Palabras clave: ciencia

La biodiversidad es un recurso invaluable para Colombia

En los últimos días se habla mucho de biodiversidad en Colombia, gracias al proyecto Colombia Bio, el cual busca redescubrir la biodiversidad de Colombia, especialmente en territorios que antes estaban bajo el control de grupos armados ilegales. Conocer nuestra biodiversidad es el primer paso para conservarla y utilizarla sosteniblemente. Si quieres saber más acerca de la biodiversidad en Colombia y cómo está siendo explorada en Colombia Bio, esta infografía te puede interesar.

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La lluvia roja que tiñó Zamora

Éxodo 7-20: “Y todas las aguas se convirtieron en sangre”. En una fría mañana de otoño de 2014, las aguas de la localidad de Fuente Encalada y Ayoó de Vidriales amanecieron rojas. Un reciente estudio publicado en la Revista de la Real Sociedad Española de Historia Natural desvela el misterio de la “lluvia de sangre” que cubrió Zamora.

Por Javier Fernández Lozano 

Durante meses, el fenómeno de la lluvia roja se repitió en Zamora. Un vecino de la zona, Joaquín Pérez, extrañado por el color de las aguas, me hizo llegar unas muestras de este sorprendente episodio, nunca antes visto en la provincia. A partir de ese momento decidimos realizar una toma de muestras de lluvia mediante la colocación de recipientes en los tejados del pueblo de Ayoó de Vidriales.

Pilón de la localidad de Fuente Encalada, aparecido completamente rojo en el otoño de 2014

Haematococcus pluvialis, un alga verde que se vuelve roja

Tras los detallados análisis que se realizaron con microscopios electrónicos de última generación en el laboratorio de la Universidad de Salamanca, pudimos determinar el origen de esta singular lluvia: “un alga verde”. Este microorganismo, llamado Haematococcus pluvialis es un alga verde de agua dulce, unicelular. En condiciones de estrés, el organismo segrega una sustancia, conocida como astaxantina, que le proporciona una tonalidad rojiza.

Haematococcus pluvialis vista al microscopio
El alga unicelular Haematococcus pluvialis vista al microscopio

El ciclo vital del alga es sencillo. Consta de cuatro estadios: el primero corresponde a una célula vegetativa, caracterizada por la presencia de unos pequeños flagelos que la ayudan a desplazarse. Este microorganismo es sensible a los rayos ultravioleta, la escasez de nutrientes y la salinidad del agua, por lo que en condiciones de estrés en el ambiente, se enquista, perdiendo los flagelos. Si estas condiciones adversas perduran en el tiempo, el alga aumenta la producción de astaxantina, adquiriendo una coloración aún más roja y destruyendo la pared celular que la recubre (estadios II-IV). Estas condiciones pueden revertirse en cualquier momento volviendo a germinar y apareciendo nuevos flagelos.

Diferentes estadios de crecimiento de H. pluvialis
Diferentes estadios de crecimiento de H. pluvialis

Ni “Chemtrails” ni contaminantes químicos en el agua

El intenso color rojo que adquirieron las aguas durante semanas fundó entre la población local toda una serie de mitos y leyendas a su alrededor. No faltaron las teorías conspirativas, basadas en razonamientos pseudocientíficos y en literatura fantástica. Así, los habitantes de Fuente Encalada, donde el fenómeno se repitió durante meses, llegaron a pensar en la posibilidad de que las fuentes del lugar hubiesen sido envenenadas por rencillas personales entre vecinos, o la presencia de productos químicos en la atmosfera, lanzados desde los aviones que cada mañana cruzan el cielo zamorano ―los llamados chemtrails o estelas químicas―.

El estudio científico permitió descartar todas estas ideas pseudocientíficas aportando un origen biológico a este singular fenómeno que aún hoy, sigue ocurriendo en Zamora y otras provincias próximas como León y Salamanca.

