Palabras clave: biodiversidad

Del abandono a la invasión. Mascotas exóticas que amenazan la biodiversidad

por Paloma Goñi Oliver

Galápago de Florida o tortuga de orejas rojas, especie originaria del sureste de Estados Unidos y noroeste de México y considerada una de las cien especies más invasoras del mundo. Foto: Brent Myers
Galápago de Florida o tortuga de orejas rojas, especie originaria del sureste de Estados Unidos y noroeste de México y considerada una de las cien especies más invasoras del mundo.
Foto: Brent Myers

-¡Quiero una mascota!- repitió Carlos enfurruñado por quinta vez esa semana. Laura suspiró contrariada. Nunca le había gustado la idea de tener animales en casa. ¡No quería ni imaginarse el trabajo que le daría tener un perro correteando por su salón y ensuciando todo! También sabía la ilusión que le hacía a Carlos, y lo bien que le iría tener la responsabilidad de cuidar un animal. ¡Además era tan cariñoso cuando jugaba con el perro de su vecino Luis! Laura miró a su hijo resignada y recordó lo monas que eran esas tortuguitas pequeñas de orejas rojas que habían visto juntos en la tienda de animales de la esquina. Podría ser la solución perfecta: seguramente no vivirían más de seis meses y harían tan feliz a Carlos por su cumpleaños… Lo que Laura no sabía es que esa pequeña tortuguita era un galápago de Florida, un animal que puede llegar a vivir varias décadas y a medir más de 40 cm.

Un par de años después, Laura, harta ya de todos los cuidados que requería la que otrora fuera una pequeña mascota — y a la que hacía tiempo que Carlos había dejado de prestar atención —, decidió liberarla donde consideró que tendría un hogar mejor: el estanque de la estación de Atocha de Madrid. Había agua, plantas, ¡y muchas otras tortugas vivían allí!

Tortugas esperando el tren

La historia de Laura es ficticia, pero no lo es el destino de cientos de tortugas abandonadas que desde hace años han ido conquistando el que en su día fue simplemente un estanque ornamental en la estación de Atocha, y que hoy ha pasado a llamarse popularmente “el estanque de las tortugas”. Aunque los responsables de la estación contrataron un veterinario y trataron de cuidar a las nuevas reinas del estanque, nunca ha llegado a ser un lugar óptimo para ellas: enferman, mueren, se atacan unas a otras… Finalmente, el pasado septiembre, ADIF (Administración de Infraestructuras Ferroviarias) y el ayuntamiento de Navas del Rey firmaron un acuerdo para la creación de unas instalaciones adecuadas en el Centro de Fauna y Naturaleza José Peña de dicha localidad, y el posterior traslado de estas pequeñas invasoras.

Tortugas abandonadas en el estanque del Jardín Tropical de la estación de Atocha de Madrid. Foto: Barry Hoggard
Tortugas abandonadas en el estanque del Jardín Tropical de la estación de Atocha de Madrid.
Foto: Barry Hoggard

Ni el estanque de Atocha es el único lugar de abandono, ni los galápagos de Florida, la única especie exótica abandonada. “Ha habido muchas modas. Hubo un momento en el que todo el mundo quería tener erizos africanos en España.” – explica Sara Goñi Martínez, veterinaria especializada en animales exóticos –. “En el caso del galápago de Florida, estuvieron muy de moda a pesar de que a partir de 1997 se prohibió su importación, ya que es una de las cien especies más invasoras del mundo. Son animales que viven muchos años y que se convierten en tortugas de un tamaño considerable. Pero la gente no era consciente de esto hasta que la tortuga ya casi no cabía en casa. Cuando ya no las podían cuidar, las soltaban en lagos, lo que creó un impacto ambiental en la biodiversidad en España muy preocupante.”

La amenaza de las especies invasoras

El abandono de mascotas ya es en sí un grave problema, pero el tema se complica todavía más en el caso de que sean exóticas, es decir, naturales de otros hábitats. Muchas de estas especies se comportan como especies invasoras y suponen una amenaza para la biodiversidad del hábitat que los acoge.

