Categoría: Medio Ambiente

Plantas que brillan

¿Imaginan que en lugar de farolas, los árboles iluminen las calles de Barcelona? ¿Que tal al final de la noche recostarse a leer un libro a la luz de una planta de albahaca? Investigadores del MIT  están trabajando en esta dirección, como lo cuento aquí:

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¿Conseguiremos salvar los tigres de la extinción?

El tigre es un animal que forma parte de nuestro imaginario colectivo. Sin embargo, esta maravillosa criatura está a punto de desaparecer a causa del hombre. En esta infografía podemos ver algunos datos sobre la situación actual de los tigres en el mundo.

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¿Qué es el síndrome de bosque vacío?

Últimamente, cuando vas a dar un paseo por el campo, ¿echas de menos ver más pájaros o insectos? Entonces eres una persona observadora y has captado la realidad. En muchos lugares donde antes abundaba la fauna, ahora hay mucha menos, estos lugares padecen del “síndrome de bosque vacío”. En la infografía de abajo te lo explico mejor.

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La intrusión marina, un problema fundamental en el anonimato

El pasado 11 de diciembre los investigadores del Instituto de Diagnosis Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) expusieron sus aportaciones al estudio de las aguas en la jornada “Ecosistemas acuáticos y calidad del agua”, celebrada en Barcelona con motivo del 50 aniversario del Centro de Investigación y Desarrollo (CID) del CSIC.

Jesús Carrera, Profesor Investigador del IDAEA-CSIC, donde dirige el grupo de Aguas Subterráneas, del Departamento de Geociencias, inició su discurso planteando la posibilidad que la desaparición de la sociedad humana se debiera a un proceso llamado “intrusión marina”, algo que considera un problema global, generador de gran impacto a distintas escalas, y a lo que, sin embargo, no prestamos la atención que merece.

La intrusión marina provoca que el agua salada (procedente del mar) fluya hacia el subsuelo continental, mezclándose con las reservas de agua dulce, tal como explica Ricardo Sánchez, investigador de la Universidad Nacional de Costa Rica, en este vídeo. Eso se debe a la mayor densidad del agua del mar (debido a que contiene más solutos) que el agua dulce y ocurre cuando de produce un aumento de la columna de agua salada respecto a la de agua dulce o la sobreexplotación de un acuífero.

Esta imagen muestra cómo el aumento del nivel del mar y la sobreexplotación pueden salinizar el agua subterránea. Fuente
Esta imagen muestra cómo el aumento del nivel del mar y la sobreexplotación pueden salinizar el agua subterránea. Fuente

Si tenemos en cuenta que la mayoría de la población mundial se concentra en zonas costeras donde la única fuente de agua segura, permanente y de alta calidad, es el agua subterránea, la intrusión de agua salada se vuelve un tema trascendental para la sociedad.

“En cada lugar donde se produce intrusión marina, se está contaminando un recurso de agua que es prácticamente único. Sobre todo si hablamos de zonas áridas o semiáridas, donde se depende del agua subterránea para el abastecimiento de la población”, destaca Carrera.

En cada lugar donde se produce intrusión marina, se está contaminando un recurso de agua que es prácticamente único

La intrusión salina se detiene cuando la columna de agua dulce aumenta, así, el agua de los acuíferos (proveniente de la lluvia) que tiene que salir hacia el mar, empuja al océano e impide que el agua de mar entre por debajo. Para que esto ocurra, se necesita mucho peso de agua dulce, lo cual no es frecuente en nuestras latitudes, donde la precipitación es escasa. De modo que  resulta más fácil que se produzca intrusión en nuestras latitudes debido a que llueve menos.

En una entrevista posterior a su charla, Jesús Carrera nos cuenta que existen ecosistemas costeros que dependen del equilibrio entre agua dulce y agua salada. “Si se produce intrusión marina, estos ecosistemas salobres se vuelven marinos, generándose un gran impacto sobre los organismos que los habitan. Hubo un caso en el delta del Llobregat de una laguna costera de agua dulce ligeramente salobre, que debido a la entrada de agua de mar se salinizó totalmente, de modo que varias especies que se estudiaban desde la facultad de biología por ser únicas, se fueron al garete”.