H. pluvialis en distintas fases de evolución en muestras tomadas en Ayoó de Vidriales y Fuente Encalada.
H. pluvialis en distintas fases de evolución en muestras tomadas en Ayoó de Vidriales y Fuente Encalada

Las algas procedían del otro lado del Atlántico

Tras confirmar el origen biológico de la coloración de las aguas. El equipo investigador, formado por geólogos, paleontólogos y un biólogo, analizó los datos meteorológicos para cercar la procedencia del alga. Para ello se realizó el análisis estadístico de datos de precipitaciones y vientos. Los resultados permitieron concluir que, para los días en los que se registró la presencia del microorganismo (con la precipitación), los vientos procedían de la fachada atlántica.

El siguiente paso fue analizar los lagos y pantanos próximos situados al oeste de Fuente Encalada y Ayoó de Vidriales. En ninguno de ellos, en 100 km a la redonda, se pudo localizar la presencia de H. pluvialis. Esto nos hizo pensar en la posibilidad de que, ayudado por el sistema montañoso que forman las alineaciones de la Sierra de Carpurias al norte y La Culebra al sur, los vientos atlánticos se canalizarían, impulsando el alga hacia el interior peninsular. La existencia de H. pluvialis en Norte América nos hace pensar que, con la orientación que presentaban los vientos durante los días en los que se registró su presencia, podría haber viajado a través del Atlántico transportada por las jet-stream (corriente del Atlántico Norte), hasta nuestro país.

Mapa de precipitaciones anuales medias para 2013 y flechas que indican la dirección de los vientos.
Mapa de precipitaciones anuales medias para 2013 y flechas que indican la dirección de los vientos

Haematococcus pluvialis, algo más que un alga

H. pluvialis es la responsable de dar la coloración anaranjada a la carne de peces como el salmón o la trucha y también del tono rosa pálido que adquiere el plumaje de los flamencos, cuando estos se alimentan en zonas de agua dulce.

La astaxantina proporciona la coloración anaranjada a la carne de los salmónidos
La astaxantina proporciona la coloración anaranjada a la carne de los salmónidos

La sustancia que produce (astaxantina) tiene numerosos beneficios para el ser humano. Entre otras, quizás la más significativa es su potencial en vitamina C y E, con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.  Además, en dosis pequeñas es capaz de reducir la formación de arrugas en la piel y ayuda a incrementar la capacidad cognitiva en los niños. También ha sido utilizado en medicina para proteger contra los problemas oculares como la degeneración macular o las cataratas. En los hombres, sin embargo, un consumo excesivo puede causar disfunción eréctil.

 

La astaxantina se comercializa como un potente antioxidante

La cadena británica BBC grava en Zamora un documental sobre ciencia

El interés suscitado en los medios durante las semanas posteriores a la publicación del artículo llevaron a varias cadenas internacionales a gravar un documental sobre este curioso episodio de naturaleza en estado puro. Así, el Canal Travel americano y la cadena británica BBC dedicaron sendos documentales a esta curiosa alga. Podéis ver un fragmento en este vídeo del programa de la BBC2 Nature’s Weirdest Events.

 

Puedes encontrar más información sobre este curioso organismo aquí

 

REFERENCIAS

 

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Ciencia al día

“Pupurrí” de contenidos científicos del día a día presentados con gracia. Os presento mi sección Ciencia al Día. ¡No te lo pierdas!

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Alberto Ferrús, 30 años de investigación con moscas de la fruta.

Los científicos deben aprender a comunicar sus investigaciones al gran público

 

Publicado por Gema Valera Vázquez

 

Alberto Ferrús
Fotografía cedida por Alberto Ferrús

Buscar palabras para definir a Alberto Ferrús (1950, Albacete) no es una tarea trivial, pero lo que tengo seguro es que en esta definición, no podría faltar el adjetivo grande. Grande no solo por el más de metro noventa que (calculo) puede medir, lo cual ya te obliga a levantar la mirada para establecer contacto visual; sino sobre todo, grande en humildad y saberes. Alberto, Licenciado en Biología por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad Complutense de Madrid, es, ante todo, un narrador de historias. Pero de historias reales, historias que él mismo, durante los últimos 30 años y desde su laboratorio en el Instituto Cajal de Madrid, ha ido confeccionando con todo lo aprendido de sus investigaciones en Drosophila melanogaster. Su trabajo, hacer ciencia; y su hobby, comunicarla. Hoy nos abre la puerta verde de su despacho y nos permite que lo conozcamos un poco mejor. 

