Palabras clave: enfermedad

Más allá del virus Zika

El Virus Zika es un virus transmitido por los mosquitos y ahora se ha expandido de manera que se ha generado un estado de emergencia.

Se identificó por primera vez en Uganda en el 1947 en macacos de la India. Y posteriormente, en 1952 se identificó por primera vez en humanos de Uganda y la República Unida de Tanzania.

Se trata de una enfermedad que provoca síntomas similares a otras infecciones, entre ellos la fiebre, las erupciones cutáneas, conjuntivitis, dolores musculares y articulares…

Se han vivido grandes brotes de este virus. El primero se produjo en el 2013 en la Polinesia francesa y ahora, este segundo brote en el 2015, en Brasil. Recientemente, las autoridades sanitarias notificaron un aumento de infecciones en la población general, así como el aumento del numero de recién nacidos con microcefalia, un efecto secundario que padecen las embarazadas portadoras de este virus.

Fotografía: Mario Trama

Ahora también se ha observado un aumento del síndrome de Guillain-Barré coincidiendo con el brote del virus Zika. Un aspecto que se está investigando, aunque las relaciones son numerosas.

El virus se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados del género Aedes y también de Aedes aegypti en regiones tropicales. Ahora, después de detectar un nuevo brote en Brasil, el virus ha cogido fuerza y el contagio u transmisión ha ido en aumento, debido a la gran cantidad de personas que viajan a diario a países tropicales y a la falta de información respecto a la medidas de precaución.

En España ya son numerosos los casos detectados y la tendencia va en aumento.

Si queréis conocer más del virus Zika y toda su actualidad, sólo tenéis que entrar en mi pequeño recopilatorio que he realizado y os pondréis al día de todo lo que está pasando entorno a esta tremenda pesadilla. Lo que empezó con una picadura de un mosquito, puede terminar determinando el futuro, por lo que debemos de ir con cuidado.

¿Y el remedio? Pues como siempre la OMS alerta activando el estado de emergencia pero la solución tardará y no será hasta el 2018 cuando podremos acceder a una vacuna que nos proteja de esta epidemia.

Espero que os haya resultado interesante y sólo quiero añadir que debemos sumarnos a esta causa, no sólo por el presente, sino también por el futuro.

Más allá del virus Zika

 

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VIH y los Antirretrovirales

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VIH: Más cerca de la vacuna tras 40 años de lucha

El equipo de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico de Barcelona
El equipo de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico de Barcelona

Por Eva Caballero

El sida es uno de los principales problemas de salud pública mundiales por su expansión y costosos tratamientos. El sueño de la vacuna sigue ahí: ya funciona en animales y pronto se harán ensayos en humanos, aunque la falta de financiación dificulta el progreso.

Sin duda, las noticias en este ámbito son muy buenas. Hoy, el 90% de personas con sida cronifican la enfermedad y llevan una vida completamente normal, y la esperanza de vida es muy cercana a la de una persona sana (aproximadamente de cinco a 10 años menos).

La prevalencia de la enfermedad ronda el 4%

Echando la vista atrás, uno no puede evitar alegrarse por estos datos, pues hace solo 30 años, la esperanza de vida máxima de una persona con sida era de apenas de dos a cinco años. La evolución de la investigación científica ha sido satisfactoria y eficaz, aunque es cierto que todavía queda mucho por hacer. Esta ha sido la sensación tras escuchar a los investigadores más destacados del panorama nacional debatiendo en el Col·loqui Informe Quiral organizado por la Fundación Vila Casas, en Barcelona, el pasado mes.

 

Del pánico al tratamiento

Desde su transmisión de chimpancés a humanos a principios de los años 20 del siglo pasado, y ante los primeros brotes de la enfermedad de sida (conocidos a nivel mediático a principios de los años 80), el VIH ha sido investigado exhaustivamente por el sector médico, que trataba de hallar respuestas ante el comportamiento de este retrovirus.

El doctor José María Gatell, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona, catedrático en Medicina, co-director del proyecto HIVACAT y uno de los máximos representantes en investigación de VIH a nivel internacional, distingue cuatro etapas diferenciadas en estos 40 años de vida que tiene la enfermedad vírica:

- En el primer periodo (de los 80 a los 90), cuando se dan los primeros casos, el desconcierto y desconocimiento social nos lleva a estigmatizar a los afectados. La sociedad se dedica a observar: miramos como las personas con VIH positivo van muriendo y se extiende un pánico mediático por el fenómeno. Sin medicamentos en esta primera década, la esperanza de vida era de no más de 6 años y la mortalidad alcanzaba el 100%. Los medios de comunicación no sabían cómo definir esta extraña enfermedad que ni siquiera la ciencia podía clasificar. El New York Times publicaba en 1981, refiriéndose a los primeros brotes de sida en Nueva York y San Francisco, algo así como “un raro cáncer que mata a homosexuales” a modo de titular. Más tarde, en España, La Vanguardia y otros diarios generalistas la denominaban “la enigmática enfermedad”.

- En un segundo periodo (los 90), aparecen, tras exhaustivas investigaciones en laboratorio, los primeros medicamentos; el doctor Gatell insiste en que “eran pocos y los usábamos mal, pero al menos conseguíamos retardar la mortalidad, es decir, alargar la esperanza de vida”.

- El tercer periodo (de finales de los 90 a 2006) se caracteriza por la creación de más y mejores medicamentos. “Ya disponemos de tests de laboratorio, de tratamientos antiretrovirales de alta eficacia (menos tóxicos) y la mortalidad cae en picado”, asegura el especialista.