Si se produce intrusión marina, los ecosistemas salobres se vuelven marinos, generándose un gran impacto sobre los organismos que los habitan

Otro punto a tener en cuenta es la dependencia de los sistemas oceánicos en la descarga subterránea. “El principal aporte de nutrientes inorgánicos al océano proviene de descarga subterránea. Si se invierte el flujo y deja de salir agua de los acuíferos hacia los océanos, los ecosistemas marinos, y la industria que va asociada a la pesca también sufre, ocasionando un impacto económico para la sociedad”, advierte el investigador del IDAEA.

Cuando le preguntamos por acciones preventivas y/o correctoras, nos cuenta que para evitar la intrusión, lo primero que deberíamos hacer como sociedad es reducir el bombeo de agua dulce y así impedir que el agua salada inunde el acuífero. Si, en cambio, la intrusión ya se ha producido, a través de la ingeniería podríamos realizar una recarga artificial de los acuíferos para reducir algunos impactos.

Recargando el acuífero con el agua de las depuradoras, además de frenar la intrusión, mejoraríamos la calidad de esa agua

Lo que propone Jesús Carrera es que el agua proveniente de depuradoras pueda usarse para recargar acuíferos. Allí se produce una serie de reacciones químicas de degradación que favorecen la eliminación de contaminantes que no se degradan habitualmente en las plantas depuradoras. De ese modo, apunta, “recargando el acuífero con el agua de las depuradoras, además de frenar la intrusión, mejoraríamos la calidad de esa agua”.

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El agua, nuestro bien más preciado

El agua es la base para la vida en la tierra. Esta afirmación seguramente la hemos ido escuchando a lo largo de nuestras vidas, pero ahora más que nunca, hay que tomarla en serio. El agua es un recurso limitado: la cantidad de agua presente en nuestro planeta no ha variado en millones de años. La exposición temporal “H2Oh! Els secrets de l’aigua de la teva ciutat”  impulsada por “l’Obra Social la Caixa” i “Aigües de Barcelona” en el museo CosmoCaixa de Barcelona, nos invita a reflexionar sobre los usos del agua y la importancia de ésta para la vida en nuestro planeta.

Hay varios factores adversos en la preservación de la cantidad de agua dulce en la Tierra. Uno de los factores más importantes es el aumento progresivo de la población mundial, con una demanda cada vez más grande de agua. La mala distribución, el uso ineficiente de esta y el derroche, provocan que no todo el mundo pueda acceder a agua potable. Además, el cambio climático es otro gran factor influyente, provocando entre otras cosas, que cada vez haya más agua salada en detrimento del agua dulce.

 No tenemos un sustituto para el agua, el agua es la que es, si se nos acaba, ya no nos queda nada más. Hay que hacer un uso inteligente de ésta – Señala Sergi Romeu, comisario de la exposición

Una de las posibles soluciones para conservar el agua potable es hacer un uso inteligente de esta. El ciclo del agua es un ciclo cerrado o circular, es decir, el agua puede ser usada una y otra vez. Para su uso como agua potable para las personas, el primer paso es la captación de agua, se depura y después se potabiliza, seguidamente se canaliza, se distribuye y se usa. Una vez usada, el agua se depura de nuevo y se devuelve al medio o se le dan usos industriales, agrícolas o de limpieza, pero no es agua potable. Hay que remarcar que a veces, el agua que se devuelve al medio, lleva consigo ciertos niveles de contaminación permitidos por la legislación, sobretodo las aguas procedentes de las industrias. Por lo tanto el agua que se devuelve no es exactamente la misma que captamos. Para mejorar este uso del agua  en las ciudades se podría cerrar el ciclo del agua, es decir, en vez de una vez usada el agua y depurada, y darle uso como agua no potable, se podría concluir su ciclo potabilizándola otra vez y distribuirla de nuevo entre los habitantes de la ciudad, y convertirse así en una “Water Smart City”. Además, se trataría de distribuir el agua de forma inteligente creando una red de comunicación para detectar fugas y reducir el consumo asociado a la distribución de agua. Cada vez está ganando más peso el concepto de ciudades inteligentes,  con desarrollo urbano basado en la sostenibilidad. ​Este modelo de ciudad es capaz de responder a las necesidades básicas de los ciudadanos y de sus empresas, tanto a nivel económico, social, logístico y ambiental.

