Palabras clave: Holly House Veterinary Hospital

“El mal manejo en casa pone en riesgo la salud de los animales exóticos”

ENTREVISTA CON SARA GOÑI MARTÍNEZ, VETERINARIA DE ANIMALES EXÓTICOS

por Paloma Goñi Oliver

El día a día de Sara transcurre en Inglaterra entre reptiles y pájaros exóticos. Sara estudió veterinaria en la Universidad de León, pero fue su estancia en la Universidad de Passo Fundo, al sur de Brasil, lo que le decidió a dedicarse al cuidado de animales exóticos. Allí trabajó con un grupo especializado en el estudio de animales silvestres, es decir, especies nativas en Brasil pero exóticas en Europa. Actualmente trabaja en el hospital veterinario Holly House de Leeds.

Sara con un perezoso en la Universidad de Passo Fundo de brasil. Foto cedida por Sara Goñi Martínez
Sara con un perezoso en la Universidad de Passo Fundo de Brasil.
Foto cedida por Sara Goñi Martínez

PREGUNTA - ¿Qué animales exóticos más frecuentes te sueles encontrar en tu consulta?

RESPUESTA - Reptiles como dragón barbudo, geckos, serpientes… También aves, como ninfas, periquitos o loro gris africano y  pequeños mamíferos tipo cobayas, chinchillas, hamsters, incluso petauros del azúcar o erizos gris africano.

P – ¿Recibes muchas visitas de animales exóticos en el hospital?

R - Sí, aproximadamente el 50% de las visitas. Hay días que si veo un perro o un gato es una sorpresa.

P – ¿Los dueños suelen estar bien informados sobre el cuidado que necesitan estos animales?

R- Cada vez la gente tiende a informarse más. Aún así, muchas veces los propietarios se informan en foros de internet y vienen a consulta con mucha confusión. Parte de nuestro trabajo es dotar a la gente de fuentes fiables de información y que sepan cómo proveer al animal de las condiciones que más se asemejan a su lugar de origen. Además de organizar charlas, en nuestra web tenemos  fichas para los cuidados básicos de las especies más comunes que vemos en consulta.

P – ¿Puede este desconocimiento afectar a la salud del animal?

R- Sí, la mayoría de las enfermedades de estos animales están relacionadas con el manejo que se hace en casa.  Por ejemplo, un reptil, que depende completamente de la temperatura ambiental, va a ser más propenso a sufrir enfermedades si se mantiene a una temperatura inferior a la adecuada.

Sara en el Holly House Veterinary Hospital de Leeds con una serpiente del maíz. Foto cedida por Sara Goñi Martínez
Sara en el Holly House Veterinary Hospital de Leeds con una serpiente del maíz.
Foto cedida por Sara Goñi Martínez

El negocio de los criaderos

P – ¿Y no debería ser responsabilidad de los criaderos? ¿No deberían asegurarse de que le están  vendiendo el animal a una persona responsable capaz de criarlo en unas condiciones óptimas?

R – Desde luego que sí, pero es una responsabilidad que desgraciadamente ahora mismo es solamente ética. Hay criaderos que sí hacen muy bien las cosas y dan mucha información a quien adquiere esas mascotas, pero no todos. El mayor problema es la parte económica que hay detrás y la demanda que hay por parte de los consumidores de una determinada especie, una determinada raza, o simplemente un determinado patrón de color.

P – ¿Crees que en algunos casos la adquisición de estos animales corresponde a un mero capricho?

R – Sí, ha habido muchas modas. Un caso muy conocido es el del galápago de Florida. Estuvieron muy de moda a pesar de que es una de las cien especies más invasoras del mundo y en 1997 se prohibió su importación.  Son animales que viven muchos años y se convierten en tortugas de un tamaño considerable. La gente no era consciente hasta que la tortuga ya casi no cabía en casa y cuando ya no las podían cuidar las soltaban en lagos. Esto ocasionó un impacto ambiental en la biodiversidad en España muy preocupante.

Todo esto viene del desconocimiento de quien empieza a tener esas mascotas. Por eso, lo más importante es educar a la población de una tenencia responsable de animales de compañía. Pero se debe aplicar a todo: desde perro y gato hasta cualquier animal exótico.

Hay mucha gente que está empezando a adoptar exóticos

P – ¿Qué puede hacer el dueño si se da cuenta que no puede seguir cuidándolo?

R – Hay muchas protectoras de animales  que ya están empezando a trabajar con animales exóticos y gente dispuesta a adoptarlos. Aunque desgraciadamente todavía hay muchísimos casos de abandono.

P – ¿Cuando os traen un animal, sabéis de dónde ha salido y cómo ha sido adquirido?

R – Cuando  atendemos a un animal exótico por primera vez siempre les entregamos un formulario donde preguntamos sobre la procedencia del animal y si tiene documentación. Eso no significa que si no tiene documentación no lo vayamos a tratar. Tenemos una “obligación de cuidado”: tenemos el deber de tratar a ese animal si está enfermo.

P – ¿Cómo se regula la adquisición de estos animales?

R – El convenio CITES (Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres) controla y regula la cría y el comercio de especies exóticas para reducir al máximo el tráfico animal. Hay diferentes anexos dependiendo del riesgo en el que esté esa especie y establece diferentes criterios para que sea considerada apta para el comercio, el transporte, el intercambio o la cría.

En Brasil vi muchos casos de contrabando ilegal

P – Y aún así, ¿existe mucho contrabando ilegal?

R – Sí, en Brasil lo viví mucho. Tuvimos doce serpientes que llegaron en una caja porque las detectaron en el arco de rayos X de la oficina de correos.

El problema en la mayoría de los casos es que son especies originarias de países en vías de desarrollo donde no hay un organismo que fiscalice ese comercio. Son animales que para nosotros son exóticos, pero para ellos nativos.  Y ese es el mayor problema: que se extraen de su hábitat natural para comercializarlos en Europa.

 

 

 

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