Palabras clave: ondas electromagnéticas

¿Hay alguien ahí?

En los últimos años, exploraciones de la misión Kepler de la NASA han llevado al descubrimiento de un nuevo planeta que podría ser hermano gemelo de la Tierra. Situado a 600 años luz de aquí y orbitando alrededor de una estrella parecida al Sol, parece reunir las características necesarias para ser habitable: un tamaño inferior al del planeta Neptuno y una superficie con la temperatura ideal para contener agua líquida.

Todos estos avances en la búsqueda de exoplanetas vuelven a poner sobre la mesa la pregunta que nos hemos hecho desde el momento en el que el hombre decidió mirar hacia el cielo: ¿estamos solos en el Universo? Una pregunta con tintes científicos, filosóficos y antropológicos a la vez, con una respuesta que puede cambiar por completo la concepción que tenemos del ser humano y del Universo.

No son pocos los proyectos que se han dedicado y aun se dedican a la búsqueda de vida y de inteligencia extraterrestre.

Ya a mediados del siglo XX se impulsaron proyectos con esta finalidad. Uno de los primeros que se puso en marcha en busca de inteligencia extraterrestre fue el proyecto Ozma, y tuvo lugar a manos del astrónomo Frank Drake. Su fascinación por la búsqueda de civilizaciones extraterrestres fue uno de los motivos por los cuales se puso a trabajar en este tema.

Él mismo fue quien, en el año 1961, propuso una ecuación que, según él, agrupa los factores más importantes que hay que tener en cuenta para hacer una aproximación del número de civilizaciones extraterrestres tecnológicamente avanzadas que pueden habitar nuestra galaxia.

Otros proyectos fueron promovidos por Carl Sagan, el famoso autor conocido principalmente por la serie Cosmos. En uno de ellos, el año 1971, junto con colaboradores de la misión Pioneer, enviaron información de la Tierra y sus pobladores dentro de un pequeño disco de oro. En este disco grabaron música de Bach, los Beatles…; una salutación en distintos idiomas; un esquema de la situación de la Tierra dentro del Sistema Solar y un dibujo con dos cuerpos humanos: hombre y mujer.

 

Missatge Pioneer X
Mensaje Pioneer X

Pero en la actualidad, la búsqueda de civilizaciones alienígenas y, más concretamente, la búsqueda de emisiones de otras civilizaciones tiene un nombre: SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence). Volviendo a Frank Drake, el proyecto SETI nació de su mano el 8 de abril de 1960 en la Universidad de Berkeley (California). El proyecto SETI recoge la información captada por diferentes radiotelescopios extendidos por la superficie terrestre, la procesa en ordenadores (SETI@home) y es sometida a exhaustivas análisis con el objetivo de averiguar si contiene información lógica que pueda proceder de una civilización inteligente extraterrestre.

El Universo es un lugar muy extenso. Más extenso que todo lo que alguien ha soñado jamás. Y si solo estamos nosotros… cuanto espacio desaprovechado.

Esta sentencia abrumadora pertenece a la película ‘Contact’ de 1997. Está basada en la novela de Carl Sagan ganadora del premio Pulitzer que tiene el mismo título. Dirigida por Robert Zemeckis, ‘Contact’ es una película que explica muy bien la tarea de los astrónomos del SETI y como se llevaría a cabo un contacto con una civilización alienígena.

Todos estos, y más, son los proyectos destinados a averiguar si estamos solos en el Universo o no. Teniendo en cuenta sus dimensiones, aun queda mucho trabajo por delante. Por lo que se refiere a si se encontrará o no la evidencia que buscamos, es imposible afirmar o negar nada. Unos, como Carl Sagan, fueron muy optimistas, otros, no obstante, no tanto (Enrico Fermi nos condenó a la autodestrucción). La cuestión es, ¿cuál de ellos tendrá razón?

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Conectar o no conectar el Wi-Fi, esa es la cuestión

La primavera del pasado año 2013, un proyecto de ciencias presentado por cinco estudiantes danesas de secundaria se convirtió en una nueva puerta para los estudios sobre la incidencia de las ondas electromagnéticas en los organismos vivos.

Usando como hipótesis la posible relación entre la disminución de la concentración en clase y dormir con sus teléfonos móviles cerca de la cabeza, las jóvenes de Jutland decidieron estudiar el efecto de las ondas de Wi-Fi sobre semillas de berros. El resultado fue esclarecedor: las semillas que habían compartido habitación con el router que emitía las ondas Wi-Fi estaban muertas. Esto nos lleva a pensar, ¿sabemos qué es la conexión inalámbrica y lo que supone para nuestras vidas?

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La diferencia entre las semillas sanas y las afectadas por las radiaciones resultó evidente para las inexpertas estudiantes. Fuente: estudiantes danesas.

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