son capaces de erradicarlo.  Por este motivo las vacunas son más seguras que contraer infecciones que pueden poner en riesgo nuestra vida.

 

Muchos creen erróneamente que no es necesario vacunarse de enfermedades que no son frecuentes en nuestro medio, lo que desconocen es que todos somos susceptibles de contraer una enfermedad infecciosa y que, si son tan infrecuentes en nuestro entorno, es gracias a la inmunización generada por la vacuna. Ya saben el “más vale prevenir que curar” se cumple firmemente. Además, con la inmunización no solamente nos protegemos a nosotros mismos, sino que protegemos a los demás evitando que los microorganismos puedan propagarse de un ser humano a otro, es lo que se conoce como efecto rebaño.

 

Por todos estos motivos existen los Calendarios Vacunales Pediátricos que son herramientas para la administración sistemática de vacunas en un período de tiempo determinado que permite inmunizar a los niños frente a enfermedades que les podrían afectar en el periodo de la vida en el que son más vulnerables. La obligatoriedad de dichos calendario es un tema candente en la actualidad, tal y como se publicó en El País en este artículo, en Francia la vacunación es de obligatorio cumplimiento desde 2017 debido a una insuficiente cobertura. No obstante, existen otros países, como España o Canadá, donde son los padres quienes deciden si vacunar o no a sus hijos. Es por esto, que suceden casos como el publicado recientemente en El País que nos habla sobre un adolescente criado en una familia antivacunas y que ha decidido a su mayoría de edad vacunarse.

 

Vacunar o no vacunar: un debate existencial al mismísimo estilo de Hamlet que tiene por única respuesta la adecuada información de la población.

 

Ilustración original de Ariadna Roca Fernández.

 

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Robots contra la soledad

Barcelona, 4 de febrero 2019 | Francesco Schiraldi

Al cabo de unos años habrá unos robots muy monos que echarán los perros a la calle ¡Descubre cómo la tecnología puede llegar a substituir el mejor amigo del hombre!

Robots contra la Soledad

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El color, una percepción “invisible”

A lo largo de los tiempos, el estudio del color ha despertado el interés en muchos pensantes. Se trata de un factor de la naturaleza tan fascinante como enigmático, que no deja de sorprender, y que aún no termina de descifrase por completo. Las áreas de estudio que han abordado este tema son variados, entre científicos y no científicos. Es un fenómeno que toda la humanidad ve y percibe toda su vida.

“El color es mi obsesión diaria, la alegría y el tormento.” –Claude Monet

El Color- Pinceladas de ciencia

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Biohacking: la biología al alcance de la ciudadanía

En los años 70, la informática ya vivió la revolución del Do It Yourself, de la mano de Steve Wozniak y Steve Jobs: ambos construyeron el primer ordenador Apple en un garaje. Con el inicio del siglo XXI, la biología se suma a esta revolución y nace el Biohacking. Sus practicantes, conocidos como biohackers, pretenden trasladar la biología fuera de los laboratorios, haciéndola accesible a la ciudadanía.

B i o h a c k i n g

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El descubrimiento del primer antibiótico

El primer antibiótico fue descubierto por Alexander Fleming en 1928: la penicilina. Su descubrimiento supuso una gran revolución en el mundo de la medicina al permitir curar infecciones causadas por bacterias. Todos hemos escuchado cómo Fleming descubrió la penicilina por casualidad cuando sus cultivos se contaminaron con un moho, como el del pan, que se coló por la ventana. Aunque la historia no es exactamente así, el azar tuvo mucha importancia en este avance científico. Pero, ¿se debió todo a la suerte?

Cómo dijo Picasso, “la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”.

El descubrimiento de la penicilina

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