Tres meses alrededor de la Antártida

  • La expedición ACE reúne 22 proyectos de seis continentes, durante tres meses de navegación en el océano Austral
  • Un proyecto de investigación español entre los seleccionados

Llúcia Ribot Lacosta

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Biodiversidad

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Cinco pacientes de VIH controlan el virus sin antirretrovirales

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De la divulgación a la corrupción

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EL AGUA: SUS LUCES Y  SOMBRAS

por Guillermo Muñoz. 

Antonio Guillén Oterino, defensor de la naturaleza, catedrático de Biología y Geología, y actualmente profesor (o más bien “guía” científico) de secundaria. Escuchándole se me llena el alma de esperanza, se me olvidan las carencias que adolecen los centros educativos actuales. Después de una hora hora hablando con él, consulto de nuevo su encomiable “palmarés” de logros como educador científico y nada me sorprende. Sus palabras pintan un futuro lleno de ciencia y cultura, y se vale de su trabajo para nutrir el cerebro de los más jóvenes. Antes de comenzar no puedo por más que agradecer su labor y animarle a que nunca pierda la ilusión.

Pisar terreno desconocido es bonito. Ayuda a que los chicos no pierdan la inquietud y el interés, eso esta por delante de que aprendan las partes de la célula. Sobre todo que no pierdan la curiosidad, eso es lo que se pretende en el laboratorio. Presento el laboratorio a todos los alumnos que llegan al centro como un espacio abierto, como si fuera la biblioteca. No como un espacio restringido a los alumnos de ciencias que solo se puede usar en momentos determinados. Si a cualquier alumno se le ocurre una idea para desarrollar lo intentamos”.

Esta filosofía impregna los proyectos que Antonio ha desarrollado durante toda su carrera educadora, entre los cuales encontramos el “Proyecto Agua”, gracias al cual sus alumnos han obtenido numerosos reconocimientos. Entre ellos destacan numerosos premios Divulgaciencia y el primer premio a escala mundial “Google Science Fair 2012” organizado por entidades de la talla de Google, National Geographic o Scientific American. “El proyecto agua comenzó en el IES Batalla de Clavijo hace unos 10 años con un grupo de alumnos de 1º de la ESO” nos relata Antonio. “Cogíamos una gota de agua y observábamos todos los microorganismos, o bichos como dicen ellos”. Sin duda esta primera experiencia de observación de vida, esta revelación, es capaz de mantener la llama de la curiosidad encendida durante muchos años. Esta misma observación, hace 300 años, fue la que hizo que el padre de la microbiología, Antoni van Leeuwenhoek, bautizara a estos “bichos” como animáculos, y así se abrieran las puertas a una nueva ciencia en la dimensión de lo diminuto.

“Trataba de que los alumnos se dieran cuenta por sí mismos del mundo microscópico que alberga una gota de agua” continúa. “Con ayuda del microscopio observábamos numerosos microorganismos que fotografiábamos y clasificábamos. Te encuentras que chavales de 12 años que llegan sin ninguna afición por la ciencia poco a poco van interesándose por el mundo biológico. Siempre lo planteo de forma voluntaria, y creo que esto es lo que ha favorecido que alumnos que empiezan tan jóvenes se enganchen a la ciencia, de tal forma que dedican su tiempo libre a ella. Algunos continúan en el proyecto durante toda su formación obligatoria, e incluso optan por formación universitaria en terrenos de biología y microbiología.”

De esta forma consigue que pequeños científicos colaboren de forma significativa con una de las mayores redes de conocimiento biológico existentes: Biodiversidad Virtual, una plataforma ciudadana de aficionados científicos que a su vez reúne a los mejores especialistas en la investigación de la naturaleza. Gracias a la colaboración de especialistas, aficionados y jóvenes científicos se han llegado a descubrir numerosas especies nuevas. Antonio anhela una ciencia extendida, interactiva, no tan centrada en el mundo universitario, y se adolece por ejemplo de que alumnos de humanidades no tengan la oportunidad de descubrir el mundo que alberga el laboratorio… “Creo que gracias al Proyecto Agua hemos colaborado a resaltar la importancia de los recursos hídricos del planeta y su dependencia de los organismos que habitan en el agua. Mediante la publicación de imágenes bonitas y atractivas hacemos el conocimiento extensivo a la población, difundiendo la importancia de las metodologías de depuración de aguas, por ejemplo. La página ya ronda los 10 millones de visitas y se utiliza como material educativo en numerosos centros y  universidades. Mi intención es hacer el conocimiento accesible a todos los públicos de forma divertida”.