Además de dar el paso hacia las ciudades con uso inteligente del agua, hay que buscar nuevas formas de uso y de cantidad de agua que se gasta tanto en la industria como para uso personal. En Barcelona, cada habitante gasta 105 litros de agua al día. Para producir un solo yogur se gastan 522 litros de agua y para fabricar un simple pantalón tejano, la alarmante cifra de 10.977 litros.

Está claro que se necesita un cambio inmediato en los usos y la distribución del agua, tanto a nivel de cooperación mundial, en el ámbito tecnológico, político, económico… como a nivel individual, intentando disminuir el gasto con pequeños gestos en casa.

El agua es el elixir de la vida, hay que cuidarla y preservarla, porque su cantidad es limitada, pero sus posibilidades de re-utilización son ilimitadas.

Exposición H2Oh! Los secretos del agua
Exposición H2Oh! Los secretos del agua

“Olvidamos que el ciclo del agua y el ciclo de la vida son uno mismo

Jacques Y. Cousteau

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Un pingüino prehistórico tan grande como una persona

Hace algo más de 50 millones de años, en lo que hoy es Nueva Zelanda, existían pingüinos tan altos como personas. Más de 1,70 metros de altura, pesaban unos cien kilos y reinaban como depredadores en el mar. Se han hallado restos de hace entre 60 y 55 millones de años que hablan de cómo evolucionó este ave.

Un equipo de paleontólogos liderados desde el Museo de Nueva Zelanda Te Papa Tongarewa en Wellington (Nueva Zelanda), ha hallado restos de una nueva especie de pingüino gigante. Los vestigios son de hace entre 60 y 55 millones de años en una playa de la isla sur de Nueva Zelanda.

Los investigadores han bautizado la nueva especie de pingüino con el nombre de Kumimanu biceae. En maorí, el idioma hablado por la población indígena de Nueva Zelanda, significa ave mitológica gigante. El nombre también hace homenaje a Beatrice Tennyson, la madre del paleontólogo que ha liderado la investigación, Alan Tennyson.

Los paleontólogos han hallado sólo algunos fragmentos del esqueleto del Kumimanu biceae: un fémur, algunas vértebras, parte de un hombro y de un ala. El fémur, de 16 centímetros de longitud, les ha permitido estimar el tamaño de esta especie de pingüino: el ejemplar hallado medía 1,77 metros de altura y pesaba 101 kilos. Se trata de una de las especies de pingüino más grandes conocidas hasta el momento, y también es uno de los fósiles de este tipo de aves más antiguos.

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Hace 55 millones de años, los pingüinos gigantes no eran una anomalía: varias especies de estas aves desarrollaron gigantismo a la vez, pero de forma independiente, poco después de cambiar la capacidad de volar por el nado. Esta adaptación ocurrió también justo tras la extinción de los grandes reptiles marinos, algo que los investigadores piensan que no es una casualidad. Cuanto más grandes eran, mayor éxito tenían como depredadores. Y al no tener que conservar un cuerpo ligero para volar, estas aves pudieron crecer más que otras especies voladoras.

El reinado marino de los pingüinos gigantes no duró para siempre. Su hegemonía llegó a su fin hace algo más de 20 millones de años, cuando otros animales empezaron a competir por su lugar en el ecosistema. Los pingüinos gigantes conquistaron los mares después de la extinción de los grandes reptiles marinos, pero desaparecieron cuando aparecieron los primeros mamíferos marinos. Es por que ya no son los gigantes del océano por lo que los pingüinos de hoy en día ya no son tan altos como las personas.