Investigador, docente, divulgador científico, desarrollador de patentes, presidente de la SEG desde 2014… Alberto, ¿me dejo algo?

Vivo… y sobrevivo.

Si tus días tienen 24h, ¿cómo llegas a todo?

Siempre he tenido fama de tratar de organizarme el día, y creo que lo consigo razonablemente bien.

Trabajas con Drosophila melanogaster, la “mosca de la fruta”. ¿Por qué este organismo?

Trabajo con Drosophila porque durante más de 100 años otros investigadores trabajaron con ella, y como consecuencia, hay una cantidad de herramientas que no tenemos para ningún otro organismo. De modo que yo soy simplemente un obrero más de esa cadena. Llegarán tiempos en los que haya otros organismos en los que se pueda hacer otro tipo de experimentos; pero mi justificación ahora es, que todos los experimentos que creo que se pueden hacer, se pueden hacer en Drosophila.

Esta mosca es uno de esos organismos llamados modelos animales. ¿Qué es un modelo animal?

El concepto de modelo crea muchas confusiones. Lo que Drosophila es, es un banco de pruebas con el cual podemos utilizar herramientas moleculares, o estudiar ciertos comportamientos que se parecen en algo a aquello que quisiéramos realmente entender. Por ejemplo, conocemos alguna de las moléculas causantes de la enfermedad de Alzheimer; pues bien, si transferimos la molécula patológica a la mosca, podemos reproducir alguno de los fenómenos patológicos que ocurren en el paciente humano. Pero esto no quiere decir que estemos reproduciendo la enfermedad de Alzheimer en Drosophila. Ahora en la mosca podemos averiguar más detalles de cómo es esa patología, y de qué estrategias se pueden utilizar para remediarlo. Eso es todo.

¿Qué determina que un organismo pueda ser un modelo animal?

En realidad podríamos haber empleado un elefante, pero ni tenemos las herramientas ni es técnicamente factible. De modo que lo que define a un modelo como modelo, es por un lado, que puedas hacer muchas operaciones en él, y por otro lado, que guarde similitudes con el verdadero sistema que tú quieres entender, que en biología es el ser humano.

¿Y existen muchas similitudes entre la mosca y el ser humano?

Esa es la gran sorpresa, que muchos genes están conservados desde insectos hasta humanos. Es más, en más del 60% de las enfermedades que se sabe que tienen un origen genético en humanos, el gen causante de esta enfermedad también está presente en insectos. Por lo tanto, aunque sorprendente, creo que es suficientemente próxima al ser humano como para justificar que se hagan este tipo de, insisto, experimentos, no modelos de enfermedades.

Consultando tus líneas de trabajo me ha llamado la atención leer “Rejuvenecimiento neuronal”. Me he acordado de “Cocoon” y aquellos alienígenas devolviendo la juventud a un grupo de ancianos. ¿Qué es eso de rejuvenecer neuronas?

Nosotros estudiamos la formación de sinapsis, y uno de los elementos que participan es una enzima muy conocida, la PI3K. Si genéticamente aumentamos los niveles de esta enzima en una neurona, aumenta el número de sinapsis. Entonces lo que nos planteamos es: ¿Si a una neurona vieja, y que por tanto ha perdido sinapsis, le subimos la expresión de PI3K, es capaz de reconstruir más sinapsis? La respuesta es sí, y además mejoran algunas características ultra-estructurales del citoesqueleto (soporte interno de la célula); por lo que podemos decir entre comillas que ha rejuvenecido. La pega es que no se puede hacer al tiempo en todo el sistema nervioso porque resulta letal. Sabemos ahora que hay dos fenómenos que tienen que ocurrir, uno que promueve la formación y otro que impide la formación de sinapsis. Un sistema nervioso sano parece ser como una orquesta en la cual no basta con tocar muy bien el violín, sino que hay que tocar muy bien todos los instrumentos, y claro, eso requiere pulsar muchas teclas.