Pero además de la diversión, Antonio ha sabido extraer de la ciencia su aplicación práctica “Cuando ganamos en 2012 el primer premio de la feria mundial de google, tuve la oportunidad de preguntar al jurado, formado por el director del Centro del Acelerador de Partículas o el director de National Geographic, por el motivo de habernos otorgado el premio, a lo que me contestaron que la razón principal era la repercusión que podía tener el enfoque del estudio pormenorizado de las poblaciones microbianas del agua hacia la mejora de las técnicas de depuración en países en vías de desarrollo. Se podía abaratar enormemente el precio del proceso ya que actualmente se estaba tratando de matar un mosquito a cañonazos (muy costosos por cierto)”. Y así es como se consigue visibilizar y sensibilizar de la importancia de aplicar la ciencia a la vida real desde que somos jóvenes.

Cuando se cumplen 10 años del inicio del proyecto, Antonio nos confiesa que se encuentra como el primer día. A pesar de la falta de apoyo, del desinterés de la universidad por los proyectos juveniles, de la falta de tiempo y cultura de formación, su ilusión es perenne, y su afán por descubrir y enseñar le seguirá empujando muchos años más.

Sin embargo la docencia no ha sido la única ocupación de Antonio durante su carrera profesional. Ha colaborado en cada una de las oportunidades de carácter biológico que se le han presentado, como por ejemplo en el proyecto Flora Ibérica del Real Jardín Botánico de Madrid como especialista en botánica. Sin embargo no todo son luces en el mundo de la divulgación y la ciencia… “Pero en contra de esta situación idílica del Proyecto Agua hay que enfrentarse a la realidad…” introduce Antonio. El mundo acuático también conoce la sombra del hombre.

Corrupción ambiental

Protegida por tortuosos robledales, avellanos y abedules, habitada por truchas, cernícalos, búhos reales, y bacterias cianofíceas, en las sierras de Segundera y Cabrera (Provincia de Zamora) encontramos una maravilla natural. Debemos echar la vista atrás más de 2 millones de años para comprender su origen. Durante la época del Pleistoceno, grandes extensiones de tierra se cubrieron de un espeso manto de hielo, fenómeno que hoy conocemos como glaciación. Al finalizar esta época glacial, hace tan solo 12 mil años, el hielo se fue derritiendo, dejando una inconfundible huella en forma de cuencas y cubetas repletas de agua. De esta forma se configuró el lago glacial más grande de la Península, el Lago de Sanabria.

“Las posibilidades que otorga el entorno natural del Lago de Sanabria como herramienta divulgativa son innumerables. Hace unos años me llamaron desde el departamento de interpretación e investigación (estación biológica nacional) para que les echara una mano analizando e interpretando las características biológicas del agua. Pero lo que me  encontré allí no fue ni mucho menos lo que me esperaba”. En lugar de aguas límpidas y transparentes Antonio se encuentra con algas indicadoras de contaminación. Una contaminación antropogénica derivada de 5 depuradoras que no depuran y 6 puntos de vertido ilegales. Todo encubierto, según nuestro protagonista, por la Junta de Castilla y León, debido a que esta zona forma parte del espacio “Red Natura 2000”.

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El escenario en el que Antonio ejerce de defensor de la naturaleza deja de estar en el aula temporalmente. Cuando intereses políticos, económicos y ambientales se ven enfrentados, el contexto se vuelve hostil. “Presenté en el museo de ciencias naturales un libro que recogía las conclusiones de todo el trabajo de investigación. Habíamos tocado un núcleo de corrupción muy serio. Estaban llegando fondos de Europa que no se estaban invirtiendo en lo que se suponía que se estaban invirtiendo, la Junta tiene contratado un servicio de análisis que analiza lo que quiere y da los resultados que les favorecen”. Confiesa que La Junta se escuda detrás del “tengo mi propio laboratorio que dice que el agua esta bien”. Es una vergüenza, concluye Antonio. “Entramos como un grupo de investigación independiente y nos han perseguido”.

Es duro escuchar su relato. La corrupción en la ciencia también existe. Instituciones científicas atacando personalmente a uno de sus mayores valedores cuando ven peligrar la percepción de ayudas. “Si se demuestra que el agua esta en malas condiciones dejan de recibir estos fondos. Me costo mucho asimilar que esto pudiera estar ocurriendo. En el mundo de la investigación hay grupos de poder a los que no les conviene sacar a relucir estos problemas porque se quedan sin subvención…”.