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El concurso de fotografía de naturaleza de National Geographic ya tiene ganadores

National Geographic anunció los ganadores del concurso anual de Fotografía de Naturaleza 2017. El panel de jurados eligió 57 fotografías de casi 2 millones de imágenes enviadas, que formaron parte de las categorías de vida silvestre, aéreas, paisajes y bajo el agua. La fotografía ganadora fue de la categoría de vida silvestre, realizada por Jayaprakash Joghee Bojan por su imagen de un orangután en Borneo.

Los orangutanes se encuentran en peligro crítico de extinción, principalmente debido a la incesante deforestación realizada en la isla para producir aceite de palma. Los orangutanes, comúnmente de hábito arbóreo, se han visto obligados a adoptar un comportamiento inusual para sobrevivir que consiste en desplazarse a través de cuerpos de agua, infestados de lagartos, para poder sobrevivir. A continuación compartimos algunas fotos de los finalistas de la edición 2017.

Orangután, fotografiado en Borneo por Jayaprakash Joghee Bojan
Orangután, fotografiado en Borneo por Jayaprakash Joghee Bojan

Bojan tomó la foto ganadora sumergido medio metro en el agua después de esperar pacientemente en el río Sekoyner, en el Parque Nacional Tanjung Puting en Borneo, Indonesia.

Decidí ingresar al río para obtener algunos ángulos y perspectivas únicas”, dijo. “(El organgután) al principio estaba un poco asustado, así que se escondió detrás del árbol, pero yo estaba detrás de otro árbol. Esta imagen que ganó el premio, fue tomada cuando estaba revisando para ver si todavía estaba allí.

La fotografía aérea de Florian Ledoux de un oso polar desplazándose por el Ártico se llevó el segundo lugar.

Una foto aérea de un oso polar que salta a través de derivas de hielo en el área de Baffin de Nunavut, Canadá. Fotografiado por Florian Ledoux
Una foto aérea de un oso polar que salta a través de derivas de hielo en el área de Baffin de Nunavut, Canadá.
Fotografiado por Florian Ledoux

Pude presenciar muchas escenas de la vida silvestre y puedo garantizarte que esta es la cosa más hermosa que he visto en mi vida. Aquí el oso polar podría interpretarse como una retención del hielo marino que se derrite.

“La escala del paisaje y las increíbles especies que viven allí me llevan al Ártico. Me sentí profundamente conmovido cuando hice mi primer viaje por encima del Círculo Polar Ártico y ese sentimiento continúa intensificándose a medida que exploro más “, dice Ledoux.

Cormorán gigante, fotografiado por  Bence Mate
Cormorán gigante, fotografiado por Bence Mate

Bence mate nos comenta: “He fotografiado cormoranes gigantes volando cientos de veces. Sin embargo, este fue el único momento en el que capté las luces y el fondo perfectos, cuando el pájaro voló en la dirección correcta, lo suficientemente cerca de mí, lo que hace que esta vista emocionante sea posible. Nunca he logrado disparar una escena similar sin importar lo duro que lo haya intentado. Es un logro fotográfico memorable porque la imagen se hizo con un enfoque manual, lente Zeiss de intensidad 1.4 y blenda abierta que hacen que la profundidad de campo sea casi imposible.”

Extraído de NG

 

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Del abandono a la invasión. Mascotas exóticas que amenazan la biodiversidad

por Paloma Goñi Oliver

Galápago de Florida o tortuga de orejas rojas, especie originaria del sureste de Estados Unidos y noroeste de México y considerada una de las cien especies más invasoras del mundo. Foto: Brent Myers
Galápago de Florida o tortuga de orejas rojas, especie originaria del sureste de Estados Unidos y noroeste de México y considerada una de las cien especies más invasoras del mundo.
Foto: Brent Myers