- En el cuarto periodo, de hace unos años hasta la actualidad, los tratamientos son mucho más fáciles: una pastilla al día basta para concentrar todos los principios activos para bloquear e inhabilitar el virus, lo cual mejora mucho la calidad de vida del paciente y mejora la adherencia al tratamiento. La esperanza de vida se acerca a la de la población general (aunque cabe mencionar que el precio de esta pastilla no puede permitírselo cualquiera).

 

Falta de adherencia

Pese a los avances, hay algo que la medicina no ha podido evitar: el tratamiento debe hacerse durante toda la vida, y eso es algo que los pacientes deben aceptar y comprender para seguirlo de forma rigurosa. El doctor Buenaventura Clotet, responsable de la Unidad de VIH y director del Instituto de Investigación de Sida IrsiCaixa en el Hospital Universitari Germans Trias i Pujol de Badalona, quiso remarcar la gran importancia del cumplimiento terapéutico: “Seguir el tratamiento a rajatabla es crucial, por ello invertimos tanto tiempo en hacer comprender esto y concienciar a las personas con sida. Deben entender que, no hacerlo les acabará matando y que hacerlo mal (no tomarlo con continuidad o de forma constante, es decir, saltarse la medicación algunos días) hace que el virus se haga resistente al fármaco”.

El enfermo debe ser estrictamente adherente al tratamiento para una buena calidad y esperanza de vida. Hoy, alrededor del 2% de personas con el sida tienen resistencia a todos los tratamientos y ello se debe, según los profesionales, a que “no han tomado bien la medicación en su momento y el virus ha mutado y se ha hecho resistente”.

Lo desalentador es que, incluso en sistemas sanitarios avanzados como el nuestro, tan solo el 50% del total de personas diagnosticadas  siguen un tratamiento correcto y están debidamente controladas (peores son los datos en Estados Unidos, donde hablamos solo del 25-30%).

Estos problemas de adherencias hacen que la epidemia siga creciendo, y la ciencia trata de buscar otros mecanismos como la creación de una inyección bimensual, en lugar de tres pastillas al día, para bloquear la acción vírica. La vacuna, sin duda, es la gran esperada.

Mucha gente se pregunta por las consecuencias de esta medicación vitalicia. Gatell destacó que “a corto plazo, los tratamientos no son tóxicos, pero a largo plazo todavía no lo sabemos”. El experto reconoció que  la medicación envejece de forma prematura al paciente, ya que se ha identificado un alto grado de inflamación en las personas con sida medicadas.

Lo que está claro es el alto coste sanitario de estos tratamientos. En España el gasto en antiretrovirales asciende a 600 millones de euros al año, tal como calcula el doctor Gatell. Y cada año se dan entre 600 y 700 diagnósticos nuevos solo en Cataluña.

 

Un futuro optimista

Pese a los avances médicos abismales, resulta desconcertante la falta de acceso y de adherencia a tratamiento. Los doctores están de acuerdo en que si el 100% de personas con sida hicieran un correcto tratamiento, hablaríamos de la erradicación completa de la expansión del VIH. Sin embargo, solo en Cataluña, se dan 600 casos nuevos cada año, y lo peor de todo, como dice Gatell “es que estos datos se mantienen estables durante hace más de cinco años”. Que los números no bajen pese a la información accesible que existe y todos los conocimientos, muestra un grave problema de educación sexual a nivel social o de concienciación de la población. Los expertos apuntan hacia potenciar las campañas y mejorar la educación sexual en colegios.

El paciente debe comprender que está ante una enfermedad crónica que requiere tratamiento permanente, al menos a día de hoy

Por lo que a expectativas futuras de tratamiento, es noticia desde hace un par de años la esperanza de una vacuna. “Efectivamente, estamos trabajando en la creación de una vacuna que refuerce el sistema inmunitario y le enseñe a destruir las células víricas. La vacuna ya la tenemos”, asegura el doctor Clotet, “y está dando muy buenos resultados en animales. Ahora falta poder hacer las pruebas en humanos, que esperemos pronto suceda, pero para ello necesitamos tiempo y dinero”, explica.

Los expertos señalan que “erradicar el virus será difícil, pero vamos hacia una curación funcional, basada en lograr que el tratamiento no tenga que ser durante toda la vida y sin rebrotes”. De momento, y hasta entonces, tenemos tres armas contra el sida, y debemos usarlas (pues los datos indican que no lo estamos haciendo bien). Éstas son: la prevención mediante una correcta educación y el uso de presevativo; la detección precoz mediante las pruebas diagnósticas y el correcto tratamiento crónico.

¿Qué es el VIH?

El VIH es un virus que pertenece a la familia de los retrovirus, y es capaz de infectar a las personas. Procede de animales: de primates no humanos (chimpancés). Hace aproximadamente unos 70 años dio el salto interespecies e infectó a los primeros seres humanos. Sin tratamiento, la infección por este virus es lenta y va destruyendo el sistema inmunitario. Al cabo de entre 5 y 15 años de infección, cuando el grado de destrucción del sistema inmunitario ya es importante, los pacientes empiezan a tener complicaciones. Es lo que en el argot médico se conoce como “infecciones oportunistas”. Cuando aparece la primera de éstas, decimos que la persona tiene el sida. A partir de este momento, si no se trata, la esperanza de vida es de entre uno y dos años.

* Información extraída del Informe Quiral 2012 sobre VIH, elaborado por la Fundació Vila Casas y el Observatori de la Comunicació Científica de la Universitat Pompeu Fabra.

 

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