Salen a la luz nombres tan reseñables como Miguel Arias Cañete, responsable directo de este caso de corrupción ambiental, y actual miembro del PP como Comisario Europeo de Acción por el Clima y Energía. Nada nuevo, probablemente esto no sorprenda a nadie. “Con Arias Cañete a la cabeza, el ministerio de Medio Ambiente se nos echó encima. Él mismo nos convoco a una reunión a la que asistió la plana mayor del Ministerio de Medio Ambiente junto con un grupo de “científicos” afines al poder y a los postulados de administración para tratar de encubrir el grave problema que afecta a este Lago, el mas importante y mayor de la Península. Concluida la reunión se dio una rueda de prensa cuyo titular fue: El 90% de los científicos presentes dice que el agua esta muy bien, aunque hay un descabezado que dice que el agua esta mal”, “las cosas funcionan así”, concluye.

Antonio se adolece también de cómo los medios y los periodistas han abordado el tema. “Hay unos sinvergüenzas mercenarios sin escrúpulos, que pagados por las instituciones, han estado desacreditando las investigaciones que habíamos realizado. Se valían de la credibilidad que les otorgaban sus supuestos títulos de Profesor Titular o de Catedrático de Ecología de la Universidad de Barcelona, pero resulta que ninguno de ellos es profesor. Son farsantes que han engañado a los periodistas. Ningún periodista riguroso se ha molestado en cotejar si sus avales eran ciertos, y esto hace que pasen cosas como esta”. “¡Qué va a decir un profesor de instituto si hay aquí un catedrático de ecología (falso) que lo desmiente!”. “Ni Miguel Alonso es Catedrático de Ecología, ni Javier Morales es Profesor Titular en Salamnca” sentencia Antonio. Nos cuenta que hubo un periodista que se molestó en informarse de forma certera y publicó una noticia con los datos correctos, pero lamentablemente el periódico estaba financiado por la Junta de Castilla y León. De tal forma que la siguiente vez que el falso catedrático apareció en dicho periódico ya no apareció como Catedrático, si no como Catedrático Emérito. “Se reafirmaron en la mentira con un órdago mayor”. Actualmente el caso esta denunciado en la Unión Europea como delito ecológico. “Primero lo niegan, pero acabará saliendo todo”, me confiesa con confianza. Yo le creo.

La enseñanza y la corrupción como dos caras de una misma moneda: el agua. Sus luces y sombras convergen en un equilibrio desgraciadamente agridulce. Lo más bello y lo mas innoble e indecoroso de la sociedad convive en el mundo macroscópico, mientras ahí fuera, oculto ante nuestros ojos, se esconden esos bichitos diminutos capaces de sacar a flote lo mas infame y ruin de la humanidad, pero también lo más extraordinario, maravilloso e ilusionante de las personas.

“Hay algo ahí fuera muy bonito por lo que luchar”. Antonio Guillén.

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Pablo Rodríguez Ros: “Una auténtica aventura científica de 80 días”

ENTREVISTA

El investigador predoctoral Pablo Rodríguez Ros participa en la primera circunnavegación antártica con fines científicos

Cartagenero, con apenas 26 años y estudiante del doctorado en Biogeoquímica Marina y Cambio Global en el Institut de Ciències del Mar de Barcelona (ICM-CSIC), Pablo Rodríguez Ros visita por segunda vez la Antártida en el marco de una expedición oceanográfica. En 2015, participó en el proyecto PEGASO liderado por el Dr. Rafel Simó del ICM-CSIC. Ahora, vuelve al continente helado de la mano de la expedición ACE.

Llúcia Ribot Lacosta

Pablo Rodríguez Ros a bordo del buque oceanográfico ruso Akademik Tryoshnikov.
Pablo Rodríguez Ros a bordo del buque oceanográfico ruso Akademik Tryoshnikov.

La primera expedición para la circunnavegación de la Antártida con fines científicos (ACE, por sus siglas en inglés), partió el pasado diciembre de Ciudad del Cabo, a bordo del buque oceanográfico ruso Akademik Tryoshnikov. Durante tres meses, 22 proyectos y sus 55 investigadores, procedentes de 30 países, participan en ACE con un ambicioso objetivo: recopilar información que permita entender mejor el impacto del cambio climático en el océano Austral.

Entre los investigadores, se encuentra el español Pablo Rodríguez Ros del Institut de Ciències del Mar de Barcelona (ICM- CSIC) y, mientras navega, nos cuenta su experiencia.

¿Qué diferencia a ACE de cualquier otra expedición?

Supone la primera circunnavegación científica del continente antártico, así como de las islas subantárticas. No existe allí población humana permanente y el despliegue logístico es algo sin precedentes en la historia de la oceanografía en el océano Austral.