-¡Quiero una mascota!- repitió Carlos enfurruñado por quinta vez esa semana. Laura suspiró contrariada. Nunca le había gustado la idea de tener animales en casa. ¡No quería ni imaginarse el trabajo que le daría tener un perro correteando por su salón y ensuciando todo! También sabía la ilusión que le hacía a Carlos, y lo bien que le iría tener la responsabilidad de cuidar un animal. ¡Además era tan cariñoso cuando jugaba con el perro de su vecino Luis! Laura miró a su hijo resignada y recordó lo monas que eran esas tortuguitas pequeñas de orejas rojas que habían visto juntos en la tienda de animales de la esquina. Podría ser la solución perfecta: seguramente no vivirían más de seis meses y harían tan feliz a Carlos por su cumpleaños… Lo que Laura no sabía es que esa pequeña tortuguita era un galápago de Florida, un animal que puede llegar a vivir varias décadas y a medir más de 40 cm.

Un par de años después, Laura, harta ya de todos los cuidados que requería la que otrora fuera una pequeña mascota — y a la que hacía tiempo que Carlos había dejado de prestar atención —, decidió liberarla donde consideró que tendría un hogar mejor: el estanque de la estación de Atocha de Madrid. Había agua, plantas, ¡y muchas otras tortugas vivían allí!

Tortugas esperando el tren

La historia de Laura es ficticia, pero no lo es el destino de cientos de tortugas abandonadas que desde hace años han ido conquistando el que en su día fue simplemente un estanque ornamental en la estación de Atocha, y que hoy ha pasado a llamarse popularmente “el estanque de las tortugas”. Aunque los responsables de la estación contrataron un veterinario y trataron de cuidar a las nuevas reinas del estanque, nunca ha llegado a ser un lugar óptimo para ellas: enferman, mueren, se atacan unas a otras… Finalmente, el pasado septiembre, ADIF (Administración de Infraestructuras Ferroviarias) y el ayuntamiento de Navas del Rey firmaron un acuerdo para la creación de unas instalaciones adecuadas en el Centro de Fauna y Naturaleza José Peña de dicha localidad, y el posterior traslado de estas pequeñas invasoras.

Tortugas abandonadas en el estanque del Jardín Tropical de la estación de Atocha de Madrid. Foto: Barry Hoggard
Tortugas abandonadas en el estanque del Jardín Tropical de la estación de Atocha de Madrid.
Foto: Barry Hoggard

Ni el estanque de Atocha es el único lugar de abandono, ni los galápagos de Florida, la única especie exótica abandonada. “Ha habido muchas modas. Hubo un momento en el que todo el mundo quería tener erizos africanos en España.” – explica Sara Goñi Martínez, veterinaria especializada en animales exóticos –. “En el caso del galápago de Florida, estuvieron muy de moda a pesar de que a partir de 1997 se prohibió su importación, ya que es una de las cien especies más invasoras del mundo. Son animales que viven muchos años y que se convierten en tortugas de un tamaño considerable. Pero la gente no era consciente de esto hasta que la tortuga ya casi no cabía en casa. Cuando ya no las podían cuidar, las soltaban en lagos, lo que creó un impacto ambiental en la biodiversidad en España muy preocupante.”

La amenaza de las especies invasoras

El abandono de mascotas ya es en sí un grave problema, pero el tema se complica todavía más en el caso de que sean exóticas, es decir, naturales de otros hábitats. Muchas de estas especies se comportan como especies invasoras y suponen una amenaza para la biodiversidad del hábitat que los acoge.

“Una especie exótica invasora es una especie que se introduce en un ecosistema o en un hábitat natural, y actúa como un agente de cambio que amenaza a la biodiversidad biológica nativa, ya sea porque tiene un comportamiento invasor o por su riesgo de contaminación genética. El Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) tiene una lista de especies exóticas invasoras  incluyendo todo tipo de plantas y animales. Otro ejemplo muy común en España es el cangrejo americano — aclara Sara.