O sea, me confirmas que todavía no tenemos la crema rejuvenecedora infalible, ¿no?

Me temo que esas cremas son muy superficiales, lo que hacen es dar brillo al envoltorio, pero lo que importa va por dentro.

He mencionado al inicio de la entrevista tu faceta como divulgador científico. Has participado en infinidad de eventos, has contribuido a la literatura científica, has escrito en prensa, te entrevistan con bastante frecuencia y das charlas en conferencias y simposios. ¿Crees que saber comunicar ciencia es una necesidad?

Absolutamente. Los científicos tenemos que aprender a comunicar, y hacer la comunicación como deber profesional. Si eso no ocurre, nuestro paso por el laboratorio habrá sido inútil, porque no damos a conocer qué es lo que hemos hecho. Evidentemente tenemos que publicar nuestros hallazgos, cuando los hay, pero más que nada hay que enseñárselos al público.

¿Por qué es tan importante que la sociedad civil entienda el valor y contenido de vuestras investigaciones?

No solo es importante, es que es un deber social por una razón inapelable; nuestro trabajo se financia con dinero público. Aunque no lo sepan, están pagando nuestros experimentos, y por lo tanto tienen derecho a saber en qué se ha utilizado ese dinero. Así que debemos contárselo de forma que sea entendido por todos.

¿Es fácil divulgar ciencia?

No, nada fácil. Es demasiado frecuente, que en este ánimo por hacer entender lo que queremos transmitir, se desvirtúe de tal forma el mensaje que mandes una información totalmente equivocada al público. La divulgación tiene que estar muy bien pensada: conocer el destinatario, elaborar el contenido, y cuidar mucho las formas.

¿Existen los  momentos “¡eureka!”?

Existen. Yo he tenido pocos, pero te puedo asegurar que son absolutamente gratificantes. Suceden en momentos inesperados y en situaciones muy alejadas del contexto científico. Hay razones neurobiológicas para explicarlo, pero ese es otro tema largo de contar.

Para terminar y cerrar el círculo volvemos al origen de todo. Alberto, ¿por qué te hiciste científico?

Pues por la curiosidad de saber cómo funcionaban los seres vivos, a pesar de que mis padres hubiesen preferido que estudiara Medicina.●

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Científicos y otros colectivos durante una manifestación celebrada el pasado 19 de febrero en Boston para protestar contra los recortes en investigación y la postura de Trump sobre el cambio climático

La ciencia se revoluciona contra Trump

La comunidad científica estadounidense organiza una marcha multitudinaria para defender la ciencia frente los ataques de Trump.

La comunidad científica estadounidense se ha levantado contra las decisiones de la administración Trump y ha convocado una manifestación el sábado 22 de abril coincidiendo con el dia Internacional de la Tierra. El acto principal será en Washington DC pero también hay 316 marchas en ciudades de Estados Unidos y otras 400 en el resto del mundo para aquellos que no puedan asistir a la de Washington.

Los recortes, la congelación de fondos para la investigación y la postura del presidente ante el cambio climático y el apoyo al movimiento antivacunas  han sido algunos de los detonantes para que la comunidad científica salga a la calle. Acostumbrados a defender sus posiciones con datos, pruebas y razonamientos más que con manifestaciones, por primera vez se han visto obligados a movilizarse y salir a defender sus trabajos.