¿Por qué investigar en la Antártida?

El ecosistema antártico es singular. La Antártida es un continente geográfica y climatológicamente aislado, ya que alrededor del continente existe un cinturón de borrascas que propicia el aislamiento climático. Por otro lado, existen numerosas especies endémicas de la zona.

El ecosistema antártico es singular.

De entre los 22 proyectos, participas en el proyecto SORPASSO (Surveying Organic Reactive gases and Particles Across the Surface Southern Ocean), liderado por el Dr. Rafel Simó. ¿Cuál es su objetivo?

Pretende cuantificar la emisión de gases traza marinos y partículas en el océano Austral, agentes formadores de aerosoles atmosféricos muy relevantes en el proceso de formación de nubes. Estos agentes son, en parte, producidos por los microorganismos marinos; lo que muestra cómo la naturaleza, de un modo “invisible”, tiene un rol esencial en la regulación climática.

¿Qué implicaciones puede tener en la investigación del Cambio Climático?

Es de vital importancia para su estudio, ya que la mayor incertidumbre que existe en las proyecciones de calentamiento global reside en que aún no conocemos muchos de estos procesos. Obtener nueva información de los procesos que suceden en la Antártida supone un salto cualitativo y cuantitativo en nuestra comprensión del sistema climático global.

Obtener nueva información de los procesos que suceden en la Antártida supone un salto cualitativo y cuantitativo en nuestra comprensión del sistema climático global.

Dentro de este proyecto, ¿cuál es tu labor de investigación?

Participo en las primeras etapas de la expedición, subdividida en cuatro,  durante una auténtica aventura científica de 80 días. Colaboro con el equipo en el muestreo de agua marina para analizar partículas y gases traza marinos. Para obtener agua marina utilizamos la Roseta con CTD, un instrumento clave en investigación oceanográfica, y bombeamos agua en continuo, desde la superficie del océano al laboratorio.

En el día a día, ¿cómo es la rutina de trabajo?

A las 7 am estamos en pié, ya que la primera Roseta-CTD sale del agua a las 8 am y hay que tener el laboratorio a punto. Tras el primer muestreo, hacemos un parón en la jornada. La segunda Roseta-CTD del día sale del agua a las 17:00 y nos tiene trabajando lo que queda de tarde.

¿El mejor momento del día?

La sensación de aislamiento y soledad tiene un aire romántico que no te deja indiferente. Y yo, me quedo con ratos relajados mirando al mar, avistando los esquivos seres que habitan el océano como las ballenas.

¿Y el peor?  

Los mareos en días de tormenta o mala mar. Hace que tu trabajo se complique mucho, ya que los protocolos a realizar son complejos y una situación de mareo y náuseas los dificulta.

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El científico disperso que todo lo abarca

Jorge Wagensberg sin esquemas ni tabúes explora qué sentido tiene hacer y comunicar ciencia y profundiza en el panorama científico contemporáneo.

Cortesía La Vanguardia
Cortesía La Vanguardia

Jorge Wagensberg Lubinski

Intelectual, investigador, docente, escritor y museólogo científico de gran relevancia nacional e internacional. Nació en Barcelona en 1948 en el seno de una familia de origen polaco. Es doctor en física y profesor, hace más de cuarenta años, de Teoría de los Procesos Irreversibles en la Facultad de Física de la Universidad de Barcelona. Fue creador y director durante más de una década del museo de la ciencia de la Fundación “la Caixa”, Cosmo Caixa, por el cual recibió el galardón Museum of the Year Award (2006). Actualmente lidera el proyecto museológico de la franquicia del Museo Hemitage de San Petersburgo, que se instalará en el 2019 en el puerto de Barcelona. Su inagotable producción, tanto de investigaciones científicas, artículos de divulgación, ensayos y debates le ha valido el Premio Nacional de Pensamiento y Cultura Científicos en Cataluña (2005) y Creu de Sant Jordi (2010). Dirige hace más de treinta años la colección Metatemas de la editorial Tusquets compuesta por ensayos interdisciplinares de diversos autores reconocidos y de su propia autoría entre los que figuran: Ideas sobre la complejidad del mundo, Si la natura és la resposta, quina era la pregunta?, La rebelión de las formas, El gozo intelectual, Yo, lo superfluo y el error y Las raíces triviales de lo fundamental.

¿Cuál sería el reto más trascendente, para un divulgador científico, a la hora de comunicar?