“Una especie exótica invasora es una especie que se introduce en un ecosistema o en un hábitat natural, y actúa como un agente de cambio que amenaza a la biodiversidad biológica nativa, ya sea porque tiene un comportamiento invasor o por su riesgo de contaminación genética. El Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) tiene una lista de especies exóticas invasoras  incluyendo todo tipo de plantas y animales. Otro ejemplo muy común en España es el cangrejo americano — aclara Sara.

El éxito o fracaso de la invasión va a depender tanto de la capacidad de la especie introducida para adaptarse a un hábitat extraño, como de la capacidad de las especies nativas para resistir la presencia del invasor. En general, las especies que se convierten en invasoras son capaces de adaptarse a numerosos y diversos hábitats. Un importante factor para su propagación es que suelen carecer de enemigos en la fauna nativa. Además suelen ser especies que tienen muchas crías a las que prestan pocos cuidados.

“La introducción de especies exóticas constituye, tras la pérdida de su hábitat, la segunda causa de amenaza a la biodiversidad global”, afirmaba el ecólogo David Wilcove ya en 1998. Actualmente las especies exóticas invasoras son una de las mayores preocupaciones ecológicas a nivel global. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) es una organización clave en la protección de la biodiversidad y la preservación de la fauna y flora nativas.

Tortugas autóctonas en peligro de extinción

En España, el abandono del galápago de Florida en lagos y ríos ha puesto en claro peligro la existencia de las dos especies de tortugas autóctonas: el galápago leproso y el galápago europeo.

Estas dos especies se encuentran amenazadas por diversos factores. Uno de los más importantes es la pérdida de su hábitat natural, tanto por destrucción directa, como por contaminación. Pero la introducción en su hábitat del galápago de Florida, un competidor mucho más voraz y resistente, también ha contribuido firmemente a la disminución de su población.

Galápago europeo, una de las dos especies de tortugas autóctonas que habitan la península ibérica.   Foto: Wolfgang Simlinger.
Galápago europeo, una de las dos especies de tortugas autóctonas que habitan la península ibérica.
Foto: Wolfgang Simlinger.

El galápago de Florida se ha adaptado muy bien a nuestro clima. Además de diversos factores relacionados con su morfología y ecología, otro de los motivos que explican su gran habilidad adaptativa es su procedencia de un medio mucho más competitivo. En Norteamérica, de donde es originaria, está adaptada para competir y convivir con muchas otras especies de galápagos. Sin embargo, en toda la península ibérica solo hay dos especies de tortugas autóctonas, por lo que estas no han necesitado desarrollar tanto sus habilidades competitivas.

Ante la presencia del galápago de Florida, el galápago leproso trata de evitar el contacto, y se retira a hábitats más pobres, dejando a la invasora reinar en su antiguo hogar, explica la bióloga Nuria Polo Cavia en su tesis doctoral sobre la competencia entre ambas especies.

Galápago leproso, una de las dos especies de tortugas autóctonas que habitan la península ibérica.   Foto: Bernard Dupont
Galápago leproso, una de las dos especies de tortugas autóctonas que habitan la península ibérica.
Foto: Bernard Dupont

Concienciar para la tenencia responsable

“Todo esto viene del desconocimiento de quien empieza a tener esas mascotas. Por eso, lo más importante es tratar de educar a la población de una tenencia responsable de animales de compañía. Pero se debe aplicar a todo: desde perro y gato hasta cualquier animal exótico.” — concluye Sara.

Desde 2013, las especies invasoras tienen que estar debidamente censadas y no pueden ser comercializadas ni cedidas. Comunidades como Aragón se empiezan a hacer cargo de esta problemática, y además de montar campañas de divulgación para concienciar a la población, también se hacen cargo de algunas de las especies más invasoras, como el galápago de Florida.

Mientras, la tortuga de Laura sigue habitando el estanque de la estación de Atocha, esperando, tal vez, ese tren que la lleve a un nuevo hogar más idóneo para ella.