El éxito o fracaso de la invasión va a depender tanto de la capacidad de la especie introducida para adaptarse a un hábitat extraño, como de la capacidad de las especies nativas para resistir la presencia del invasor. En general, las especies que se convierten en invasoras son capaces de adaptarse a numerosos y diversos hábitats. Un importante factor para su propagación es que suelen carecer de enemigos en la fauna nativa. Además suelen ser especies que tienen muchas crías a las que prestan pocos cuidados.

“La introducción de especies exóticas constituye, tras la pérdida de su hábitat, la segunda causa de amenaza a la biodiversidad global”, afirmaba el ecólogo David Wilcove ya en 1998. Actualmente las especies exóticas invasoras son una de las mayores preocupaciones ecológicas a nivel global. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) es una organización clave en la protección de la biodiversidad y la preservación de la fauna y flora nativas.

Tortugas autóctonas en peligro de extinción

En España, el abandono del galápago de Florida en lagos y ríos ha puesto en claro peligro la existencia de las dos especies de tortugas autóctonas: el galápago leproso y el galápago europeo.

Estas dos especies se encuentran amenazadas por diversos factores. Uno de los más importantes es la pérdida de su hábitat natural, tanto por destrucción directa, como por contaminación. Pero la introducción en su hábitat del galápago de Florida, un competidor mucho más voraz y resistente, también ha contribuido firmemente a la disminución de su población.

Galápago europeo, una de las dos especies de tortugas autóctonas que habitan la península ibérica.   Foto: Wolfgang Simlinger.
Galápago europeo, una de las dos especies de tortugas autóctonas que habitan la península ibérica.
Foto: Wolfgang Simlinger.

El galápago de Florida se ha adaptado muy bien a nuestro clima. Además de diversos factores relacionados con su morfología y ecología, otro de los motivos que explican su gran habilidad adaptativa es su procedencia de un medio mucho más competitivo. En Norteamérica, de donde es originaria, está adaptada para competir y convivir con muchas otras especies de galápagos. Sin embargo, en toda la península ibérica solo hay dos especies de tortugas autóctonas, por lo que estas no han necesitado desarrollar tanto sus habilidades competitivas.

Ante la presencia del galápago de Florida, el galápago leproso trata de evitar el contacto, y se retira a hábitats más pobres, dejando a la invasora reinar en su antiguo hogar, explica la bióloga Nuria Polo Cavia en su tesis doctoral sobre la competencia entre ambas especies.

Galápago leproso, una de las dos especies de tortugas autóctonas que habitan la península ibérica.   Foto: Bernard Dupont
Galápago leproso, una de las dos especies de tortugas autóctonas que habitan la península ibérica.
Foto: Bernard Dupont

Concienciar para la tenencia responsable

“Todo esto viene del desconocimiento de quien empieza a tener esas mascotas. Por eso, lo más importante es tratar de educar a la población de una tenencia responsable de animales de compañía. Pero se debe aplicar a todo: desde perro y gato hasta cualquier animal exótico.” — concluye Sara.

Desde 2013, las especies invasoras tienen que estar debidamente censadas y no pueden ser comercializadas ni cedidas. Comunidades como Aragón se empiezan a hacer cargo de esta problemática, y además de montar campañas de divulgación para concienciar a la población, también se hacen cargo de algunas de las especies más invasoras, como el galápago de Florida.

Mientras, la tortuga de Laura sigue habitando el estanque de la estación de Atocha, esperando, tal vez, ese tren que la lleve a un nuevo hogar más idóneo para ella.

 

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La parpusa de Madrid

Por Gema Valera Vázquez  | 10/08/2017

 

Se llama parpusa a la gorra del madrileño traje de chulapo, y así se viste la ciudad durante buena parte del año, y no solo para la verbena de San Isidro. Pero es que lo que en realidad tiene Madrid en el cielo no es una boina, como algunos lo quieren llamar, se conoce como smog fotoquímico, ¿y sabes lo que es? Contaminación, mucha contaminación acumulada, especialmente en noches despejadas de invierno, por falta de circulación e intercambio de aire con niveles más altos de la atmósfera.