Encontrar una buena historia. La mejor divulgación se hace a través de historias y cuando un divulgador encuentra una buena historia, el gran desafío es cómo explicarla, independientemente de cuál sea el medio. Los malos divulgadores no cuentan historias: repiten, simplifican. La divulgación consiste en coger un conocimiento establecido, masticarlo, digerirlo. El mismo origen de la palabra tiene una connotación no muy agradable relacionada con lo vulgar, en francés vulgariser. No me considero un divulgador, porque  escribo o hago museología, a partir de conceptos que yo mismo he pensado y elaborado. Creo que un buen divulgador es, además, un buen productor de conocimiento.

Creo que un buen divulgador es, además, un buen productor de conocimiento

En los buenos museos de ciencia, nos diferenciamos ampliamente de los museos de arte, en donde el creador es únicamente el artista. Por ejemplo, si quisiéramos explicar las leyes de Newton, lo que haría un buen museólogo científico es inventar una serie de experimentos, una escenografía donde esas nociones puedan transcurrir. Por lo tanto, es tan creador el museólogo como el propio Newton. No se descansa simplemente en los científicos y en sus resultados, sino que se aportan nuevas creaciones.

En definitiva, la sensación que tengo, es que hago ciencia. Todas las manifestaciones, que pueden ir desde la escritura de papers científicos, artículos de prensa o libros hasta la museología,  son diferentes caminos de hacer lo mismo dentro del pensamiento científico.

En esta línea de encontrar una historia, ¿crees que existiría ¨la historia de las historias¨, como por ejemplo el hecho de ser contemporáneo a una revolución científica o a un cambio de paradigma?

En principio, no estoy muy de acuerdo con las ideas kuhneanas de cambio de paradigma, porque es una forma de reescribir la historia a posteriori. La ciencia no avanza de esta manera pensando en paradigmas porque uno se da cuenta de que ha cambiado de paradigma cuando el hecho ya ha ocurrido. Revoluciones científicas en este aspecto hay pocas. La primera fue el nacimiento de la ciencia, con Newton. Antes de Newton hay ciencia pero no tal como la entendemos hoy en día. La revolución newtoneana incluye a Galileo, Copérnico y Kepler. Éste último, consciente de la importancia del resto, enunció: “Me subí a hombros de gigantes”.

Luego, podríamos hablar de revoluciones dentro de la cuántica, la relatividad y el darwinismo pero todas han conservado el método científico. Por eso, no confío mucho en la idea de cambio de paradigma porque suele ser más bien una contradicción de la realidad o la imaginación de cómo funciona la realidad lo que termina cambiando las cosas, no tanto el paradigma. En este sentido tengo escrito un aforismo: “A más Popper, menos Kuhn”. Karl Popper es un pensador desde el cual se entiende más la evolución de la ciencia que con Thomas Kuhn. Creo que el propio Kuhn se dio cuenta de que su aporte era más cercano al trabajo de un historiador, mientras que Popper realizó un trabajo filosófico. Por eso si tenemos que hacer ciencia pensamos más en este último.

¿Qué función tienen las anomalías en ciencia y qué pasa cuando sirven de catalizadores de cambios?

Bastaría una anomalía para darnos cuenta de que aquí pasa algo. Una ruptura puede quedar en nada o puede dar pie a una revolución científica. Una simple contradicción puede acabar en segundos con una verdad que ha durado milenios. Las anomalías serían sólo una vía para gatillar cambios, pero no la única porque, por ejemplo, la teoría general de la relatividad no vino de ninguna contradicción. Einstein, cuando habla de la teoría de la relatividad, ni siquiera pensó en el tiempo. Más bien se guío por un principio estético de que la realidad, a pesar de ser difícil, compleja, oscura, etc., no podía ser fea. De aquí que una ley de la naturaleza no pueda depender de la referencia, proviene más bien de una idea filosófica aplicada a la física.

Lo increíble es que desde que se publicó la teoría de la relatividad, en 1915, no ha habido hasta ahora aplicaciones. Por lo tanto podemos afirmar que se adelantó al menos 100 años. En su época, esta idea formaba parte de una realidad totalmente invisible y fue producto de un ejercicio puramente intelectual.

A principios del año pasado, en una Conferencia en Canarias titulada El sentido de la Vida y el Universo, comentaste que hoy en día no se puede ser filósofo sin ser físico, ni físico sin ser filósofo.

Tanto filósofos como científicos pretenden lo mismo: comprender la realidad. Y un filósofo que no sepa nada de ciencia no tiene ninguna ventaja y al revés un hombre formado en ciencias que no haya leído a Platón o Sócrates también estará en desventaja. El científico tiene que ser una persona dispersa.