 

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Las expediciones Colombia Bio: un claro ejemplo de que con la paz la ciencia también gana

Durante el siglo XVIII, José Celestino Mutis fue encomendado para realizar la denominada “Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada”, una travesía científica que buscaba realizar el inventario de especies de plantas y animales que habitaban el territorio donde actualmente se ubica Colombia. Más de 200 años después y con notables avances tecnológicos, varios grupos de científicos buscan redescubrir la biodiversidad del País, a través de las expediciones Bio.

Si eres un amante de la naturaleza y de la ciencia, no te puedes perder esta interesante historia, donde ciencia y paz se encuentran.

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José Manuel Pereñíguez: “Las densidades de especies de interés comercial como el mero han aumentado entre 3 y 60 veces desde que se creó la reserva”

ENTREVISTA

El investigador predoctoral José Manuel Pereñíguez trabaja en pos de un modelo de desarrollo sostenible desde la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas

Llúcia Ribot. Fruto de las excepcionales características oceanográficas y geológicas de la zona, el Área Marina Protegida (AMP) Cabo de Palos-Islas Hormigas creada en 1995, “supone uno de los puntos calientes de biodiversidad del mediterráneo”. Y así nos la presenta el investigador predoctoral José Manuel Pereñíguez, que trabaja en el Grupo de Investigación “Ecología y Conservación Marina”, en el Departamento de Ecología e Hidrología de la Universidad de Murcia, con el objetivo de hallar medidas de gestión que permitan encontrar un equilibrio entre la actividad humana y la salud de nuestros ecosistemas marinos. Bucear en uno de los lugares más espectaculares de todo el Mediterráneo, es una de las exigencias de su trabajo, que reparte sus horas entre el despacho y el mar.

José Manuel Pereñíguez realizando censos de peces en la reserva marina. Imagen: Adrián Aguilar, Universidad de Murcia.
José Manuel Pereñíguez realizando censos de peces en la reserva marina. Imagen: Adrián Aguilar, Universidad de Murcia.

Desde el Grupo de Investigación “Ecología y Conservación Marina”, ¿qué proyectos desarrolláis en el área?

Nuestro grupo centra gran parte de su trabajo en estudios relacionados con los efectos asociados a la actividad humana, siendo la reserva un lugar idóneo para llevarlos a cabo debido a su diseño. Ésta se divide en dos zonas de gestión diferente: la reserva integral, en la que está prohibida cualquier tipo de actividad (salvo la científica), y la reserva parcial, donde están autorizadas ciertas actividades muy reguladas, como la pesca artesanal y el buceo recreativo.

La regulación restrictiva de las actividades nos permite comparar distintos parámetros biológicos entre distintos niveles de protección.

Entonces, ¿cuáles son los parámetros biológicos que comparáis en la reserva?

Por ejemplo, podemos comparar el efecto del buceo entre la zona donde se puede practicar y la que no, o las abundancias de ciertas especies de peces dentro y fuera de la reserva marina. A partir del uso de censos de peces, se evalúa el efecto que áreas marinas protegidas como la de Cabo de Palos tienen sobre las poblaciones de peces. Tales censos se vienen haciendo de manera casi ininterrumpida desde la creación de la reserva por medio del buceo con escafandra autónoma.

En estos estudios, ¿qué efectos habéis detectado en el desarrollo de las especies y hábitats marinos en la reserva?

La creación de la reserva ha tenido un importante efecto, sobre todo en peces, algo que va en línea con lo encontrado en numerosas áreas marinas protegidas de todo el mundo. Estos efectos de la protección no son inmediatos, sino que han pasado entre 5 y 10 años hasta poderse percibir y alrededor de 15 hasta que han sido máximos.

En el caso de especies de interés comercial como el mero, dentón, corvina o sargos imperiales, sus densidades han aumentado entre 3 y 60 veces con respecto al cuando se creó reserva. Los incrementos de biomasa, a su vez, han repercutido en los pescadores artesanales de la zona, que han visto cómo sus capturas por unidad de esfuerzo han aumentado dentro de la reserva.