Los científicos consideran peligroso el desprecio que muestra Donald Trump por los datos objetivos y por la toma de decisiones basadas en pruebas. Se muestran extremadamente críticos con las medidas que intenta imponer el presidente sobre inmigración, que limitan la capacidad de Estados Unidos de atraer talento internacional y que perjudican las carreras de miles de científicos. “Los políticos que devalúan el conocimiento se arriesgan a tomar decisiones que no reflejan la realidad y deben rendir cuentas. Un Gobierno estadounidense que ignora la ciencia para impulsar agendas ideológicas pone al mundo en peligro”, defiende la organización de la marcha.

https://www.facebook.com/pg/marchforscience/videos/

Denuncian que la estrecha visión de los políticos conduce al debilitamiento de las investigaciones que se realizan a largo plazo, y son las que pueden permitirnos comprender nuestro mundo y nuestras sociedades y ayudar a anticipar sus evoluciones futuras.

Los organizadores de la March for science no pretenden que sea una acción política, su objetivo es que sus protestas tengan impacto en los responsables políticos. La marcha “ofrece una oportunidad de ser muy visibles y de apelar a nuestros líderes electos para que recuerden el papel que tiene la ciencia en nuestra sociedad y para que apoyen la innovación y la investigación científicas, así como las personas y los programas que la hacen posible”, afirman en una declaración conjunta Eric Davidson y Robin Bell, máximos dirigentes de la Unión Geofísica Americana (AGU).

Reticencia a la movilización

La Marche for Science esta formada por cientos de asociaciones que representan a cientos de miles de investigadores de EEUU, pero aunque son la mayoría los que están a favor de la marcha, han aparecido algunas asociaciones e investigadores que cuestionan la movilización por temor a ser vistos como un grupo de interés que se posiciona políticamente y sobretodo advierten de las posibles represalias políticas de la Casa Blanca. “Las manifestaciones incendiarias causarán represalias negativas”, ha advertido Robert Brown, director general del instituto de física, en declaraciones a la web de Science.
El físico William Happer de la Universidad de Princeton opina que “es bastante posible que este tipo de exhibición pública sea mala para la ciencia”, según ha declarado a The New York Times. “Es como el niño pequeño que golpea la trona con la cuchara; puede que no gane mucha simpatía”.

Los organizadores de la manifestación se inspiran en la marcha de las mujeres , que se celebró el 21 de Enero, al día siguiente de la toma de posesión de Trump. Tras la manifestación más multitudinaria de la historia de EEUU, el biólogo molecular Jonathan Berman decidió crear la página web Marchforscience.com, también hizó una cuenta de twiter y un logo. Y en menos de una semana ya tenía más de un millón de seguidores en las redes sociales.

Logo de la March for science creado por Jonathan Berman
Logo de la March for science creado por Jonathan Berman

“Nunca ha sido tan importante para los científicos de todos los campos unirse y conseguir que su voz sea escuchada por el Gobierno”, publicaba la cuenta de twiter que organiza la marcha. Las marchas, como explica la revista Science, no movilizan solamente a científicos, sino también a todas las personas inquietas por las amenazas que en la situación actual acechan al desarrollo de la ciencia.

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En España también hay dos manifestaciones convocadas. Existe un grupo promotor que ha explicado a Hipertextual los objetivos de este movimiento, que pretende organizar manifestaciones ese día en Madrid, Barcelona, Sevilla y Girona. Los organizadores afirman que todo empezó como una reacción a la administración Trump, pero ahora se marcan cuatro objetivos claros que son importantes también en España: fomentar en la sociedad la pasión por la ciencia, aumento de la inversión en I+D, promoción de la igualdad de género y frenar la fuga de cerebros

La manifestación será el punto de partida de un movimiento que está cogiendo mucha fuerza y no parará hasta conseguir cambios políticos en la administración de Trump. Falta ver si las movilizaciones servirán para producir un cambio político o bien harán enfurecer más al líder de la Casa Blanca e impondrá leyes más restrictivas.