El científico tiene que ser una persona dispersa

Este tema se relaciona con el concepto de consiliencia, que implica la unión entre las disciplinas o el conocimiento unificado.

El problema empieza con la educación que separa los hombres de letras y de ciencias demasiado pronto y luego se suma la tendencia moderna hacia la especialización. Prima saber cada vez más, pero de menos cosas y esto es un desastre porque la realidad es interdisciplinaria. Se aplicaría el aforismo: “La Realidad no tiene la culpa de los planes de estudio que se acuerdan en escuelas o universidades”. Uno tiene que despegar de la enseñanza y liberarse de muchos de sus tics.

Cada disciplina tiene un lenguaje, un contenido y un método diferente. La interdisciplinariedad no solo es de contenidos sino también de lenguajes y métodos. Por ejemplo, los físicos tienen la manía de hacer ecuaciones fundamentales, los químicos estructuras de moléculas y los biólogos hablan de mecanismos. Sin embargo, lo que vemos últimamente, por ejemplo, es que los biólogos también buscan ecuaciones, por lo tanto el método también vuela de una disciplina a otra.

En neurociencias ya vemos la necesidad de formar equipos multidisciplinares…

Sí, está ocurriendo. Cada vez más intervienen en estos equipos matemáticos, fisiólogos, biólogos, psicólogos. El cerebro, la mente humana, es probablemente el objeto más complejo que podemos tener delante. Seguramente no existe otro objeto más complejo en toda la galaxia. La galaxia en sí misma es un objeto muy sencillo comparado con el cerebro. Por lo tanto, para estudiarlo se configuran los equipos más interdisciplinarios por definición. ¡Con la bola de billar esto mismo no ocurriría!

La galaxia en sí misma es un objeto muy sencillo comparado con el cerebro

¿Qué opinas de fenómenos como la telepatía, que todavía la ciencia no aborda pero que podrían formar parte de la actividad cerebral?

La telepatía es un fenómeno del cual hay muchos indicios. Hay señales que no sabemos medir, que no detectamos, pero que aparentemente hacen que cerebros a distancia se comuniquen. El problema que tenemos es que todavía no hemos encontrado un sistema experimental que lo detecte, por lo tanto no se puede experimentar con ello de momento. Eso no quiere decir que en un futuro no se catalogue como un tipo de onda electromagnética. De hecho, hay muchos animales que se comunican con ondas electromagnéticas que nosotros no percibimos.

La telepatía es un fenómeno del cual hay muchos indicios

¿Cuál es su visión del estado actual de la mente humana? ¿Qué es lo que más hace falta?

Lo que más hace falta es que el ser humano se deshaga de funcionar con creencias y priorice la razón. Lo vemos claramente con el yihadismo. Las creencias religiosas todavía tienen atrapada a una parte importante de la humanidad. Funcionamos más con tradición y creencia que usando la razón y esto es un problema primordial para sacarse de encima.

Funcionamos más con tradición y creencia que usando la razón y esto es un problema primordial para sacarse de encima

¿Se podría hablar de “dogmas de la ciencia”?

En el sentido estricto de la palabra, no porque los dogmas son incuestionables y fueron un invento de las religiones. Verdades absolutas solo existen en las matemáticas, es decir, solo existen dogmas de lenguaje. Por mucho medir un triángulo, no será posible corregir el teorema de Pitágoras. El teorema será siempre más exacto que la medida que podamos hacer.

El filósofo Baruch de Spinoza fue unos de los primeros en abordar estos temas al enunciar que si te encuentras con una contradicción que tenga que ver con la realidad y la realidad misma, tienes que trabajar a favor de la coherencia. Con los dogmas no se evoluciona, los dogmas conservan. La ciencia progresa porque no tiene dogmas y un científico que identifica una contradicción entre lo que ve y lo que cree o cambia su manera de creer o cambia su manera de ver.

Sería cómo pararse frente a la frontera del misterio…

El misterio se acepta en ciencia, pero se investiga para anularlo, para que no exista. En cambio, en una religión nadie espera resolver el misterio. El misterio existe en ambos casos pero es la actitud hacia el mismo lo que cambia. Por eso es muy importante que en las escuelas no se enseñe de manera dogmática. No creo que haya un error más grande porque lo que hay que fomentar es el sentido crítico y todavía estamos lejos de esto.