En el caso de especies de interés comercial como el mero, dentón, corvina o sargos imperiales, sus densidades han aumentado entre 3 y 60 veces con respecto al cuando se creó reserva. 

Esta es una pequeña parte de los resultados obtenidos en los últimos años de investigación sobre el efecto de la protección en las poblaciones de peces. Muchos otros van más en la línea del conocimiento básico, necesarios para conocer mejor la ecología de las especies que componen los ecosistemas marinos, y que tienen como fin último proponer medidas de gestión adecuadas para restaurar y/o conservar los servicios ecosistémicos marinos.

El trabajo de campo en la reserva 

Cuando realizáis investigación de campo en la reserva, en la práctica ¿cómo son vuestras jornadas de trabajo?

Cada jornada de trabajo es una lotería. Esto se debe a que estamos en el mar, donde todo puede pasar, y en una zona especialmente variable en cuanto a vientos y corrientes marinas. Unos factores que, junto con la turbidez, quizás sean los más determinantes a la hora de poder realizar o no nuestro trabajo. Por ejemplo, en el caso de la realización de censos de peces, las corrientes o la baja visibilidad pueden complicarlo. Sumado a esto, solemos llevar con nosotros diversos materiales en función del trabajo a realizar, lo cual lo complica aún más. Nunca sabes lo que te puedes encontrar, y eso para mí es muy estimulante.

Sigamos en primera persona, ¿qué supone para ti trabajar en este enclave?

Como investigador, y como buzo, he tenido que aprender a gestionar gran cantidad de factores, tanto humanos como materiales, lo cual en última instancia implica aprender a tomar decisiones. Esto para mí es lo más valioso, ya que será crucial en un futuro para desarrollar correctamente mi trabajo.

Y, ¿cómo valoras la creación de espacios protegidos o reservas marinas para la protección de los ecosistemas?

Es algo imprescindible en la sociedad en la que actualmente vivimos. Desde hace décadas, nuestro planeta está sufriendo un proceso continuado y cada vez más acelerado de degradación. Sin duda, la creación de espacios protegidos está ayudando a frenar este proceso, aunque todo hace indicar que no es suficiente. Por tanto, es crítico seguir investigando el funcionamiento de nuestros ecosistemas y cómo la actividad humana los está afectando, con el objetivo de tomar las medidas de gestión necesarias que nos permitan alcanzar un modelo de desarrollo sostenible.

Desde hace décadas, nuestro planeta está sufriendo un proceso continuado y cada vez más acelerado de degradación

Ejemplos como el del Mar Menor en Murcia sirven para evidenciar la importancia de alcanzar un modelo de desarrollo humano acorde a las características ecológicas del entorno en el que nos encontramos. Al igual que entendemos que nuestro cuerpo tiene unas limitaciones biológicas que debemos respetar, los ecosistemas tienen sus limitaciones ecológicas. Esto, unido al avance en el conocimiento científico, nos permitirá optimizar cada vez más el aprovechamiento de los servicios que los ecosistemas nos brindan.

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La biodiversidad es un recurso invaluable para Colombia

En los últimos días se habla mucho de biodiversidad en Colombia, gracias al proyecto Colombia Bio, el cual busca redescubrir la biodiversidad de Colombia, especialmente en territorios que antes estaban bajo el control de grupos armados ilegales. Conocer nuestra biodiversidad es el primer paso para conservarla y utilizarla sosteniblemente. Si quieres saber más acerca de la biodiversidad en Colombia y cómo está siendo explorada en Colombia Bio, esta infografía te puede interesar.

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¿Para qué sirve el anillamiento de aves?

Doñana es el humedal más importante de Europa, y es por ello que su avifauna tiene un papel clave en la conservación de este paraje. En este reportaje se repasan los motivos por los que el anillamiento científico es necesario para el estudio de las poblaciones y algunas de las especies más representativas sobre las que actualmente se llevan a cabo programas de anillamiento en el Espacio Natural de Doñana.