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Tres meses alrededor de la Antártida

  • La expedición ACE reúne 22 proyectos de seis continentes, durante tres meses de navegación en el océano Austral
  • Un proyecto de investigación español entre los seleccionados

Llúcia Ribot Lacosta

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Pablo Rodríguez Ros: “Una auténtica aventura científica de 80 días”

ENTREVISTA

El investigador predoctoral Pablo Rodríguez Ros participa en la primera circunnavegación antártica con fines científicos

Cartagenero, con apenas 26 años y estudiante del doctorado en Biogeoquímica Marina y Cambio Global en el Institut de Ciències del Mar de Barcelona (ICM-CSIC), Pablo Rodríguez Ros visita por segunda vez la Antártida en el marco de una expedición oceanográfica. En 2015, participó en el proyecto PEGASO liderado por el Dr. Rafel Simó del ICM-CSIC. Ahora, vuelve al continente helado de la mano de la expedición ACE.

Llúcia Ribot Lacosta

Pablo Rodríguez Ros a bordo del buque oceanográfico ruso Akademik Tryoshnikov.
Pablo Rodríguez Ros a bordo del buque oceanográfico ruso Akademik Tryoshnikov.

La primera expedición para la circunnavegación de la Antártida con fines científicos (ACE, por sus siglas en inglés), partió el pasado diciembre de Ciudad del Cabo, a bordo del buque oceanográfico ruso Akademik Tryoshnikov. Durante tres meses, 22 proyectos y sus 55 investigadores, procedentes de 30 países, participan en ACE con un ambicioso objetivo: recopilar información que permita entender mejor el impacto del cambio climático en el océano Austral.

Entre los investigadores, se encuentra el español Pablo Rodríguez Ros del Institut de Ciències del Mar de Barcelona (ICM- CSIC) y, mientras navega, nos cuenta su experiencia.

¿Qué diferencia a ACE de cualquier otra expedición?

Supone la primera circunnavegación científica del continente antártico, así como de las islas subantárticas. No existe allí población humana permanente y el despliegue logístico es algo sin precedentes en la historia de la oceanografía en el océano Austral.

¿Por qué investigar en la Antártida?

El ecosistema antártico es singular. La Antártida es un continente geográfica y climatológicamente aislado, ya que alrededor del continente existe un cinturón de borrascas que propicia el aislamiento climático. Por otro lado, existen numerosas especies endémicas de la zona.

El ecosistema antártico es singular.

De entre los 22 proyectos, participas en el proyecto SORPASSO (Surveying Organic Reactive gases and Particles Across the Surface Southern Ocean), liderado por el Dr. Rafel Simó. ¿Cuál es su objetivo?

Pretende cuantificar la emisión de gases traza marinos y partículas en el océano Austral, agentes formadores de aerosoles atmosféricos muy relevantes en el proceso de formación de nubes. Estos agentes son, en parte, producidos por los microorganismos marinos; lo que muestra cómo la naturaleza, de un modo “invisible”, tiene un rol esencial en la regulación climática.

¿Qué implicaciones puede tener en la investigación del Cambio Climático?

Es de vital importancia para su estudio, ya que la mayor incertidumbre que existe en las proyecciones de calentamiento global reside en que aún no conocemos muchos de estos procesos. Obtener nueva información de los procesos que suceden en la Antártida supone un salto cualitativo y cuantitativo en nuestra comprensión del sistema climático global.

Obtener nueva información de los procesos que suceden en la Antártida supone un salto cualitativo y cuantitativo en nuestra comprensión del sistema climático global.

Dentro de este proyecto, ¿cuál es tu labor de investigación?

Participo en las primeras etapas de la expedición, subdividida en cuatro,  durante una auténtica aventura científica de 80 días. Colaboro con el equipo en el muestreo de agua marina para analizar partículas y gases traza marinos. Para obtener agua marina utilizamos la Roseta con CTD, un instrumento clave en investigación oceanográfica, y bombeamos agua en continuo, desde la superficie del océano al laboratorio.

En el día a día, ¿cómo es la rutina de trabajo?

A las 7 am estamos en pié, ya que la primera Roseta-CTD sale del agua a las 8 am y hay que tener el laboratorio a punto. Tras el primer muestreo, hacemos un parón en la jornada. La segunda Roseta-CTD del día sale del agua a las 17:00 y nos tiene trabajando lo que queda de tarde.