El misterio se acepta en ciencia, pero se investiga para anularlo, para que no exista

 

 

 

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Infografía – Percepción Pública de la Ciencia en FB

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Niños prodigio y Síndrome de Savant

¿Fue Mozart un savant?
Mozart tocando el piano de niño

En la película “Amadeus” (Milos Forman, 1984), un joven y descarado Mozart escandalizaba y sacaba de quicio al compositor Antonio Salieri, al mismo tiempo que despertaba su admiración y envidia gracias a sus prodigiosas  habilidades musicales. Mucho se ha escrito y especulado sobre el célebre músico y resulta difícil separar el mito de la realidad. ¿Poseía simplemente una fuerte y excéntrica personalidad,  o sus increíbles capacidades musicales tenían su origen en alguna anomalía neurológica? ¿Genio o savant? La diferencia radica en que el savant además de un talento extraordinario presenta también un déficit cognitivo.

El síndrome del sabio

El Síndrome de Savant, o síndrome del sabio, combina un funcionamiento cognitivo bajo con una o varias habilidades excepcionales, en claro contraste con la discapacidad que presentan. Si no hay déficit cognitivo, no puede considerarse savant.  Música, arte, matemáticas, cálculos de fechas o idiomas son algunas de las habilidades más frecuentes. Además, su talento siempre se acompaña de una memoria prodigiosa en el área destacada.

Darold A. Treffert, uno de los mayores expertos en el tema, ha analizado las características de más de 300 casos de Síndrome de Savant en todo el mundo. El savantismo puede ser de nacimiento o surgir en la edad adulta tras un daño cerebral. Puede aparecer tras un accidente, un ictus o asociado a alguna demencia. En el primer caso se habla de síndrome congénito y en el segundo, de síndrome adquirido. Según el estudio de Treffert, el 90% de los casos son congénitos. También existe una clara distribución por sexo: es cuatro veces más común en hombres que en mujeres.

Dentro de los casos congénitos, la mayoría están relacionados con el autismo. Uno de cada diez niños autistas se considera también savant. Es importante destacar que ni todos los savant son autistas, ni todos los autistas son savants.

Rain Man y Kim Peek

Un claro ejemplo de savant que nos presentó el cine fue “Rain man” (Barry Levinson, 1988). En la película Dustin Hoffman representaba el papel de un autista con una memoria extraordinaria. El film, que contó con Darold Treffert como asesor, se inspiró en el caso real de Kim Peek. Con menos de 2 años, Kim ya era capaz de memorizar cualquier libro que leía. A medida que fue envejeciendo se hacía cada vez más sabio. Llegó a dominar quince áreas de conocimiento distintas y leer (y memorizar) unos 12.000 libros. Sin embargo, era totalmente dependiente para realizar actividades sencillas como vestirse.

La explicación más aceptada hasta la fecha del Síndrome de Savant (tanto adquirido como congénito) es que se produce un daño en el hemisferio izquierdo y este se compensa con un aumento de las funciones del hemisferio derecho no dañadas. Se forman nuevos circuitos neuronales y se liberan funciones que en otras condiciones permanecerían “dormidas”. Kim Peek nació sin cuerpo calloso, que es la estructura que conecta los hemisferios cerebrales. Además también le faltaban algunas partes del cerebelo importantes para el control del movimiento y del aprendizaje de tareas rutinarias.

Influencia del embarazo

Un reciente artículo de la revista Nautilus explora la relación entre complicaciones en el embarazo y niños prodigio y savants. Muchas madres de estos niños tuvieron embarazos o partos problemáticos. Algunas sufrieron accidentes durante la gestación y/o tuvieron partos prematuros. Es importante destacar el gran número de casos de preeclampsia entre madres de niños prodigio. La preeclampsia es una complicación médica del embarazo que se caracteriza por un repentino aumento de la presión arterial. Se piensa que podría producirse por defectos genéticos que llevan al sistema inmune de la madre a considerar la placenta como un invasor. Además, mujeres con preeclampsia durante el embarazo tienen una probabilidad tres veces mayor de tener un niño autista.

Así, al igual que un daño cerebral en la edad adulta puede ser causa de savantismo, un daño en el embrión puede alterar su desarrollo y ocasionar el nacimiento de un savant. Aunque no hay que olvidar la importancia de la carga genética, Treffert apunta que el hecho de que todo individuo pueda transformarse en un savant, podría sugerir la presencia de un pequeño “Rain Man” dentro de cada uno de nosotros.

Paloma Goñi Oliver

 

 

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El cambio climático en la era Trump

¿Puede el planeta sobrevivir al presidente electo de los Estados Unidos?