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Invitados alados de primavera

Las aves insectívoras estivales vienen a reproducirse cada primavera a nuestras ciudades. Muchas personas no son conscientes del tesoro que alberga el cielo en esta época, a pesar de que los gritos de júbilo de estos pajarillos se escuchan en todos los rincones.

Dan vida a nuestras ciudades, las libran de mosquitos, hacen del asfalto un lugar más agradable para todos. Vienen para ser tus vecinos durante los próximos 4 meses, ¿quieres conocer más de ellos?

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COBRA, un protocolo para saber con quién compartimos el bosque

En esta entrada ya comenté que aún estamos lejos de conocer de forma precisa el número de especies de animales con el que compartimos el mundo, y que ésto se refleja en que cada día se descubren nuevas especies.

Pero aún así, una cosa es saber que una especie existe, así en general, y la otra es saber cuántas y cuáles especies hay en un lugar concreto. Si me acompañas un momento te explico a qué me refiero.

Imagínate que te acercas al bosque más cercano de tu casa y lo observas atentamente. Probablemente oirás el canto de un pájaro o encontrarás algún rastro de un pequeño mamífero, como una piña medio mordida o la entrada de un túnel hacia lo profundo. Aunque no es tan fácil como podría parecer, saber aproximadamente cuántas especies de aves o mamíferos hay es relativamente sencillo.

Pero ahora acércate más. Fíjate en la corteza de los árboles, mira detrás de cada hoja o levanta una piedrecita. Descubrirás un enorme mundo de pequeñas criaturas. Intenta calcular cuántas especies hay repartidas en tu bosque. Difícil ¿verdad?

Pues bien, una de las tareas de los biólogos es crear herramientas que nos permitan conocer mejor nuestro entorno, en este caso, poder estimar con cuántas especies compartimos nuestros montes.

Con esta idea en mente, el Dr. Pedro Cardoso, junto con un equipo de colaboradores, decidieron diseñar una metodología que permitiera obtener de la forma más eficaz una medida fiable de la diversidad de estos grupos de pequeños animales. Para su estudio se fijaron en las arañas, por su enorme diversidad y abundancia, aunque la misma filosofía es aplicable a los otros grupos megadiversos de animales.

Después de pasar infinidad de horas en diferentes bosques de Portugal, de separar, contar e identificar todo lo que recogieron, y de aplicar ciertos modelos estadísticos, pudieron diseñar cuál sería la mejor metodología. En el caso concreto de las arañas, propusieron una metodología optimizada para los ambientes mediterráneos, llamada COBRA (Conservation Oriented Biodiversity Rapid Assesment), con la cuál ya se están realizando diferentes estudios.

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Especies

A veces echo de menos la explicación de conceptos básicos de la ciencia, pues son necesarios para poder comprender luego otros más complejos. De hecho, en la última encuesta de percepción social de la ciencia de la FECYT el 35.9% de la gente que confesó estar poco o nada interesada por la ciencia lo achacaba a no entenderla. Y eso nos abre una gran oportunidad a los que queremos dedicarnos a la divulgación, pues debemos hacer que la ciencia sea comprensible para cualquier persona.
En el caso de la biología, uno de los conceptos más básicos que podemos tratar es el de especie, cuya comprensión general nos permitirá mejorar la comunicación de conceptos más complejos de los campos de la biotecnología o de la conservación de la biodiversidad.

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Ciencia y Twitter

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¿Cuántas especies existen?

Por sorprendente que parezca, aún estamos lejos de poder contestar esta pregunta.

Hace años que los científicos han intentado estimar el número de especies sobre la Tierra, pero los resultados son aún demasiado divergentes como para llegar a un acuerdo – entre 2 y 100 millones, dicen-.

Lo que sí sabemos, aunque tampoco con total exactitud, son el número de especies que se han descubierto. Se conocen más de un millón y medio de especies, y este número no para de crecer, descubriéndose nuevas especies cada día.

En este Scoop.it! hay una muestra de las especies descritas en las últimas semanas, encontraréis desde ranas de la India a líquenes alucinógenos de Ecuador.

¡Disfrutad la (bio)variedad!

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