VÍDEO | Así se forma el smog fotoquímico de Madrid (RTVE1)
VÍDEO | Así se forma el smog fotoquímico de Madrid (RTVE1)

Un estudio llevado a cabo por la casa Siemens señala que más de un 40% de la contaminación del cielo de Madrid se produce por la actividad del transporte, cuyas emisiones de gases invernadero, principalmente CO2 y NO, diezman la calidad del aire, acumulándose hasta niveles de alarma que fuerzan a activar el  protocolo de contaminación.

En lo que llevamos de 2017 Madrid ha activado el protocolo los días 10 y 11 de marzo, por registrarse niveles de NO2 por encima de 200 μg/m3 (fruto de la oxidación del NO en la atmósfera). Desde su implantación en enero de 2016 solo se ha llegado al escenario 3 en una ocasión.

Esto son buenas noticias, ya que refleja que las medidas que se están tomando a cabo desde el Ayuntamiento de Madrid están teniendo un impacto positivo en la reducción de la contaminación, como nos muestra el siguiente gráfico:

 

Niveles de NO2 en el cielo de Madrid desde 2004 (Ayuntamiento de Madrid
Niveles de NO2 en el cielo de Madrid desde 2004 (Ayuntamiento de Madrid)

Algunas de estas medidas son la transformación de barrios en Áreas de Prioridad Residencial (APR) con tráfico limitado o total peatonalización, la prioridad a vehículos eléctricos e híbridos, el fomento del uso de la bicicleta o la transición de los combustibles fósiles a las energías renovables.

Preferimos un Madrid castizo pero sin parpusa, en eso estamos todos de acuerdo.

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Antropoceno, la Edad del Plástico

Por Gema Valera Vázquez | 08/08/2017

 

Tienes 30 segundos para mirar a tu alrededor y hacer una lista de los materiales con los que están hechos los objetos que te rodean.

cronometro

¿Lo tienes? ¿Cuántas veces anotaste plástico? Probablemente más que cualquier otro material, y seguramente no te ha cogido por sorpresa.

Se dice que en el futuro, el plástico integrado en los estratos del suelo servirá como marcador geológico para distinguir nuestra era, el Antropoceno.

Y es que desde que en 1950 comenzamos a producir plástico a gran escala, no hemos hecho sino aumentar cada vez más su uso: ¿Puedes imaginar 8300 millones de toneladas? Es aproximadamente la cantidad de plástico que la Humanidad ha producido desde aquellos años 50, según un estudio publicado en la revista Science. A este ritmo, en 2050 viviremos sobre una montaña de vertidos plásticos de 12000 millones de toneladas, dice el mismo estudio.

Explanada cubierta de residuos tras un festival en Alemania (Pixabay)
Explanada cubierta de residuos tras un festival en Alemania (Pixabay)

Lo encontramos en casi cualquier producto y en infinidad de formas: Poliuretano, polietileno, polipropileno, resinas, fibras y un largo etcétera; y todos tienen algo en común: durabilidad y resistencia.

Preguntemos a un fabricante de recipientes alimentarios (por poner un ejemplo de negocio) qué opina de un material extraordinariamente versátil y de bajo coste que además posee esas dos cualidades. Puestos en sus zapatos es fácil entender por qué se ha convertido en el material estrella.

El problema es que el plástico producido, en algún momento es desechado como basura, y lo hacemos de 3 formas: 1) lo reciclamos para transformarlo en un material secundario, 2) lo incineramos o 3) lo acumulamos en montañas de desechos.

Las dos primeras son muy costosas energéticamente. El reciclaje, además, solo retrasa la acumulación de desechos sin aliviar la sobreproducción, porque la industria no ajusta su producción en base al material reciclado. La incineración es altamente contaminante a no ser que se usen plantas incineradoras de alta seguridad. Y la tercera opción es dañina por definición.

Se podría decir que no hay solución buena para los desechos plásticos, y la que hay, pasa por reducir al máximo su uso y fomentar el empleo de materiales biodegradables.

¿Empezamos?

Ver también: cover

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