Imagen y tweet de Donald J. Trump: "Nevando en Texas y Luisiana, récords en las temperaturas de congelación en todo el país y más allá. ¡El calentamiento global es un engaño costoso!”.
Texto original extraído de la cuenta de Twitter de Donald J. Trump: “Snowing in Texas and Louisiana, record setting freezing temperatures throughout the country and beyond. Global warming is an expensive hoax!”

Nos despedimos del año más caliente registrado hasta ahora, pero afortunadamente también el tercer año consecutivo en que las emisiones de gases de efecto invernadero se han mantenido casi estables. Con un crecimiento económico mundial del 2.4%, ¿podríamos estar en camino de conseguir una economía climáticamente sostenible?

La mala noticia es que la nación más rica del mundo, y, dicho sea de paso, la mayor emisora de dióxido de carbono, ha elegido un nuevo presidente con una visión un tanto “particular” sobre el cambio climático que no duda en difundir en redes sociales:

Traducción: “El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos para hacer no competitiva la fabricación de los Estados Unidos”.

¿Qué implicaciones tiene la elección de Donald J. Trump en los esfuerzos globales para contrarrestar el incremento mundial de las temperaturas?

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¿Qué son los fenómenos meteorológicos extremos?

La existencia de riesgos globales ocupa un lugar destacado en los debates sobre el cambio global y sus implicaciones en la sociedad

Llúcia Ribot Lacosta

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Las sequías se incluyen en la lista de los fenómenos meteorológicos extremos. Fuente: Morguefile.

La frecuencia y gravedad de los fenómenos meteorológicos extremos derivados del cambio climático, como las inundaciones, olas de frío y calor o los períodos de sequía, se ha incrementado en las últimas décadas. Estos eventos plantean la necesidad de gestionar los riesgos y desastres derviados de los mismos, para mejorar nuestra adaptación al cambio global.

Los fenómenos extremos de origen meteorológico y climático, son sucesos muy por encima o muy por debajo de la media. Por sus características extraordinarias, tienen un gran impacto social y afectan en mayor medida a los sectores más vinculados con el clima, como el agua, la agricultura y la seguridad alimentaria, la silvicultura, la salud y el turismo; advierte el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).

Aumento de olas de frío o calor extremo

La física y meteoróloga Aurora Ribot, nos explica que en España las olas de frío son fenómenos meteorológicos propiciados por una situación sinóptica (anticiclón), una configuración de vientos por la que nos llega aire procedente del Polo Norte o Siberia. Se producen generalmente en invierno, aunque pueden suceder todo el año. Estas olas de frío afectan al medio ambiente, animales, plantas y, sobre todo, a los cultivos.

Una ola de calor, por otro lado, es una situación meteorológica producida por una bolsa de aire caliente. Esta bolsa se forma en una situación de estabilidad atmosférica o como consecuencia de la llegada de viento del Sur con aire del desierto; destaca Aurora Ribot.

Los efectos de estas olas son diferentes en función del lugar en el que se producen, llegando a causar una alta mortalidad en determinados grupos de riesgo, como personas con problemas cardiorrespiratorios o personas mayores. En el caso de la Península Ibérica, la tasa de mortalidad anual por estos eventos no se ha incrementado debido a que es un fenómeno intrínseco a su climatología. En cambio, en otras latitudes, como en los países nórdicos, pueden provocar incrementos significativos de mortalidad.

A raíz del progresivo incremento de la temperatura media global para el resto del siglo XXI, es muy probable que aumente la frecuencia de estos fenómenos extremos, señala la meteoróloga. En Europa, los mayores riesgos serán las inundaciones, la disponibilidad de agua dulce, así como los eventos de calor extremo, según advierte el IPCC.

Una adaptación necesaria

La globalización tiene una dimensión ecológica que se manifiesta en la existencia de riesgos globales como el debilitamiento de la capa de ozono, los fenómenos extremos, las epidemias, las amenazas a la biodiversidad, etc. Los riesgos globales aumentan la conciencia sobre la globalidad del sistema y conllevan a la convicción de la imposibilidad de enfrentarse nacionalmente a estos riesgos.

La necesidad de hacer frente a estas amenazas, implica integrar la gestión de riesgos de desastre y la adaptación al cambio global en todos los ámbitos de la política. La respuesta a la problemática medioambiental es una de las dimensiones clave del desarrollo sostenible de la sociedad, como destaca el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La sostenibilidad social, económica y medioambiental puede mejorarse con enfoques destinados a cambiar los modelos de producción y de consumo, así como mediante la innovación para la sostenibilidad. En este escenario, el compromiso se perfila como un ingrediente esencial de los avances y las nuevas generaciones deben asegurarlo.

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