¿El mejor momento del día?

La sensación de aislamiento y soledad tiene un aire romántico que no te deja indiferente. Y yo, me quedo con ratos relajados mirando al mar, avistando los esquivos seres que habitan el océano como las ballenas.

¿Y el peor?  

Los mareos en días de tormenta o mala mar. Hace que tu trabajo se complique mucho, ya que los protocolos a realizar son complejos y una situación de mareo y náuseas los dificulta.

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Infografía – Percepción Pública de la Ciencia en FB

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El cambio climático en la era Trump

¿Puede el planeta sobrevivir al presidente electo de los Estados Unidos?

Imagen y tweet de Donald J. Trump: "Nevando en Texas y Luisiana, récords en las temperaturas de congelación en todo el país y más allá. ¡El calentamiento global es un engaño costoso!”.
Texto original extraído de la cuenta de Twitter de Donald J. Trump: “Snowing in Texas and Louisiana, record setting freezing temperatures throughout the country and beyond. Global warming is an expensive hoax!”

Nos despedimos del año más caliente registrado hasta ahora, pero afortunadamente también el tercer año consecutivo en que las emisiones de gases de efecto invernadero se han mantenido casi estables. Con un crecimiento económico mundial del 2.4%, ¿podríamos estar en camino de conseguir una economía climáticamente sostenible?

La mala noticia es que la nación más rica del mundo, y, dicho sea de paso, la mayor emisora de dióxido de carbono, ha elegido un nuevo presidente con una visión un tanto “particular” sobre el cambio climático que no duda en difundir en redes sociales:

Traducción: “El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos para hacer no competitiva la fabricación de los Estados Unidos”.

¿Qué implicaciones tiene la elección de Donald J. Trump en los esfuerzos globales para contrarrestar el incremento mundial de las temperaturas?

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¿Hay homínidos verdes en Próxima b?

Un equipo de astrónomos ha observado un planeta en la zona habitable alrededor de Próxima Centauri, la estrella más cercana a nosotros después del Sol. Su posición permite una temperatura lo suficientemente alta para que se encuentre agua líquida, considerada indispensable para la vida.

Virginia Greco

Imagine artística del paisaje sobre la superficie de Proxima b [Fuente: ESO]
Imagine artística del paisaje sobre la superficie de Proxima b. [Fuente: ESO]
El sueño de encontrar formas de vida que nos hagan compañía en la soledad del Universo sin confines ha llevado a los astrónomos a buscar en otros sistemas solares planetas que presenten características parecidas a las de la Tierra.

Si ya en los últimos años pequeñas luces de esperanza se han encendido gracias a la observación de exoplanetas (planetas que orbitan alrededor de estrellas distintas del Sol) muy lejanos potencialmente habitables, se entiende la excitación por el reciente anuncio del descubrimiento de un planeta de este tipo en nuestro sistema vecino. El estudio, publicado en la revista Nature el pasado 25 de Agosto, se ha llevado a cabo por un equipo de astrónomos guiado por Guillem Anglada-Escudé de la Universidad Queen Mary de Londres.

Poco se sabe todavía sobre este planeta, que ha sido bautizado Próxima b por orbitar alrededor de la estrella Próxima Centauri. Los investigadores han observado que está localizado en la zona definida como “habitable” alrededor del astro, es decir en el intervalo de distancias desde la estrella en que la temperatura permite la presencia de agua en estado líquido, condición necesaria para la vida según la conocemos.

Según los cálculos hechos por los científicos, Próxima b presenta una masa igual a 1,3 veces (o más) la de la Tierra y una órbita muy pequeña, ya que se encuentra a solo 7,3 millones de kilómetros de distancia de su estrella, mientras que la Tierra dista 150 millones de kilómetros del Sol. Cada 11,2 días el planeta cumple un giro completo alrededor de Próxima Centauri, así que un año allí es increíblemente corto (se recuerda que llamamos año exactamente al tiempo que necesita la Tierra para dar una vuelta completa al Sol).

