De primero… salmón transgénico

Red fish

Llamado ‘AquAdvantage Salmon’ por sus defensores y ‘Frankenfish’ por sus detractores, el salmón modificado genéticamente para acelerar su desarrollo, ideado por la empresa norteamericana AquaBounty Technologies, es el primer animal transgénico cuyo consumo ha sido legalizado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

En pocos años este salmón formará parte de los menús estadounidenses pero, mientras el mundo de la Biotecnología respalda sus bondades nutricionales, consumidores, activistas de seguridad alimentaria, grupos ecologistas e, incluso, la industria pesquera convencional miran con cierto recelo este nuevo producto.

Cómo se obtiene?

El logro de AquaBounty (que llevaba más de dos décadas intentando que la FDA diera luz verde a su salmón de laboratorio) radica en haber creado un pez cuyo ritmo de crecimiento es dos veces superior al natural. Gracias a una modificación genética que consigue activar la hormona del crecimiento en condiciones más frías, el ‘AquAdvantage Salmon’ alcanza el tamaño idóneo para su consumo en 16 o 18 meses, y no en tres años como es lo natural. Para ello, se ha inyectado un gen con la hormona de crecimiento del salmón ‘Chinook’ del Pacífico y el de un pez anguila oceánico en huevos fertilizados de salmón atlántico.

Tras un análisis “exhaustivo y riguroso” de los estudios presentados, la FDA garantizaba a través de un comunicado publicado en noviembre de 2015 que el ‘AquAdvantage Salmon’ es “tan seguro” para el consumo y “nutritivo” como cualquier otro salmón no modificado genéticamente. Se considera también que dicha alteración genética es “segura” para el propio pez y que la afirmación de que crece a un ritmo más rápido es “cierta”.

Además, la agencia estatal aseguraba en su nota difundida que no se va a exigir que dicho alimento lleve un etiquetado especial para avisar a los consumidores de que se trata de un alimento transgénico, pues el criterio requerido es que exista una “diferencia material” entre el modificado y el convencional, algo que, según la FDA, no ocurre en este caso.

Temor medioambiental

El principal miedo manifestado por los grupos ecologistas es que estos animales puedan entrar en contacto con los ecosistemas y lleguen a causar daños graves. “Lo que más nos preocupa”, expone Óscar Esparza, ecólogo marino y coordinador de Áreas Marinas Protegidas del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), “es que puedan producirse escapes de los peces y se dé una hibridación que afectara al resto del ecosistema”. “Por eso estas empresas deben ser muy cautelosas y extremar las precauciones”, advierte en una entrevista concedida a rtve.es.

Para la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos “no existe un riesgo medioambiental significativo” derivado de las medidas que AquaBounty va a adoptar para la producción de su salmón y aclara que se realizará en tanques de agua en tierra, con múltiples barreras físicas para impedir que se escapen los peces o los huevos. Además, asegura que todos los salmones serán hembras estériles, por lo que “no podrán cruzarse o establecer poblaciones en libertad”. Por exigencias de la FDA, los salmones crecerán en dos instalaciones terrestres en vez de en jaulas oceánicas, lejos de la costa y de cursos fluviales. Las piscifactorías estarán ubicadas en Panamá y Canadá.

 

“La esterilidad está garantizada al 100%”, asegura Lluis Montoliú, investigador del Centro nacional de Biotecnología, dependiente del CSIC, en declaraciones a rtve.es. “En el caso improbable de que un ejemplar se escapara a un mar o un río, algo que solo podría producirse de manera deliberada”, prosigue, “tiene todas las de perder, no tendría apenas posibilidades de sobrevivir”. “Necesitan un mayor aporte de comida y en épocas frías no podrían encontrarla. El efecto en el ecosistema sería neutro”, apostilla.

A este respecto, la compañía sostiene en un comunicado recogido por la agencia Efe que el salmón transgénico aumenta la productividad y reduce los costes e impactos ambientales asociados a la cría de este popular pescado. Este pescado representa, en términos de Ronald L. Stotish, presidente y director ejecutivo de AquaBounty, un “punto de inflexión”, pues traerá alimentos sanos y nutritivos a los consumidores de una manera “responsable” con el medio ambiente, “sin dañar el océano y otros hábitats marinos”.

Habrá que esperar, pues, para conocer las primeras impresiones de los paladares más atrevidos y, sobre todo, para saber cuál es la respuesta de los consumidores pues, al fin y al cabo, son los que determinan el triunfo o fracaso de toda nueva apuesta gastronómica.

Share Button

Publicar un comentario

Puede usar las siguientes etiquetas de HTML:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>