Palabras clave: asteroides

¿Una nave extraterrestre? No, solo un asteroide que imita a la torre Agbar

El pasado 19 de octubre un misterioso objeto procedente del espacio profundo captó la atención de los astronomos de medio mundo. La “cosa”, de forma estrecha y inusualmente alargada (más de 400 metros de longitud) pasó a toda velocidad bastante cerca de nuestro planeta, a una distancia de 24 millones de kilometros.

Como el primer telescopio en detectar el objeto estaba situado en Hawai, los científicos decidieron bautizarlo con el nombre Oumuamua, que en hawaiano significa explorador.

Representación artistica de Oumuamua. Fuente imagen: wikipedia
Representación artistica de Oumuamua. Fuente imagen: wikipedia

La forma inusual de Oumuamua, y el hecho que se tratase del primer objeto observado procedente de fuera del sistema solar, hicieron pensar a mucha jente que una nave alienígena en exploración hubiese venido a hecharnos un vistazo.

Para aclarar la verdadera identidad del “explorador” interestelar, los científicos del projecto Breaktrhough Listen (una iniciativa fundada por el multimilionario ruso Yuri Milner con el objectivo de averiguar si estamos solos en el universo) decidieron observarlo mediante un telescopio especializado en captar ondas de radio.

Fuente

Ningun señal procedente del objeto fue detectado, confirmando lo que muchos astronomos ya sabían. Oumuamua no es un artefacto construido por otra civilización sino un asteroide. Una astronoma Neozelandesa, Michele Bannister, entrevistada sobre el tema, ha comentado que por su forma peculiar el objeto se parece bastante a la torre Agbar, el rascacielos más famoso de Barcelona.

La torre Agbar de Barcelona. Fuente imagen: planesconhijos.com
La torre Agbar de Barcelona. Fuente imagen: planesconhijos.com

Afortunadamente su semejanza con la torre Agbar no es la unica característica que hace que Oumuamua sea digno de interés. Tratandose del primer asteroide interestelar que pasa al alcance de nuestros telescopios, los científicos pueden compararlo con los de nuestro sistema solar para comprobar si sus ideas sobre la formación de planetas y asteroides también funcionan en sistemas situados alrededor de otras estrellas.

 

Share Button