Si está tan pegado a su estrella, ¿no será muy caliente? Lo sería si Próxima Centauri fuese un astro de la misma categoría del Sol, pero no es así. Se trata de una enana roja, es decir una estrella pequeña que emite bastante menos luz, por lo tanto si Próxima b no estuviese así de cerca sería sin duda demasiado frío para permitir el desarrollo de la vida.

Vida extraterrestre y viajes interestelares

Aunque orbite en la zona habitable de su estrella, de hecho no es altamente probable que Próxima b sea casa de seres vivientes. Se trata sí de un planeta rocoso como la Tierra, sin embargo se desconoce si hay efectivamente agua líquida en su superficie y si está dotado de atmósfera. Esta sería necesaria para garantizar un clima habitable y, sobre todo, protección contra las radiaciones de altas energías normalmente emitidas por las enanas rojas.

Además los investigadores creen que, según un fenómeno llamado acoplamiento de marea, el planeta enseña siempre la misma cara a su astro (como pasa con la Luna respecto a la Tierra). En consecuencia, es posible que solo una parte de Próxima b presente un clima favorable a la vida.

Evidentemente podrían existir formas de vida que se hayan adaptado a las distintas condiciones del planeta que las hospeda, sin embargo no tenemos ninguna prueba de esto. Además vale la pena recordar que cuando se habla de posibles seres vivientes no se implica necesariamente que sean también inteligentes, o sea que hayan alcanzado un nivel de desarrollo cerebral comparable con el nuestro. Se podría bien tratar de seres muy “simples”.

Hay que poner en contexto también el concepto de cercanía. Próxima Centauri es la estrella más cercana a nuestro sistema solar, pero esto no significa que Próxima b esté a golpe de viaje espacial. El planeta se encuentra a 4,22 años luz de distancia de nosotros, es decir 40 mil millardos de kilómetros. Aunque se trate de una distancia pequeña en términos astronómicos, con las tecnologías actuales no podríamos plantearnos ir: las astronaves más veloces construidas hasta ahora necesitarían decenas de miles de años para llegar. Y esta no sería la única dificultad, ya que hacer viajar un hombre a través del sistema solar hasta llegar a otro no es nada trivial.

Observatorio ESO La Silla en Chile. [Fuente: ESO]
Observatorio ESO La Silla en Chile. [Fuente: ESO]
Ojos altamente tecnológicos apuntando al cielo

En cualquier caso la observación de Próxima b es un resultado muy importante y abre la vía a nuevos proyectos de investigación. El equipo liderado por Anglada-Escudé ha podido hacer este descubrimiento gracias al análisis cuidadoso de los datos registrados por varios telescopios que cuentan con tecnologías punteras, en particular los del Observatorio Europeo Astral (ESO) en el norte de Chile.

Los científicos han observado variaciones de la luz proveniente desde Próxima Centauri debidas a la rotación del planeta a su alrededor. El efecto de la gravedad es percibido tanto por el planeta, que en consecuencia orbita, como por la estrella misma, que a su vez cumple un movimiento rotatorio en un círculo mucho más pequeño. Desde nuestro punto de observación en la Tierra, vemos cambiar la longitud de onda de la luz que nos llega desde la estrella (por efecto Doppler): esto permite entender que Próxima Centauri se aleja y acerca a nosotros con una precisa periodicidad.

Los astrónomos – satisfechos y emocionados por este descubrimiento – se plantean ya nuevos estudios para encontrar respuesta a las preguntas abiertas. Como hemos visto, mucho hay todavía que entender sobre la estructura y las características de Próxima b, además hay pistas que apuntan a que el recientemente desvelado planeta tenga un hermano, un eventual Próxima c.

Hace falta tomar y analizar muchos más datos, utilizando tanto la actual instrumentación como la próxima generación de telescopios gigantes, en particular el European Extremely Large Telescope (E-ELT). Quedan todavía muchas noches de observación por delante.

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